Del 21 al 23 de noviembre, los trabajadores del Ecuador y el continente tendrán encuentros importantes que regirán sus líneas de acción para el futuro. En este marco, entrevistamos a Nelson Erazo, presidente de la Unión General de Trabajadores del Ecuador (UGTE).

¿Qué eventos viene organizando la UGTE para fortalecer al movimiento obrero?

El 21 y 22 se realizará el VI encuentro Internacional de Sindicalistas de América Latina y el Caribe, en el auditorio de sesiones múltiples del Consejo Provincial. Se espera la presencia de más de 80 representantes de organizaciones sindicales de República Dominicana, Colombia, Perú, Chile, Venezuela, Argentina, Brasil, entre otros. Este será el escenario de discusión y debate para buscar alternativas a los procesos de flexibilización laboral que vienen impulsando lo gobiernos neoliberales; también se discutirán las perspectivas de crecimiento del movimiento obrero hacia el socialismo en América latina y el Caribe.

Por otro lado, se realizará el VIII Congreso Nacional de la UGTE, en el Teatro Universitario de la Universidad Central del Ecuador. En este Congreso se establecerá la nueva plataforma de lucha por los derechos políticos y democráticos, también se discutirán los avances y la reanimación del movimiento obrero en el Ecuador.

¿Cuáles son las expresiones de este avance, esta reanimación?

En la actualidad se han incorporado los trabajadores tercerizados, que se organizan para recuperar sus derechos, se ha trabajado en la conformación de la Federación de Trabajadores Petroleros Tercerizados; hemos organizado sectores importantes como Correos del Ecuador, trabajadores de empresas floricultoras, y se han abierto escenarios de lucha en la empresa privada para organizarse y eliminar la explotación. La UGTE ha sido un puntal importante para la recuperación del movimiento obrero. Hemos pasado una huelga con los Trabajadores Petroleros Tercerizados, en donde se paralizó la producción por 9 días, esta huelga estuvo a cargo de la central revolucionaria y eso quiere decir que hay un avance: el hecho de que nuestra central se convierte en la primera fuerza del movimiento obrero.

¿Qué perspectivas de crecimiento tiene el movimiento?

El crecimiento está latente, muchos trabajadores están a la expectativa de lo que puedan significar estos dos eventos: tanto el encuentro internacional, como nuestro congreso nacional. Por ejemplo, los trabajadores de Pacifictel, que vienen trabajando alrededor de la Federación Democrática, filial de la central sindical Guayas. Otras muestras de crecimiento se expresan en la organización de las diferentes federaciones: tanto en Esmeraldas, como en Los Ríos, en Manabí, la Federación de Trabajadores municipales en Napo, que muestran que hay una afirmación en las posiciones de nuestra central sindical y eso contribuye a que cada una de las provincias sigan sumando nuevas organizaciones y logremos crecer como central sindical y constituirnos en referente del movimiento obrero. Y tal es el fortalecimiento que estas organizaciones han pedido participar en el Congreso Nacional a fin de afirmarse en las tesis del sindicalismo revolucionario.

En este punto me surge una duda, pues es conocida la corrupción que hay dentro de Pacifictel, ¿qué están haciendo los dirigentes para combatir esta corrupción?

Primero, hay una nueva directiva y cambiar a los dirigentes anteriores fue una de las primeras medidas que tomaron los trabajadores frente a todas esas esferas de corrupción. Está entendida la necesidad de combatir este tipo de hechos, los empleados de Pacifictel no están dispuestos a tapar ningún tipo de corrupción, sino a denunciar si se conocen nuevos casos de corrupción en otros sectores.

Los compañeros han expresado su voluntad de cambiar y democratizar la organización sindical, tener un Comité Ejecutivo que represente el interés de todos los trabajadores de Pacifictel, pero también de todos los ecuatorianos; buscan tener una empresa que esté al servicio del pueblo ecuatoriano, que no responda a los intereses de un grupo o una persona como tal. En ese escenario estamos debatiendo con nuestros compañeros la forma de conducción de esa organización y luchar por la no privatización de la misma.

Conocemos que se elegirá un nuevo Comité Ejecutivo que dirigirá la UGTE por los próximos 3 años, ¿cómo se desarrolla este proceso?

Por el momento se están realizando las asambleas en todas las organizaciones, donde se están discutiendo un documento base que definirá la línea de lucha para este período venidero, y, claro, se están recogiendo nombres de dirigentes que, en base a sus méritos, contribuyan al avance del sindicalismo revolucionario y al crecimiento de nuestra central sindical. Entonces, en este momento se está realiza el debate de quiénes deben ser parte del nuevo Comité Ejecutivo nacional, para que los compañeros trasladen las opiniones y así tener un Comité Ejecutivo que represente al conjunto de los trabajadores del país.

Y el estatuto ¿da la posibilidad de reelección?

El estatuto lo permite, pero serán las bases quienes decidan.

¿Qué deja su gestión en estos tres años de trabajo?

Hemos conseguido grandes luchas al incorporar a los trabajadores tercerizados, pues ello ha permitido el crecimiento de nuestra central sindical; además nos ha permitido poner en debate los grandes problemas de la tercerización en el país, desenmascarar el verdadero significado de la tercerización. Este es un elemento trascendente, pues incluso el presidente Rafael Correa, consecuente con la lucha de los trabajadores tercerizados, ha declarado estar en contra de esta explotación a los trabajadores.

La Asamblea Constituyente tratará también este tema y ha ofrecido terminar con ella...

Primero, la eliminación de la tercerización será producto de la lucha de los trabajadores organizados, y no podemos confiarnos de que la Asamblea la elimine pues se manejan presiones e intereses, por ejemplo: dentro de la corriente de Alianza País, Trajano Andrade, dueño de empresas tercerizadoras, no va a votar a favor de la eliminación de las empresas tercerizadoras. Quiere decir que los trabajadores no podemos confiarnos, más bien la Asamblea será el escenario de lucha y solo esta lucha va a permitir que se elimine la tercerización en nuestro país.

Entonces, si la Asamblea Nacional Constituyente no garantiza la eliminación de la tercerización y la eliminación de esta es solo parte del camino de la lucha, ¿hacia donde va el movimiento sindical en última instancia? ¿Cuál es el objetivo final?

Hemos presentado propuestas para la Asamblea Constituyente, donde constan planteamientos como la obligación de la sindicalización para los trabajadores, la necesidad de permitir la organización a los mismos, el problema de la estabilidad laboral, la necesidad de salarios dignos; estamos planteando la eliminación de la tercerización, pero esto no quiere decir que ya acabamos la explotación a la clase obrera, lo que nosotros hemos señalado es la necesidad de seguir creciendo, desarrollando, impulsando este proceso de la tendencia de izquierda para lograr un gobierno popular, para instaurar el socialismo. Solo el socialismo acabará la explotación a los trabajadores y por eso estamos concientes de que necesitamos organizar al movimiento obrero, que entiende que las causas de la explotación están en el sistema como tal. Eliminar el sistema es eliminar la explotación.