Los homosexuales son responsables de los terremotos que estremecieron Israel durante los últimos meses, según afirmó el diputado Shlomo Benizri, el 20 de febrero de 2008, ante el parlamento israelí.
«Estamos buscando soluciones terrenales para protegernos de los efectos de los sismos, y yo propongo otra vía: el Talmud nos dice que una de las causas de las sacudidas telúricas es la homosexualidad (…) Dios ha dicho que Él sacudirá el mundo para despertarlos a ustedes si ustedes sacuden sus genitales allí donde no se supone que lo hagan», declaró el diputado del Shass, con total apoyo de su partido.
El Estado de Israel se define como un Estado judío.
El Shass es un partido político de la comunidad sefardí y su presidente es el rabino Ovadia Yossef. Este último interpretó el huracán Katrina, en 2005, como un castigo divino que Dios inflingía a Estados Unidos por haber presionado a favor del desmantelamiento de la colonia de Gush Katif. Con el 9.5% de los votos emitidos durante las más recientes elecciones legislativas israelíes, el Shass es el tercer partido político más importante de Israel, incluso por delante del Likud. Controla 12 de los 120 escaños del parlamento israelí. Su principal líder, Elie Yishai, es el actual ministro de Industria, Comercio y Empleo.

En 2005, Yishai declaró que la homosexualidad es una enfermedad y deseó un pronto restablecimiento a quienes que la hayan contraído. Varios sismos se han hecho sentir en Israel durante los últimos meses –el más reciente tuvo lugar el 15 de febrero y alcanzó una magnitud de 5 grados en la escala Richter– dando lugar a la aparición de temores sobre la posibilidad de un terremoto de mayores proporciones. El valle del Jordán, el Mar Muerto y, más al sur, el desierto de Arava y el Mar Rojo se encuentran sobre la falla sirio-africana, una de las zonas sísmicas más sensibles del planeta.