Los contratos de los docentes que vencieron el 31 de diciembre y no fueron renovados. De hecho el verano 2007 por primera vez no hubo actividad en los centros culturales. Los cursos abarcan disciplinas como tango, teatro, guitarra, cerámica en frío, folclore, flamenco, salsa, telar, danzas árabes y contemporáneas, canto, cine y video, periodismo, acrobacia, malabares, clown, mimo, patín, fotografía, expresión corporal, macramé, repostería, dibujo y pintura, comic y manga, técnica vocal, comedia musical, historia del arte, literatura, vitrofusión, hip hop, murga, entre otros.

Por este motivo un grupo de escritores decidió fijar públicamente su posición respecto de esta situación creada por la políica cultural del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Carta abierta a los escritores argentinos: Algunos escritores -entre ellos varios de los que firman esta carta- fueron invitados a participar en lecturas de poesía u otras actividades en la Casa del Escritor de la Ciudad de Buenos Aires (en algunos casos ofreciendo un pago), casien el mismo momento en que se conocía la noticia de que van a ser cerrados más de 500 talleres de los centros culturales de la ciudad y despedidos unos 250 docentes que trabajan en ellos.

Ante ese concreto estado de cosas ,nos parece que participar implicaría aceptar que se nos dé un lugar que se le está quitando a muchos otros. Mientras persistan estas condiciones preferimos no hacerlo.

Firman: Rodolfo Alonso, César Bisso, Leopoldo Brizuela, Susana Cella, Javier Cófreces, Manuela Fingueret, Daniel Freidemberg, Carlos Juárez Aldazábal, Leonor Silvestri, Alberto Szpunberg, Juano Villafañe, Miguel Vitagliano.