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Coronel Larry Wilkerson.
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Simbología

EG. Presentador Edmundo García
LW. Coronel Larry Wilkerson
BC. Bertha Carral

EG. Amigos, muy buenas noches, bienvenidos a “La Noche se Mueve”, les saluda Edmundo García, hoy es 11 de Octubre del año 2007 y esta noche tenemos un programa especial. Como les habíamos anunciado en la línea telefónica se encuentra el Coronel Larry Wilkerson quien fuera Jefe de Despacho del Secretario de Estado Colin Powell durante el primer período de la administración de George W. Bush, que además ha estado dentro de los círculos más importantes del ejército de los Estados Unidos en las últimas décadas y en el epicentro de importantes decisiones, un profundo conocedor de la realidad norteamericana. Hoy es uno de los más solicitados conferencistas dentro de Estados Unidos y en el mundo, experto en varios temas, incluyendo el cubano. Nos acompaña también Bertha Carral quien oficiará como intérprete en una traducción simultánea y a quien le damos las gracias. Buenas noches, Bertha y bienvenida a “La Noche se Mueve”...

BC. Muchas gracias Edmundo.

EG. Buenas noches, Coronel Larry Wilkerson, muchas gracias por acceder a esta entrevista, la primera que Usted ofrece a los medios de comunicación en el sur de la Florida, gracias por elegir para ello a nuestro programa “La Noche se Mueve”.

LW. Encantado de estar con ustedes.

EG. Coronel, hace un tiempo Usted dijo que la política norteamericana hacia Cuba era un chiste, que era risible y que esa opinión suya la compartía también el ex Secretario de Estado Colin Powell, que la influencia de la comunidad cubano-americana en Estados Unidos hacía difícil cambiar esa política.

LW. Bueno, esto es correcto, nosotros nos conocemos desde hace casi 20 años y en el curso de ese tiempo hemos tenido la oportunidad de mantener muchas conversaciones privadas y en todas ellas él y yo estábamos más o menos de común acuerdo en que esa política no funcionaba.

EG. En su opinión y en la del ex Secretario Colin Powell, ¿por qué esta política no funciona?

LW. Mi mejor estimado de por qué la política norteamericana hacia Cuba no funciona es porque un grupo de personas muy fuerte tiene una consideración antagónica con relación a Cuba atendiendo a sus propios intereses.

EG. Cuando Usted habla de sus propios intereses, pudiera explicar ¿cuáles serían esos intereses según su propia interpretación?

LW. Yo pienso que lo que ellos hacían solía ser para conseguir la libertad en Cuba, para conseguir la democracia en Cuba y para todas esas cosas a las que nosotros le damos un respaldo retórico, pero yo opino que hoy las razones reales y fundamentales son esos intereses de poder de un grupo en la Florida, es sencillamente el deseo de querer que el dinero siga fluyendo a Radio y TV Martí, mantener ese dinero fluyendo hacia la Florida.

EG. ¿Usted quiere decir que no buscan un cambio real en Cuba sino tener poder en Miami?

LW. Seguramente ellos quieren tener mucho poder en La Florida y pienso que lo tienen, pues es evidente que han controlado la política hacia Cuba por más de cuatro décadas, pero pienso que hoy es una combinación de los intereses de los políticos Ros Lehtinen, los Díaz Balart y otros y también el deseo de los cubano-americanos de regresar a Cuba y reclamar todos los derechos en ese país.

EG. ¿Cómo valora Usted las medidas que la administración Bush ha tomado en los últimos tres años hacia Cuba, incluyendo las medidas que impiden a los cubanos visitarse, definiendo para nosotros qué cosa es la familia?

LW. Creo que hay dos razones por las que las restricciones de los viajes no están justificadas y la primera razón es que es inconstitucional, es contrario a la Constitución de los Estados Unidos impedirle a los ciudadanos de este país viajar a alguna parte, a menos que haya un propósito extraordinario que afecte la seguridad nacional y en este caso no hay ningún tipo de propósito que lo justifique; el segundo motivo es que los cubano-americanos pueden visitar sin restricciones a sus familiares en Cuba con la frecuencia que desean o entiendan necesaria y yo creo que el Sargento Carlos Lazo ha sido muy elocuente en este sentido.

EG. Coronel, si se conoce que Cuba no es un país terrorista, ¿por qué cree Usted que Estados Unidos continúa manteniéndolo en la lista de países terroristas que maneja el Departamento de Estado?

LW. Nuevamente, porque resulta del interés de los poderosos congresistas de la Florida mantener a Cuba en esa lista de países terroristas para poder llevar a cabo sus intenciones y sus deseos.

