El patrimonio cultural es la totalidad de bienes materiales y bienes espirituales o intangibles. El patrimonio intangible está constituido por el conocimiento y uso tradicional de los bienes de la naturaleza, la ciencia y la tecnología propias, las manifestaciones artísticas de todo tipo, la memoria histórica, las prácticas sociales, las festividades populares… En este breve estudio se aborda el ámbito del conocimiento y la tecnología en el período precolombino como parte del patrimonio cultural intangible del país.

Sobre la tecnología precolombina y el conocimiento protocientífico el investigador Domingo Paredes, en su libro Ecuador: Ciencia y Tecnología Precolonial (1) hace contribuciones importantes que permiten desvanecer el mito del continente inferior y sin memoria histórica. Paredes orienta la investigación histórica y antropológica desde dos puntos de vista: el primero desmitifica la vieja tesis eurocentrista de la inferioridad de los pueblos americanos; y el segundo descubre los conocimientos protocientíficos y tecnológicos que testimonian una gran riqueza espiritual y material de nuestros antepasados al momento de la conquista ibérica y más tarde en la Colonia.

“El ‘encubrimiento’ de América - dice Paredes - se inicia en 1492 y continúa en los siglos XVI al XVIII bajo las premisas plateadas por Descartes, Buffon y Hegel respecto de América como el continente inferior y sin memoria. Frente al tal visión deformada y ahistórica, se redescubre a nuestros pueblos en el crucial momento de su evolución, en el tránsito de primitivas formas comunitarias hacia formas pluriclasistas de división del trabajo, lo cual se expresa en el desarrollo de múltiples ámbitos del saber y el hacer como la cerámica, la agricultura, la construcción de viviendas, caminos, embarcaciones, monumentos ceremoniales, textilería, orfebrería, platería, medicina. Asimismo, se destacan las recuperaciones en el uso y conservación del suelo y del agua, mediante los cultivos en terrazas y la construcción de canales de riego; el conocimiento de la flora y fauna nativas, y la sabia utilización de las plantas medicinales… Los saberes y haceres de los pobladores de lo que ahora es el Ecuador estaban relacionados con la satisfacción de sus necesidades básicas: la alimentación, la vivienda, el vestuario, la comunicación, la fabricación de herramientas y objetos ceremoniales…”

Todo lo expuesto confirma que la explotación colonial en nuestra América se basó en la riqueza producida por los pueblos aborígenes, la explotación de su fuerza de trabajo; en la extracción de los recursos naturales y en el uso de conocimientos y tecnologías surgidas en núcleo primigenio de las sociedades americanas.

Agricultura y tecnología agrícola

Eduardo Estrella en su obra El Pan de América (2) revela importantes conocimientos y técnicas relacionadas con la producción de alimentos: conocían las prácticas agrícolas y el uso del agua para riego mediante canales, la construcción de terrazas y andenes, lo que en varias culturas de la Sierra y la Costa necesitó un gran esfuerzo comunitario, todo esto testimonia el dominio de la tecnología agrícola y organización de los pueblos americanos en el período precolombino. En nuestro país - según Estrella - la agricultura se inicia en “Las Vegas” en la península de Santa Elena hace más de 8.000 años, recorre un ciclo de progreso en base a la generación de técnicas locales y la adaptación de las experiencias de otras regiones. A la llegada de los españoles encuentran una tecnología apropiada, funcional al nicho ecológico que solventa las necesidades comunitarias, produce un excedente para el intercambio y la complementariedad; era, pues, una agricultura intensiva diferenciada en varias fases y actividades: cultivos en terrazas en tierras de aluvión; cultivo en camellones; cultivo en tierras secas, andenes y terrazas; cultivo de roza y quema; técnicas de fertilización; cultivos asociados; uso de herramientas agrícolas de madera, piedra, hueso y cobre; además de técnicas de conservación, almacenamiento y preparación de alimentos.

“Cuando los españoles descubrieron América, esto lo atestigua el propio Colón, encontraron un pueblo saludable, de gentes robustas y singular belleza… Mientras fueron señores de sus tierras, los aborígenes de América gozaron de una alimentación variada y balanceada. Desarrollaron técnicas agrícolas que les permitía gozar de buena alimentación y nutrición. La conquista implicó una profunda alteración en sus patrones alimentarios… pasó a una dieta limitada y monótona.

En lo que ahora es el territorio ecuatoriano los pueblos aborígenes iniciaron el cultivo de varias especies vegetales, tales como la papa, el camote, el maní, el fréjol, el melloco, la naranjilla, la oca, la yuca… lo que demuestra que conocían técnicas propias de cultivo de especies nativas, con lo cual legaron al mundo nuevas especies cultivables que ahora alimentan a gran parte de la población mundial; además de plantas de uso industrial como el algodón, el tabaco…y plantas medicinales. Estos conocimientos y técnicas perviven en la memoria de los pueblos de la Costa, Sierra y Amazonía, y forman parte de nuestro patrimonio cultural intangible que debe ser valorado y conservado.

Referencias

1. Paredes, D. 1989. Ecuador: Ciencia y Tecnología Precolonial. Editorial El Duende. Quito.

2. Estrella, E. 1988. El Pan de América: etnohistoria de los alimentos aborígenes en el Ecuador. Ediciones Abya-Yala. Quito