La secretaria General de CTERA Stella Maldonado, y el secretario General de la CTA Hugo Yaski y el titular de SUTEBA, Roberto Baradell, encabezaron la marcha hasta el Congreso, donde entregaron a la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados un petitorio con ciento de miles de firmas reclamando justicia.

La Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA), que adhirió y convocó a la movilización, emitió un comunicado donde afirmó que “la impunidad no será eterna, por ello apoyamos a las acciones públicas que se realizan en todo el país, promovidas por CTERA y CTA contra la impunidad y por la justicia”.

“Mario Bonino, José Luis Cabezas, Teresa Rodríguez, Víctor Choque, ‘Pocho’ Lopretti, Maximiliano Kosteky, Darío Santillán, las centenares de víctimas del gatillo fácil y los más de 2.000 trabajadores judicializados por defender sus derechos, son parte de una injusticia mayor, en donde los sectores del poder real no son afectados y los militantes sociales son asesinados o perseguidos. A ello la UTPBA dice: La Peor Actitud es la Indiferencia”, concluye el texto de la organización de los periodistas.

Los marchantes que fueron al Congreso de la Nación se encolumnaron detrás de una fila enarbolada de guardapolvos blancos, donde cada uno tenía una letra en negro para formar las palabras “Nunca Más”

Maldonado, Yasky, Marcelo Gugliardo (secretario General de ATEN) y Sandra Rodríguez (esposa de Carlos Fuentealba), fueron parte de la comitiva que se reunió con los diputados, para reclamar que este asesinato no quede impune y que los responsables materiales e intelectuales sean condenados.

Fuentealba fue fusilado hace seis meses en Neuquén, durante una represión ordenada por el gobernador Jorge Sobisch, cuando el policía Darío Poblete disparó a quemarropa una granada de gas contra el automóvil donde viajaba el docente, luego de participar de una protesta convocado por ATEN, su gremio de base.

A raíz de este criminal hecho, sólo está inculpado Poblete, ejecutor material del hecho, y tangencialmente algunos jefes policiales y el Subsecretario de Seguridad, separado de la fuerza.

En una Carta Abierta a la Comunidad Educativa, la CTERA recordó que “el 4 de abril, en Neuquén, mientras trabajadores de la educación realizaban una manifestación en reclamo de aumento salarial y presupuesto educativo, por orden del gobernador Jorge Sobisch, los docentes fueron brutalmente reprimidos cuando estaban dejando el lugar de la concentración”.

“Las imágenes que vimos por la televisión donde fuerzas de seguridad “perseguían” y disparaban a las maestras y maestros que se habían concentrado dieron la impresión de haber regresado a la etapa más oscura de nuestra historia cuando reclamar costaba la vida. En esa triste y vergonzosa mañana fue fusilado Carlos Fuentealba, nuestro compañero, docente de ATEN, entidad de base de CTERA en Neuquén”, añadió.

Más adelante sostuvo que, “el 6 de octubre es la fecha en que finaliza la instrucción de la causa. El único imputado en la causa es el policía que oprimió el gatillo, ningún otro funcionario, ningún otro avance en la investigación. Recordemos que el 6 de abril el gobernador neuquino reconoció que dio la orden, que era su responsabilidad, que lo volvería a hacer. Sin ningún tipo de arrepentimiento asumió su responsabilidad”.

“Hoy tenemos que ver una catarata de avisos televisivos, donde este señor que es responsable de la muerte de un maestro, aparece diciendo que está 100 % preparado para gobernar. Nosotros decimos que Sobisch está 100 % preparado para manchar las tizas con sangre”, enfatizó la organización de los docentes.