EG. ¿Sus deseos de poder?

LW. Sí, me refiero a su deseo de mantener el poder en la Florida y eventualmente en Cuba, y puedo añadir además que la opinión de los cubano-americanos está cambiando, que yo espero que uno, o quizás más de uno de ese grupo de congresistas, no sean reelegidos, que sean eliminados de ese círculo de poder dentro de cinco o seis años…

EG. ¿Y no sería posible dentro de los próximos meses?

LW. (Risas…). Eso sería maravilloso.

EG. ¿Cuál es su opinión acerca de la política del embargo hacia Cuba?

LW. Yo pienso que el embargo ha sido un fracaso total, ha sido un fracaso para los ciudadanos norteamericanos en general y para Washington en términos de política exterior. Yo creo que esta Isla a solo 90 millas de las costas de la Florida, con aproximadamente 11 millones de personas, no representa ninguna amenaza para Estados Unidos y sin embargo, los agricultores norteamericanos, los comerciantes norteamericanos, incluyendo a nuestras compañías petroleras y turistas en general, podían estar ayudando a Cuba a restablecer un intercambio de comercio balanceado y finalmente dar lugar a una nueva situación política.

No hay ninguna forma en que me puedan convencer de que con los alemanes, los franceses, los canadienses, los israelitas y un montón de personas más incluyendo a los norteamericanos, visitando Cuba y compartiendo con los cubanos sus ideas de libertad y democracia en general, esto no tendría mejor impacto o mejores posibilidades de llevar a Cuba la libertad, que el embargo mantenido sin éxito durante casi medio siglo…

EG. Sr. Wilkerson, Usted me habla del impacto que tiene esta política para Cuba, pero si le pregunto en cuanto a los mejores intereses de su país, ¿qué resultado tendría un cambio de política hacia Cuba para los Estados Unidos?

LW. Lo primero y más importante: mostraría que Estados Unidos tiene una política exterior que no solamente contempla la idea de tener armas y bombardear. En segundo lugar, mostraría que igual que lo hemos hecho con Vietnam, China y otros países con los cuales hemos tenido un acercamiento, podemos hacerlo también con un país ubicado muy cerca de las costas de la Florida.

El pueblo cubano posee un elevado nivel de inteligencia y educación, cuenta con gente muy talentosa y - en mi punto de vista - es un país que tiene mucho que enseñarnos: cómo lidiar con ciertas crisis en cuanto a la historia concierne y a cómo extender las posibilidades de la salud pública a las personas de menos recursos como lo ha hecho en todo este tiempo. Estados Unidos se beneficiaría específicamente en el terreno de la agricultura, se beneficiaría también en el campo de la medicina y de los descubrimientos de nuevas vacunas. Cuba es un país que puede ser nuestro aliado en el combate al narcotráfico y al terrorismo en la zona del Caribe; así que no puedo ver nada que no sea positivo si el embargo se terminara mañana.

EG. Los pasados 26 de Julio y 8 de Octubre, Raúl Castro y Ramiro Valdés respectivamente, han ratificado la disposición de negociar con la próxima administración norteamericana, sea republicana o demócrata, si ésta asume una posición responsable hacia Cuba. ¿Usted cree que veremos esa negociación responsable con relación a Cuba?

LW. Eso no es algo que yo escucho en sus respectivas campañas electorales, sin embargo, creo que cuando alguno de estos potenciales presidentes llegue a la Casa Blanca es posible que se pueda ver un cambio. Estuve muy animado, muy entusiasmado con la posición que tuvo el Senador Dodd con respecto a Cuba y me impresionaron - aunque no fue muy lejos - las respuestas que ofreció el Senador Obama, y tengo que creer que si el Senador Obama o la Senadora Clinton ganan la presidencia de Estados Unidos dentro de algunos años, ellos estarían explorando una nueva política hacia Cuba, pero de ninguna manera estoy seguro de eso. Debo señalar que cuando visité Cuba recientemente tuve la oportunidad de tener una larga conversación con Ricardo Alarcón, él me dijo - y creo que fue sincero - que los Estados Unidos se estaban convirtiendo cada vez más en algo irrelevante en el futuro de Cuba.

EG. Coronel, me gustaría puntualizar algo: ¿cree Usted que un cambio de la política de Estados Unidos hacia La Habana pudiera suceder sin que previamente tuviera lugar un cambio del poder político en Miami?

LW. Me gustaría pensar que así sucederá, pero yo soy un realista. Creo que hasta que la mayoría de la comunidad cubano-americana en la Florida no exprese sus opiniones con suficiente fuerza para convencer a los políticos en Washington de que ha habido un cambio en cuanto a su opinión con respecto a Cuba, eso no va a suceder probablemente.

