El Departamento de Estado de Estados Unidos inició una consulta con las asociaciones de diplomáticos para tratar resolver de forma amigable la crisis de nominaciones que enfrenta su embajada en Bagdad. El problema es que hay muy pocos candidatos voluntarios para cubrir unos 50 puestos que deben quedar vacantes en dicha sede diplomática.

La oficina de personal del Departamento de Estado ya seleccionó a 300 diplomáticos cuyo perfil corresponde a las necesidades de dichos puestos y los llamó a presentar sus candidaturas. Pero de no haber suficientes candidatos voluntarios, el Departamento de Estado designará de oficio a los futuros enviados haciendo uso de una prerrogativa a la que no había recurrido desde la guerra de Vietnam.

En 4 años, 1 200 de los 11 500 diplomáticos del Departamento de Estado han pasado por Bagdad, donde Washington mantiene la embajada estadounidense más grande del mundo. Condoleezza Rice se niega, por el momento, a privatizar el servicio diplomático para solucionar la falta de personal, aunque esa opción es actualmente tema de debate en Washington.