Una investigación disciplinaria ha sido abierta en el Pentágono contra los generales Peter Sutton y Jack Catton, miembros ambos de la Fuerza Aérea, Vincent Brook y Robert Caslen Jr., de las Fuerzas Terrestres, y el ex capellán de las fuerzas armadas Ralph Benson.
Estos altos oficiales están acusados de haber utilizado las prerrogativas inherentes a su rango para recoger fondos destinados a una asociación evangélica, la International Christian Embassy (ver sitio web).
Los militares aparecen de completo uniforme en un video publicitario en el que mencionan el apoyo del secretario de Defensa y del jefe del Estado Mayor conjunto.
La International Christian Embassy milita por el reconocimiento de Jerusalén como «capital del Estado de Israel restaurado». Tiene oficinas en casi todos los Estados de la Unión estadounidense y en numerosas naciones de América Latina, donde fueron instaladas por el coronel Oliver North. Desempeña además un importante papel en la dirección ideológica de los cristianos evangélicos y en el apoyo de estos últimos al régimen de Tel Aviv.

Empleados del Pentágono que se oponen a esta mezcolanza y señalan las contradicciones existentes entre las posiciones públicas de la International Christian Embassy y las de la secretaría de Defensa, fueron quienes provocaron la apertura de la investigación interna.
Pero el asunto no dará lugar a la menor sanción ya que los oficiales señalan que la International Christian Embassy es en realidad una pantalla del Pentágono conectada con el Consejo de Seguridad Nacional, o sea «una entidad casi federal» («a quasi-Federal entity») producto de las agencias de inteligencia. Este último argumento confirma lo que ya revelaba Thierry Meyssan en su último libro L’Effroyable imposture 2. Mensonges et désinformations: la Embajada Cristiana Internacional fue creada a principios de los años 1980 en el marco de un programa conjunto del Pentágono estadounidense, Israel y Sudáfrica.