EG. Déjeme hacerle la pregunta al revés. ¿Tendría que haber un cambio de política en Miami para que haya un cambio de política de Washington?

LW. Como un realista yo tendría que decir que eso es probablemente cierto. Mientras la Florida tenga 27 votos electorales, mientras los candidatos principales perciban que sus votos van a estar en las manos de los cubano-americanos de la Florida y mientras que los representantes de estos votantes de la Florida, las personas que hablan por ellos sean personas como Ileana Ros Lehtinen, Debbie Wasserman Schultz, Lincoln Díaz-Balart, Martínez y Menéndez por New Jersey… va a ser muy difícil cambiar la política.

EG. Concluimos entonces que la política exterior de Estados Unidos hacia Cuba está secuestrada por el poder político de La Florida.

LW. Yo diría que más que un simple secuestro es un “Hijack”… (Término usado en el idioma Inglés para hacer referencia a un secuestro más grave donde están implicadas naves aéreas)

EG. Pero eso no es muy americano ¿o sí?

LW. No es muy americano pero tienen muchos grupos fuertes de cabilderos que dirigen nuestra política en formas que no son necesariamente en el mejor interés de Estados Unidos y eso es desafortunado pero sucede.

EG. ¿Qué opinión le merece la creación por esta administración de la llamada “Comisión para la Transición en Cuba”, una oficina que dirige el Sr. Caleb McCarry?

LW. Usted debe recordar que fue mi jefe Colin Powell el que organizó todo esto junto con su asistente Roger Noriega y antes de éste, con Otto Reich, así que estoy familiarizado con la Comisión que se organizó, después de todo el Secretario Powell fue el jefe, el encargado. Yo no creo que cuando esta Comisión se organizó el Secretario Powell se diera cuenta de lo equivocada que estaría la política de Estados Unidos en cuanto a los viajes a Cuba se refiere. Pienso también que éste es un problema que generalmente tiene la política en Estados Unidos, que hay infinidad de asuntos con cierta prioridad, como por ejemplo: Corea del Norte, Rusia, China, Irán, Afganistán y eventualmente Irak y que Cuba siempre estuvo en un nivel más bajo en las prioridades y que las personas como Powell no le pusieron suficiente atención. Yo espero que como el asunto con los viajes a Cuba es ahora un gran problema, que por lo menos podamos mejorar lo de las restricciones de viajes y tengo que creer que Colin Powell estaría a favor de eso.

EG. ¿El Secretario Powell no creía realmente en esta Comisión que se creó durante su mandato?

LW. No, no estoy diciendo exactamente eso, sino que había muchas otras cosas sucediendo a la misma vez, con un nivel mayor de importancia para el Secretario Powell y que quizás esto no le permitió a él darle suficiente atención a este asunto, y tuvo que habérsela dado, particularmente a las prohibiciones de viajes y también a la posibilidad de enviar remesas de dinero hacia Cuba.

EG. El gobierno de Cuba califica a esta Comisión como una ingerencia en los asuntos internos de su país.

LW. Yo creo que Estados Unidos tiene ahora un problema significativo en su política externa en general por tratar de interferir en los procesos internos de otros estados y yo espero que quien resulte presidente en Enero de 2009 entienda esto y deje de hacerlo. Hay muchas razones que nos hacen creer que hemos dañado nuestra reputación y prestigio internacional y por lo tanto nuestro poder real ante el mundo, justamente por esa pronunciada tendencia de interferir en los asuntos internos de otros países. El ejemplo más dramático que tenemos ahora mismo es Irak y uno puede especular si quizás el próximo ejemplo no sería Irán… pienso que sería un trágico error y confío en que existan otras mentes, muchas más, que estén pensando correctamente sobre este asunto.

EG. ¿Cómo le explicaría Usted a un niño de 9 años si le preguntara: Coronel Wilkerson, por qué estamos en Irak?

LW. No es sencillo… como yo le doy clases todas las semanas a un grupo de niños de entre 10 y 12 años, con frecuencia me hacen esa pregunta y la respuesta que les doy habitualmente es - porque nosotros tenemos el liderazgo más inepto de toda la historia de los Estados Unidos.

EG. ¿Qué sintió años después el General Colin Powell cuando se dio cuenta de lo que sucedió en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas cuando se estaba buscando la aprobación para la guerra de Irak?

LW. Esa sería una pregunta para el general Powell.

EG. ¿Qué tan tensas fueron las relaciones entre el general Powell y el Vicepresidente Dick Cheney?

