El cuentazo, estafa por todos los ángulos y hasta la más mínima molécula de su desvergonzada propuesta, del pretendido aeropuerto a construirse en Chinchero-Cusco, tiene nombres propios: un ex-senador, dueño del terreno y un ex embajador político, peleado con la justicia y que debería estar preso en alguna cárcel, a quienes seduce la idea, de lucrar, vendiéndole al Estado, eterno comprador deficiente y rico en repartición de coimas, ha vuelto a la actualidad.

Desde tiempo atrás, con la autoridad de ser un estudioso en la materia, el general FAP Alberto Thorndike expresó su parecer técnico –demoledor por cierto- respecto del adefesio que pretendía –han vuelto los grandes vivazos a las andadas- buscar una “alternativa” al aeropuerto del Cusco. En grueso tomo, pleno en detalles, el valiente militar, da testimonio de sus investigaciones.

Por constituir éste –el estudio de Thorndike- una contribución patriótica como la que se espera de los militares honestos, sin afán de recompensa ni premio y antes bien, como exigencia de honor, reivindicamos apenas unas aproximaciones, escritas por él mismo, con cargo a dar mayor cuenta del asunto que hiede por la inmoralidad de sus protagonistas y por la indolencia y cara de palo de no pocos funcionarios siempre anhelantes de morder del erario y ganar robando. Leamos. (Herbert Mujica Rojas)

Chinchero-Cusco: ¡la estafa de siempre! por Alberto Thorndike; [email protected]

En El Comercio del miércoles se lee que "Verificaran la viabilidad del nuevo aeropuerto" en Chinchero, Cusco. Con esta utópica cantaleta los últimos cuatro gobiernos vienen, imperdonablemente, engañando al noble pueblo del Cusco. En esta oportunidad, según el diario, es el presidente regional del Cusco Hugo Gonzáles Sayán, quien se ha puesto los patines.

El asunto lo conozco -y lo vengo combatiendo en forma pública- desde hace más de 20 años. Me opongo exclusivamente por razones técnicas y por haber comprobado robos, mentiras, informes falsos y mucha componenda. Tengo innumerables pruebas formales a disposición de las autoridades y de quien se interese.

Como un avance de lo actuado en dos décadas, adelanto algunas pocas razones que invalidan el proyecto, hay docenas:

El proyecto del Aeropuerto en Chinchero, Cusco, tal como existe en los estudios ya realizados, es equivalente a un automóvil con las cuatro llantas desinfladas, no puede caminar, en consecuencia, no hay nada que actualizar, es un fiasco:

1) La ubicación de la pista no está determinada. Sin la exacta ubicación de la pista de aterrizaje ¡no puede haber estudios definitivos de ingeniería para un aeropuerto!

2) Los Estudios Definitivos existentes sólo encaran las categorías de aviones “B” y “C”, actualmente hay clase “D”, “E” y hasta “F”.

3) Todas la comisiones investigadoras de lo actuado han desestimado el proyecto por anti-técnico, incompleto y deleznable.

4) El Directorio de Corpac, en 1984, suspendió los desembolsos del Banco Mundial al consorcio beneficiado, por haber este incurrido en una serie de dolos y engaños en los estudios formales presentados.

5) La meteorología del área habría que estudiarla nuevamente por 5 años continuos -especialmente los vientos- a fin de precisar sus valores e incidencia en las operaciones aéreas.

6) En vez de recurrir -inútilmente- por tercera o cuarta vez, a "una licitación" para deslindar la viabilidad del aeropuerto en Chinchero -que va a costar al país apreciable suma de dinero y tiempo. A la fecha, en el malhadado proyecto se ha desperdiciado recursos por el orden de cinco millones de dólares, o más, sin considerar gastos de dinero y tiempo del personal. Las autoridades competentes, léase: ministerio de Transportes, Proinversión y la misma presidencia regional, deberían recurrir a la acción inicial, única, procedente y necesaria de alcanzar a los fabricantes de aviones del mundo (Boeing, Airbus y firmas rusas), los datos físicos de la orografía del entorno, ubicación, altura (3,740 metros), naturaleza de los vientos conocidos, temperaturas anuales, máximas y mínimas, y el largo de la pista de aterrizaje prevista para Chinchero (4,000 mts) y solicitar un pronunciamiento técnico de si sus aviones de línea (B 727, 757, 777 y otros; A-320, A-330 y otros), podrían volar en forma segura y rentable las 24 horas de operación, aun en condiciones de pérdida de un motor en el momento crítico del decolaje.

Recibido el informe positivo de tal o cual fabricante, se deberá proceder ¡de inmediato! con la inversión necesaria ¡El pueblo de Cusco lo reclama! ¡El país lo necesita! De otra forma ¡no se debe seguir engañando al país y al Cusco!