por Gustavo Ywanaga Reh; gywanaga@gmail.com
Director de Pro-intellectum
2-3-2008

La historia nos ha demostrado que hay dos actores de vital importancia para doblegar o eliminar un gobierno, con el consecuente perjuicio de diferente magnitud al Estado, nos referimos a los necios y a los traidores. Los primeros, podrán tener buenas intenciones, y sin embargo agredir al Estado. Mientras que los traidores saben perfectamente que sus acciones producirán un daño al Estado. Ambos actores son peligrosos en primer grado para la supervivencia de su propio Estado. El idealismo cerrado, apasionado y descerebrado, en temas que socavan la defensa y desarrollo nacional, conllevan una carga elevada de “sesgo” en la toma de decisiones, si se es gobierno, de “protesta irrestricta” si se es opositor y de ambas si se es activista de ONG, todos ellos producirán en su conjunto una amplia gama de interacciones negativas hacia el “bien común” y la “seguridad nacional”, percepciones tan deseadas en nuestra sociedad pero a la vez de apariencia inalcanzables. Este artículo no pretende identificar a estos actores, pues en alguna medida ya algunos son conocidos, sino de establecer como sus acciones afectan al sistema y, sobre todo, el tratar de responder ¿quiénes estarían guiándolos directa e indirectamente en sus acciones?

Pero antes que nada, pensemos en qué país sería el gran beneficiado si Perú: No afianza su alianza con Brasil, en el tema de la carretera interoceánica, quédase mal ante los países asiáticos y el mundo en general en los temas de los tratados y acuerdos comerciales (APEC, ASEAN, etc), perdiese las regiones sureñas de Cusco y Puno a través de la independencia aymara, las que formarían un Estado independiente al país, pierda la histórica alianza con Bolivia y Argentina, demuestre incapacidad de manejo en sus propias instituciones y se convierta en un paria en América y el mundo.

Si encontró algún nombre éste también debe coincidir con quién sería el gran perjudicado, si en Perú: existiese un sentimiento patriótico nacional unificado en todos los niveles de la sociedad (entendiéndose que esto no es sinónimo de una agrupación política), si se cumpliese con la Constitución y las normas comerciales con equidad a la de otro Estado, en los temas contractuales con inversionistas extranjeros, si se cumpliese con el equilibrio y reciprocidad de las inversiones entre Estados, y si se planificara la extracción de recursos en función a las próximas generaciones del país, si se ejerciese con justicia soberana la Defensa Nacional.

La lista de países que uno pudiese tener se reduce a un solo Estado, vecino al Perú: CHILE.

Chile, aunque lo niegue, es el país con mayor interés en lo que pasa en el Perú, no sólo por los pasivos históricos que involucran el poseer una extensión territorial de Perú o por las brutalidades cometidas en el curso de la guerra de invasión en 1879 contra el Perú y Bolivia, sino por las grandes inversiones fuera de su territorio (somos el principal país receptor de sus inversiones) y a la vez somos el país que tiene lo que ellos necesitan, no solo para crecer sino para subsistir (agua y energía); todo ello puede hacernos pensar que el gobierno de este país maneje una doble y hasta triple política internacional, una que es la pública en las relaciones peruanas y otra oscura y siniestra que es la que lleva con su grupo de poder (empresarios y FF.AAs.) y otra más que va por caminos debajo de la mesa y con fondos que servirían básicamente para la compra de armas no contabilizadas en el mercado negro.

Aprendiendo a cocinar

¿Sabe cuál es la mejor forma de generar un espacio de presión suficientemente poderoso como para ejercer nuestra voluntad a un gobierno, ganar primeras planas en los diarios, ocultar nuestras verdaderas intenciones? ¡creando una ONG! Y si quiere que la presión sea del todo efectiva cree varias ONGs, y establezca una red entre ellas y otras organizaciones públicas y privadas, manteniendo temas comunes de interés pero siempre ocultando sus reales intenciones.

Las ONGs u organizaciones no gubernamentales, no son malas en sí. Simplemente son figuras legales que le dan personería jurídica, a un grupo de personas (por lo menos en teoría) con un interés común que no es el lucro. Pues bien, en nuestro país las hay de todo tipo (al igual que en el mundo), las que trabajan con sus comunidades, las que construyen escuelas, las que intervienen en favor de las minorías, del medio ambiente, religión, derechos humanos, etc hasta la que sirven de fachada para el lavado de dinero, otras creadas para eludir impuestos y otras, más peligrosas, que buscan intervenir en un Estado para garantizar ¡los intereses de otros Estados! Estas últimas como organismos de pantalla de agencias de inteligencia. No necesariamente los integrantes o su “junta directiva” serían agentes, pero inclusive sin saberlo pueden servir a otros fines que los que buenamente hubiesen pensado.

