Solidaridad es la ternura de los pueblos; solidaridad es el amor de los pueblos; este ejercicio de amar se contrapone a la explotación, al egoísmo, al individualismo, que son propios del imperialismo… La solidaridad es el soporte de los pueblos que bregan por la justicia y la libertad”.

Con este pensamiento, Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, empezó su discurso, en el acto de inauguración del ‘V Encuentro Continental de Solidaridad con Cuba’, realizado en el Teatro Nacional de la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE), que lució abarrotado precisamente de solidaridad, ternura y amor.

Este es el primer Encuentro de Solidaridad que se efectúa fuera de Cuba y que demuestra que este abrazo de puños cerrados y corazones contentos a favor de la revolución, está más vigente que nunca.

“Entre Cuba y Ecuador existe una amistad fraternal; nuestras raíces históricas se remontan hacia más de un siglo, cuando se produjo el primer abrazo de solidaridad entre José Martí y Eloy Alfaro… Por ello, y gracias a la organización e invitación de la Coordinadora Ecuatoriana de Solidaridad con Cuba, se realiza este V Encuentro en Quito”, explicó el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular,

Al evento asistieron, a más de cientos de delegados nacionales, alrededor de trescientos representantes internacionales, que participaron de las diferentes actividades políticas, sociales, culturales y artísticas programadas para este Encuentro Continental. “El presidente de los EEUU, George Bush, hace pocos días declaró que fortalecería la agresión contra Cuba, que incrementaría la guerra económica, el bloqueo, amenazó con poner fin a la revolución, declaró que la hora de Fidel había llegado… Pero lo que llegó es la hora de la solidaridad; llegó la hora de la liberación definitiva de nuestros pueblos, del esfuerzo fraterno por conquistar un mundo mejor”, expresó Ricardo Alarcón, ante el aplauso generoso de todos los asistentes al Teatro de la CCE, que empezaron a corear aquella consigna nacida de la razón y el corazón: “Cuba SÍ, yankis NO”.

En efecto, hace pocos días, en cadena de radio y televisión, George Bush efectuó estas declaraciones, al tiempo que hizo un llamado a los militares cubanos para que se subleven en contra del régimen de Castro: “Lo que no sabe Bush es que todos los cubanos somos militares, militares de la revolución. Este señor necesita un siquiatra, porque tiene problemas para concebir la realidad, y la realidad es que toda Cuba está con la revolución… Nuestras Fuerzas Armadas defienden los ideales libertarios, no son mercenarios, no son traidores”, manifestó, enfáticamente, el presidente de la Asamblea Nacional.

Estas intenciones imperialistas por terminar con la revolución no son nuevas. Se hizo público un documento fechado en 1959, en el cual el Departamento de Estado de EEUU analizaba que la mayoría de cubanos apoya a Fidel Castro; que para reducir este apoyo y desgastar su imagen se deben implementar medidas ´mañosas´ e ´inconspicuas’, pero eficaces, que incidan directamente en la satisfacción de las necesidades materiales y financieras de los cubanos, para provocar sufrimiento y hambre en la población. De ahí surgió el bloqueo económico contra la Isla.

“El bloqueo ha arrebatado el ejercicio de los derechos democráticos al pueblo de Cuba. Esta medida económica genocida, criminal, es la más larga de toda la historia, lleva ya cerca de 50 años, tres generaciones de cubanos la han padecido. Sin embargo, los objetivos políticos del imperialismo no se han cumplido: a pesar del bloqueo, el pueblo sigue apoyando a Fidel, a la revolución. Lo que sí ha logrado el bloqueo es provocar mucho dolor, mucho padecimiento, mucho sufrimiento en nuestro pueblo, que no tendrá riqueza material, económica, pero que disfruta de otro tipo de riqueza, la riqueza espiritual, cultural y solidaria”, aseveró Ricardo Alarcón, en la continuación de su discurso de inauguración del V Encuentro.

Según cálculos del Gobierno cubano, en casi medio siglo de aplicación, el bloqueo ha provocado pérdidas por 89 mil millones de dólares; a pesar de ello, el pueblo cubano defiende la revolución; defiende su derecho a vivir con dignidad.

Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, terminó su exposición con un llamado a la fraternidad de lo pueblos del mundo: “Debemos luchar unidos, desarrollar nuestra solidaridad mutua, para no desistir nunca y seguir convencidos que el camino hacia la libertad es el camino correcto; debemos aunar esfuerzos para conquistar un mundo nuevo, un mundo mejor. ¡Hasta la victoria siempre!

Ser solidarios como un puño en forma de corazón

Diversos actos se efectuaron del 26 al 28 de octubre en el marco del ‘V Encuentro Continental de Solidaridad con Cuba’. Entre estos resaltó una marcha multitudinaria por las calles de Quito, en apoyo a la causa revolucionaria; banderas cubanas, ecuatorianas y de varios países de Latinoamérica y el Caribe, flamearon al son de consignas libertarias.

El debate político, social y económico estuvo presente durante el Encuentro; se desarrollaron cinco comisiones de trabajo en las siguientes temáticas: ‘Fortalecimiento de las acciones contra el Bloqueo, Plan Bush y la Política de Estados Unidos contra Cuba; ‘La batalla por la liberación de los cinco héroes cubanos prisioneros del Imperio’; ‘La integración Latinoamericana y el Movimiento de Solidaridad con Cuba’; ‘La desinformación sobre la realidad cubana. Utilización de medios alternativos y de las nuevas tecnologías en función de informar sobre la realidad cubana’; ‘Trabajo con el Movimiento Juvenil. La socialización de las experiencias de las coordinadoras juveniles de solidaridad’.

También se efectuó el lanzamiento de los libros “La Historia me absolverá” (alegato de autodefensa, 1953), “Reflexiones de Fidel” (escritas desde marzo hasta octubre de 2007) y “Desde la Soledad y la Esperanza”.

Además se desarrollaron otros importantes actos, como el Taller denominado ‘Cultura y Resistencia’ y el Festival de Cine Documental ‘Nuestra América’.