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Como destacó el pasado mes de diciembre el presidente de Rusia, Vladímir Putin, la última travesía importante efectuada por buques rusos de la Flota del Norte en el Atlántico tuvo lugar en el año 2004. Y los buques de esa agrupación no habían navegado en las aguas del mar Mediterráneo los últimos siete años.

En las maniobras participaron buques de las flotas del Norte y del mar Negro, y el centro de mando de los ejercicios operó desde el portaviones "Almirante Kuznetsov", una fortaleza flotante de 58.000 toneladas de desplazamiento, en capacidad de portar al menos cuarenta aviones de combate y helicópteros.

Durante la travesía que duró un poco más de dos meses, los buques de guerra rusos recorrieron más de 15.000 millas marinas y realizaron maniobras, actividades de patrulla, ejercicios conjuntos con buques de la armada de otros países.

Al comentar las maniobras de la Armada Rusa en el Atlántico y el Mediterráneo, el comandante de la flota del Norte el vicealmirante Nikolai Maksímov resaltó que las tripulaciones cumplieron satisfactoriamente todas las tareas previstas, y que los buques, el armamento y equipos funcionaron de acuerdo a los parámetros establecidos, lo que certificó su capacidad combativa.

En las maniobras que comenzaron el pasado mes de diciembre, además del portaaviones "Almirante Kuznetsov" participaron los buques destructores antisubmarinos "Almirante Levchenko" y "Almirante Chabanenko", y los buques de apoyo logístico "Serguei Osipov" (cisterna), "Iván Bubnov (cisterna)" y "Nikolai Chiker" (remolcador).

De acuerdo a los planes previstos por los militares rusos, a mediados de enero al grupo de choque de la Flota del Norte se integró el crucero portamisiles y portahelicópteros "Moskva" embarcación insignia de la Flota Rusa del mar Negro, de 17.500 toneladas de desplazamiento.

En el curso de los ejercicios, el crucero "Moskva" hizo ejercicios con toda la nomenclatura de su arsenal a bordo integrado por misiles mar- aire SA-N-3 Goblet, misiles antisubmarinos FRAS-1, cañones de 57 mm y lanzatorpedos de 533 mm.

En la componente aérea de las maniobras participó la aviación emplazada en el portaaviones "Almirante Kuznetsov" integrada por cazas Su-33, Su-25 y helicópteros Ka-27.

Construida en un ángulo de 12º, la cubierta de vuelo del "Almirante Kuznetsov" tienen una superficie de 14.700 m2 y dispone de sistemas de grúas para elevar los aviones desde los hangares hasta la cubierta.

En el transcurso de los ejercicios aéreos, los pilotos desarrollaron misiones de reconocimiento, lanzamiento de misiles y bombas contra grupos navales enemigos, así como combates aéreos (en la variante denominada pelea de perros) y patrullaje aéreos.

Una de las fases importantes de la travesía de Armada rusa por el Atlántico fue la realización de maniobras conjuntas con aviones de la Fuerza Aérea de Rusia (FAR), especialmente, con bombarderos estratégicos en capacidad de portar armas nucleares.

En esos ejercicios participaron bombarderos supersónicos pesados Tu-160, bombarderos y porta misiles estratégicos Tu-95MC y Tu-22M3, aviones de reconocimiento y espionaje A-50, cazas de intercepción MiG-31, cazas de combate Su-27 y aviones de transporte Il-78, en la variante de avión cisterna.

Según el Jefe del Estado Mayor de la FAR, el general Igor Jvorov, las maniobras se desarrollaron de acuerdo a las normas internacionales, y los aviones de guerra rusos no infringieron el espacio aéreo de otros países.

Cazas F-16 y Tornado de la fuerza aérea británica y noruega escoltaron los vuelos de los bombarderos estratégicos rusos Tu-160 por la zona del Atlántico.

Al comentar la importancia operacional de las maniobras, el Comandante Adjunto de la Aviación de la Flota del Norte, el general Nikolai Kuklev indicó que algunas etapas fueron ejercicios sin precedentes."Hasta el momento, en esa zona del océano no se habían realizado ejercicios conjuntos entre buques la Flota del Norte y bombarderos de la Aviación Estratégica", subrayó Kuklev.

Las distancias entre los aeródromos donde despegaron los bombarderos estratégicos y el lugar de los ejercicios en alta mar fueron considerables, por lo que los aparatos tuvieron que repostar en vuelo, y operar al máximo de sus posibilidades, explicó el general. "Hasta las presentes maniobras, los Tu-160 nunca habían operado en actividades integradas con buques de la Armada, lo que supone un acontecimiento muy importante en todos los aspectos", resaltó Kuklev.

Durante la travesía, el crucero portamisiles "Moskva" visitó el puerto de Lisboa y realizó maniobras conjuntas con buques de la Armada de Portugal.

Así mismo, el destructor "Almirante Chabanenko" y la fragata francesa "Tourville" realizaron las maniobras conjuntas "Passex", en el Golfo de Vizcaya.

En un informe del comandante de la Flota del Norte, el vicealmirante Nikolai Maksímov, resaltó que la travesía de los buques y aviones rusos en el Atlántico y el Mediterráneo, "además de maniobras, fueron actividades relacionadas con las funciones específicas de las FFAA del país, que demostraron que Rusia es una poderosa potencia marítima".

Fuente: Revista Heraldo de la Industria Militar, N5, 6-12 de febrero de 2008 / Ria Novosti.