Nuevamente las calles céntricas de Quito fueron el escenario de una masiva marcha protagonizada por más de 1 500 estudiantes universitarios, aglutinados en la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE). La movilización inicialmente se dirigió hacia el Congreso Nacional, para exigir el incremento del 10% (50 millones de dólares) en la pro forma presupuestaria del 2008 para las Universidades y Escuelas Politécnicas del país; al momento se plantea el 2,2%, cifra que no cubrirá el déficit presupuestario que se ha venido acarreando por el incumplimiento de los gobiernos de turno.

Inmediatamente se dirigieron al Palacio de Carondelet, con la finalidad de expresar su apoyo a Correa y a la Asamblea Constituyente. El presidente de la FEUE Nacional, Fabián Cevallos, expresó la necesidad de disolver el Congreso Nacional, “ya que siempre ha sido una expresión de la oligarquía del país y nunca ha representado los intereses del pueblo, además, para que no sea el centro de conspiración contra la Constituyente. Una vez instalada la Constituyente, el primer decreto será ratificar al presidente de la república, Rafael Correa. Los estudiantes universitarios defendemos las propuestas del Presidente, una de ellas, su lucha contra los banqueros y dueños de los medios de comunicación que están al servicio de la derecha.”

Una nueva movilización planteada para el 19 de septiembre se dirigirá a la Presidencia, para reunirse con el vicepresidente de la república, Lenín Moreno, a quién le plantearán la defensa del presupuesto de la Universidad, el respaldo a la decisión de Correa de revisar las donaciones del 25% del impuesto a la renta, que representa 159 millones 537 mil dólares que se distribuyen así: 103 millones 653 mil dólares para los municipios, y el más beneficiado en un 70% es el Municipio de Guayaquil ( malecón 2000); 35 millones 144 mil dólares es para las Universidades y Escuelas Politécnicas, beneficiándose en un 70% las universidades particulares; y 20 millones 740 mil dólares para consejos provinciales y otras instituciones.

Además se plantea que la donación del 25% del impuesto a la renta se elimine, porque beneficia en su gran mayoría a empresas privadas que dirigen universidades privadas y afectan al cálculo de la Ley Especial del FOPEDUPO.

¿Por los intereses de quién vela, el ministro Raúl Vallejo?

La dirigencia de la Unión Nacional de Educadores (UNE), representantes de la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador (FESE), apoyados por 3 000 estudiantes secundarios de varios colegios técnicos capitalinos, se movilizaron el 12 de septiembre hasta la casa de Gobierno para rechazar las reformas educativas que pretende implantar el ministro de Educación, Raúl Vallejo, en su Acuerdo Ministerial No. 3425, ya que son una copia exacta de las reformas a la educación que se hicieron en España en 1960 y no benefician a los intereses de los estudiantes de las carreras técnicas.

El acuerdo Ministerial 3425, que incluye a todas las carreras técnicas, inicialmente propone cambiar la denominación del bachillerato, devaluándolo. Si antes el bachiller salía con el título de Técnico en Comercio y Administración, especialización contabilidad y Administración, lo cual le permitía acceder a buenas fuentes de empleo y con aceptables remuneraciones, ahora el título sería el de: Contador bachiller en ciencias de Comercio y Administración, es decir mano de obra barata y menos formada.

El Acuerdo establece que se cambiará el pensum de estudios asignado al cuarto curso de educación media, que es el año de inicio de la especialización para los colegios públicos técnicos, en las carreras de industrial, agropecuaria, y comercio y administración. Esto ocasionaría que el estudiante reciba solo dos años de especialización y no tres, que son los necesarios para una formación adecuada del bachiller. Es decir, ocasionaría un vacío de conocimientos irrecuperables e indispensables para continuar una carrera en las distintas universidades del país.

Para el presidente de la FESE, Pablo Castro, la aplicación de este acuerdo persigue varios objetivos: primero la creación de las unidades de producción en los colegios, o microempresas para que generen recursos y autofinanciar así las necesidades propias de la institución, con lo que el Estado se libraría de su responsabilidad; y segundo, cambiar a todos los colegios públicos en técnicos y así entregar personal joven para cubrir la demanda de los grandes empresarios, y evitar la formación de profesionales con título universitario, competentes y con espíritu crítico.

El dirigente además mencionó que la educación ecuatoriana lo que realmente necesita es urgente atención y presupuesto para proyectos de capacitación para maestros y estudiantes, así como mejorar y renovar la infraestructura educativa, para esto es indispensable que se apruebe y asigne el 6% del PIB para la educación pública.

Ante la movilización, la Ministra encargada se comprometió a revisar la propuesta del ministro Vallejo y a realizar la convocatoria para que sean los delegados de los maestros, estudiantes, y padres de familia quienes discutan, elaboren y aprueben las reformas que requiere el sector educativo.