Cualquier ONG puede servir para fines de someter a un gobierno, incluso para expulsarlo del poder. Un ejemplo lo tenemos en Haití (véase revista Pro-intellectum, Ed. N°05-Año 02. Pag. 36), donde se crearon cientos de ONGs y redes de ellas para presionar la salida de Aristide del gobierno, dicho sea de paso la estrategia funcionó. Estas ONGs se concibieron en los EE.UU. por su servicio de inteligencia, sirviendo perfectamente para sus intereses.

Imagínese usted en nuestro país un titular que de la vuelta al mundo: cientos de instituciones y organizaciones piden la salida del presidente. Ahora imagine también: miles de organizaciones exigen la salida del presidente. Más efectivo, si el titular se adorna con movilizaciones, marchas, saqueos, etc. La cosa es mas efectiva. Ahora, las acciones no necesariamente pueden ser tan drásticas como la salida de un gobernante, basta con presionar para una ley, la salida de un funcionario, etc.

Una de las ventajas más importantes que tienen las ONGs son su figura legal y social, que oculta las intenciones reales, pues bajo los objetivos de democracia, desarrollo sostenido, temas electorales, comunidades campesinas, etc se pueden camuflar intensiones insospechadas para los beneficiarios de estas organizaciones. Las organizaciones de bases como los comedores populares, clubes sociales, asociaciones de campesinos, etc. Proveen de la principal materia prima para ejercer el poder hacia el gobierno: la masa. Que encauzada bajo diferentes formas puede generar efectos devastadores (caso de la selva, Cuzco, Puno, etc)

Asimismo los miembros de estas ONGs no solo gozan los beneficios económicos de sus benefactores internacionales sino que les permiten ingresar al contacto directo con diferentes actores del interior de una institución pública que va desde un simple municipio distrital hasta el palacio de gobierno. En esta gama de interacciones se produce el contacto con funcionarios, administrativos, asesores y cuerpo técnico de la institución, permitiendo a su vez generar una gran base de contactos para un “tráfico de influencias camuflado”, que les permite también ingresar a la administración pública da través de cargos de confianza, entre otros.

Cocinando en el Perú

Mencionamos unas relaciones de acciones que convendrían y no convendrían a un Estado con excesivos intereses en Perú, pues bien en todas las acciones que se encuentran en las listas de anterioridad están personas vinculadas a ONGs, las que directa o indirecta, y hasta descaradamente, buscarían beneficiar a los chilenos en detrimento de sus compatriotas.

Revisando diferentes fuentes informativas hemos encontrado nombres que se repiten en las cabezas de organizaciones no gubernamentales: desde temas de derechos humanos, educación, temas electorales, empresariales y académicos. Estas personas camufladas entre cientos de personas, piden justamente detener proyectos como el de la carretera interoceánica (por lo menos parece que lo consiguieron pues la medida de presión contra el gobierno funcionó, logrando el objetivo que anunciase Chile, de que Brasil exportaría por Arica), el apoyo a las comunidades aymaras de escindirse del territorio nacional, es uno de los mas fuertes temas que se están trabajando, incluso es posible que ante la insólita declaración del ejecutivo de apoyar la independencia de Kósovo de Serbia estén infiltrados. ¿Se ha puesto a pensar por qué Perú anunció rápidamente la independencia con Kósovo? Fue ¿por estar bien con los EE.UU.? No es creíble pues ya tenemos el TLC firmado y lo que diga ahora el gobierno no es trascendente para Bush. Serbia es un Estado aliado a Perú, tienen inversiones en nuestro país y nosotros históricamente hemos sido provistos por ellos de armamento.

Por otro lado, los bolivianos han denunciado numerosas veces las reuniones de grupos de derechos humanos, comunistas, subversivos y otros en el norte de Chile, donde congregados y protegidos por el gobierno dan sus congresos y exponen y planifican acciones para sus países respectivos. Acaso estas organizaciones chilenas realizan sus acciones con igual magnitud en su territorio, pues no ellos son mas chilenos que comunistas, mas chilenos que de DDHH y mas chilenos que sobre cualquier ideología.

Un análisis más detallado lo podrá encontrar en el próximo número de la revista peruana de análisis geopolítico y de defensa Pro-intellectum.