Periodista y profesor (en la UNAM, de la que es egresado con las licenciaturas en Derecho y Periodismo) abordó en 1964, en el semanario Crucero, esta larga travesía, para transbordar al Excélsior de Scherer, Proceso, Cine Mundial (en estas páginas nació Plaza Pública), Unomásuno, El Universal, Siempre!, Mira y desde 1995 en Reforma. Siempre remando contra viento y marea, analizando críticamente los asuntos públicos con amplio bagaje cultural y prosa cuidada y precisa. Y como guía la estrella polar, en palabras de Bertrand Russell, de “tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad”.

Honrando, con su ética republicana y conducta democrática, la columna de opinión, a la que ha enriquecido como género periodístico, como dice José Ribas: “Básicamente se caracteriza por ser una exposición breve que intenta interpretar, valorar, ordenar una parcela de la realidad. Combina unos datos que el informador ha verificado con la sabiduría que conlleva el cúmulo de vivencias y/o lecturas que han sido matizadas por el sujeto mediante una reflexión o ensoñación sistemática. Todo ello amasado con una intencionalidad que atiende a la cultura propia del autor.

“El columnismo es un ejercicio creativo e interpretativo, a veces también burlesco. Pero también es arte: el buen arte de escribir, no sólo con la razón sino también con sentido estético y con intuición. Para influir hay que ser creíble. El proyecto de veracidad de cuanto se dice es consustancial con el buen columnismo y hay que saber transmitir de la mejor manera posible esas reflexiones, sensaciones, creencias, revelaciones, teorías o pasiones.”

A esas características responde el trabajo periodístico de Granados Chapa, quien ha tocado puerto con estos 30 años de Plaza Pública. Desarrolla su quehacer en el periodismo, defendiendo las libertades de prensa, sin intención de querer sentar cátedra ni mucho menos predicar el magíster dixe. Escribe para los lectores que deciden –abierto a la réplica– enterarse de lo que somete a su reflexión de calidad.

Granados Chapa ejerce la práctica periodística de la columna, sabiendo, como James Bryce, que el hecho es primero. Se asegura de él. Lo aclara lo mejor posible, lo relaciona con otros hechos y los examina para darnos su opinión. Convoca a la discusión “crítica y racional”, en los términos de Karl R. Popper, para que salgan a la luz pública los errores e irrumpa la verdad en un clima de tolerancia y pleno laicismo.

Tres décadas librando las batallas del diario escribir exhibiendo el abuso del poder público y del privado que irrumpe en lo público, actos y omisiones de la corrupción política y económica. A esto ha dedicado Plaza Pública su cotidiana tarea y saludamos su persistencia con “el aplauso de los amigos sinceros de la libertad”, como escribió Zarco, el padre fundador del periodismo mexicano.

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Fecha de publicación: Septiembre 2a quincena de 2007 | Año 5 | No. 87