LW. El General Powell había trabajado para Dick Cheney cuando éste era Secretario de Defensa y como el propio Powell ha escrito en sus memorias “el Secretario Cheney es un pez muy frío”. Habiendo dicho esto, puedo agregar que la relación de ambos fue formal, no fue una relación cálida, pero no existía una tensión visible porque el Vicepresidente Cheney funciona “debajo de la mesa”. La mayor parte del tiempo, o por lo menos los primeros tres años de su gobierno, algunas personas - entre ellas el Secretario Powell y yo - no entendíamos el elevado poder que tenía la “red” del Vicepresidente Cheney, ni la cantidad de decisiones claves que tomaban en secreto. El General Powell no va a estar de acuerdo conmigo en esto y seguramente va a decir que el Presidente George W. Bush estaba consciente de estas decisiones. Sin embargo, yo soy de la postura de que el Presidente Bush no tenía el conocimiento suficiente para contrarrestar las decisiones del Vicepresidente Cheney en asuntos tan complejos, pero si en todo caso lo sabía y tenía la información adecuada… entonces es seguro que respaldaba los actos del Vicepresidente.

Hay dos asuntos en los que yo me rehúso a aceptar que el Presidente de Estados Unidos tenía conocimiento: el primero fue cuando el Vicepresidente y el Secretario de Defensa esencialmente ordenaron que se usara la tortura en los interrogatorios que se llevaban a cabo y en segundo lugar, cuando no lograron prever extensivamente las consecuencias de las hostilidades en Irak. En estas dos ocasiones yo no creo que el Presidente estuvo completamente consciente de lo que el Vicepresidente estaba haciendo… y si lo estaba, entonces debió haber sido impugnado.

EG. Hay un chiste que yo no se si Usted conoce, un americano le pregunta a otro ¿qué ocurriría en Estados Unidos si muere Dick Cheney? El otro le contesta que no sabe y el primero le dice ¡entonces George W. Bush sería Presidente de Estados Unidos! (Risas…) ¿Usted cree que esta administración se ha caracterizado por el superpoder de un Vicepresidente sobre el Presidente?

LW. Primero déjeme decirle que el humor latino es muy cómico… Sí, yo creo que este Vicepresidente es el más poderoso en la historia de nuestro país.

EG. Quiero terminar esta entrevista con un tema que ha suscitado una fuerte confrontación entre La Habana y Washington y sobre el cual Usted se ha pronunciado. Se trata del llamado “caso de los cinco”.

LW. Yo no era muy conocedor de esta situación hasta que escuché a Leonard Weinglass en la Escuela de Derecho de la Universidad Howard, en Washington D.C. Weinglass es uno de los abogados que representa a los cinco. Cuando él explicó los detalles del caso y si esos detalles son veraces, yo concluí que este era otro ejemplo de injusticia. Los detalles fueron tan significativos que cuando uno sabe que estas personas han estado en la cárcel por más de 9 años sin que exista una causa real que lo justifique, cuando se conoce que las cortes de apelación revirtieron la decisión… entonces la situación se convierte en algo totalmente injustificable.

Si los detalles que el Sr. Leonard nos dio esa noche son correctos, entonces estos hombres deben ser puestos en libertad inmediatamente porque la mayor sanción que pueden recibir por sus actos ya la han cumplido con el tiempo que han permanecido en la cárcel que es más que suficiente, nada de lo que hicieron justifica una sentencia de por vida en la cárcel, (cadena perpetua). Si la versión de Leonard es precisa, todo lo que ellos estaban tratando de hacer era proteger a su país y no se les puede culpar por eso y menos una persona como yo que conoce que hay algunos cubano-americanos que se meterían en sus botecitos, los equiparían con armamento y dinamita y se irían a Cuba en el momento en que deje de existir Fidel Castro, y si es el caso que estas personas están efectuando ataques terroristas contra Cuba, entonces puedo entender el motivo por el cual esos cinco hombres estaban aquí. Esto, por supuesto, depende de que lo que me dijo Weinglass fuera preciso y yo sospecho que sí, que sí lo era.

EG. Muchísimas gracias Coronel por compartir con nosotros sus opiniones por primera vez en el sur de la Florida y que haya sido en nuestro programa “La Noche se Mueve”.

LW. Muchas gracias a Usted.

EG. Muchas gracias también a Bertha por su magnífica traducción.

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Fuente: Miami, Octubre 11 de 2007 Programa “La Noche se Mueve” Miami, Florida 1210 AM, de 9 a 10 p m de Lunes a Viernes Con Edmundo García.
Texto con correcciones técnicas y de estilo aprobado por “La Noche se Mueve”
Octubre 18, 2007