por Luis Bravo Villarán (08 de mayo 2008)

De un análisis presentado en el año 2005: Entre los años 2000 y 2001, la esencia del neoliberalismo y uno de sus fundamentos -la controvertida desregulación de los mercados- sufrió un duro golpe. Como consecuencia de la crisis del NASDAQ en el 2000 y los acontecimientos del año 2001 (Septiembre 11), los fondos mutuos americanos perdieron posición rápidamente (bajaron en corto periodo de $7.5 trillones a $6.5 trillones) y el mercado de capitales se debilitó. Había ocurrido la caída de Enron (más de $63,400 millones en activos), arrastrando consigo la credibilidad de una firma de auditoria como Arthur Andersen y lo peor, de dos de las más reputadas firmas clasificadoras de riesgos del Mundo: Standard & Poors y Moody’s y del mismísimo Wall Street que, conociendo lo que pasaba con Enron, lo ocultaron en primera instancia para que no caigan las acciones en el mercado, perjudicando a los inversionistas y otros participantes. Vino la crisis de la poderosísima WorldCom ($103,800 millones en activos), que también incurrió en el manipuleo de sus Estados Financieros para ocultar su realidad; en el mercado de las telecomunicaciones también la Global Crossing Ltd. con más de $25,000 millones en activos había caído un poco antes. Sobrevino Dinegy, United Airlines, American Airlines, posteriormente Delta Airlines .. etc ... casi una tras otra; y entonces, la GUERRA de Bush.

¿Alguien se ha preguntado -y explicitado- cómo es que en esa vorágine de espectaculares caídas, no se haya arrastrado ningún Banco? Hubiera sido catastrófico para el “sistema neoliberal” y ello se tenía que evitar. ¿Cómo?; simplemente que la FED le diera a la “maquinita” y tapase todos los enormes forados; allí se inicia la caída del dólar frente a casi todas las monedas del Mundo.

Ello, más la inmensa masa de “dinero criminal” hace que –con doble juego- se permitan las transacciones de dinero –sin sustento productivo (dinero que respalda dinero)- en los mercados secundarios donde concurren todos los Bancos que pueden –incluso peruanos- para hacer “rentabilidades” de corto plazo de manera relativamente sencilla. De esta manera –creándose en el camino cuasi dinero- se trata de re-encintar la masa monetaria de dólares y de controlarla, lo que es ya casi un imposible.

Esta enorme masa monetaria que puede estar gestando una inmensa burbuja especulativa, sigue creciendo y ya no se puede más... (2005)

Nota.- enormes cantidades de títulos hipotecarios entraron en los últimos años a respaldar operaciones en los mercados secundarios, inflando esta gran burbuja fuera de control …

Hoy se observa como resultado, la gran crisis hipotecaria de las sub-primes en los EE.UU. que alcanza incluso a bancos en otros países occidentales, que juegan en los casinos de los mercado secundarios; y ya no son ni la FED ni el congreso americano que salen al recate de los bancos, ahora son los Estados no democráticos de Asia –potencias exportadoras- y los Estados de países petroleros a través de los llamados Fondos de Inversión Soberanos (Soverign Wealth Funds – SWF), que son controlados por sus gobiernos desde Singapur y China, hasta Abu Dhabi y Kuwait; y que incluso ya registran pérdidas por haber salido al rescate del mercado americano, evitando que su sistema financiero colapse.

El fondo Abu Dhabi Investment Authority (ADIA), que es el mayor del mundo con un estimado de $900 billones, invirtió $7.5 billones en bonos de Citigroup convertibles en acciones al 2010 y 2011 a un precio entre $31 a $37 por acción (hoy esas acciones de Citigroup -que redujo sus dividendos correspondientes a 2007 a la mitad después de haber castigado $18 billones- han caído a $20 por acción; es decir, 40% menos de valor sobre el fijado para la conversión).

GIC de Singapur con más de $330 billones en su fondo, compró en el 2007 el 9% del UBS de Suiza en más de $10 billones; esas acciones han caído 46% este año. Además en enero 2008, adelantó $6.88 billones de $14.5 billones comprometidos en Citigroup. El fondo China Investment Corporation conformado entre septiembre y octubre 2007 con $200 billones, invirtió en diciembre en Morgan Stanley $5 billones convertibles a dos años en acciones entre $48 a $57, que ya cayeron a $42. También han colocado $3 billones en el Blackstone Group, que en estos meses ha perdido el 50% de su valor; e incluso han adquirido acciones de VISA por $100 millones.

Las indicadas operaciones entre muchas otras, realizadas por estos fondos -que en total se calcula controlan entre $2.5 a $3.2 trillones- han ocasionado pérdidas como las mencionadas que, si bien importantes, resultan insignificantes para el tamaño de dichos fondos soberanos.

Morgan Stanley calcula que con el precio de commodities tales como el petróleo cotizándose hacia arriba, esos $2.5 a $3.2 trillones pueden alcanzar unos $12 trillones para el 2015.

Los SWFs hoy no tienen mayor preocupación por las pérdidas que -como se menciona- resultan insignificantes, pues ellos apuestan a que rescatando el sistema financiero americano, el mercado se recuperará y las pérdidas se revertirán.

El ingreso de China a los SWF, es lo que más ha preocupado en EE.UU.. En el caso de China (potencia exportadora), ¿qué significa un fondo de $200 billones si sus reservas son del orden de $1.5 trillones y crecen a razón de $1 billón por día; y que además posee alrededor de $0.5 trillones en bonos del tesoro americano?; ni que decir de los fondos provenientes de países petroleros, incluyendo Rusia.

El gran problema para los EE.UU hoy, es ¿qué pasaría si esos fondos se comportan tal “capitales golondrinos” (figura muy usada por los fondos americanos y occidentales en general para hacer rentabilidades de corto plazo en países practicantes del “libre mercado” como el Perú); o peor aún, comiencen a controlar a través de esas inversiones a corporaciones americanas, incluido tecnologías; o peor aún, perteneciendo a gobiernos no democráticos decidan moverlos por razones políticas, desestabilizando el dólar y la economía americana?

En los últimos meses los bancos occidentales han recibido con pláceme ese rescate (Citigroup, Merrill Lynch y otras grandes instituciones afectadas por la crisis hipotecarias de las sub-primes); pero en vista del peligro, ahora también sobreviene la preocupación y se pretende que el Fondo Monetario Internacional, establezca un “código de conducta” (que no existe para los fondos americanos) al que se adhieran “voluntariamente” los fondos soberanos SWF, de manera de prevenir los peligros señalados. Y entonces ¿qué pasa con la “desregulación”, regla de oro del libre mercado que los fondos americanos aplican a los países como el Perú? Nota.- hemos presenciado el reciente movimiento de capitales golondrinos que modificaron el tipo de cambio en nuestro país, sin que el BCR pueda hacer nada significativo.

Naturalmente los ejecutivos que manejan los SWF no desean que el FMI meta sus narices en estas operaciones y han mostrado su disconformidad, por mucho que la invitación a la adhesión sea de carácter “voluntario”. ¿Qué pasará? … ¿Será el comienzo del fin del dólar como moneda de reserva universal (esto es ya sin duda es prácticamente un hecho) y de los EE.UU. como el mandamás de la economía mundial? ... Y entonces para evitar la debacle ¿conveniente ahora “regular la desregulación”?

Frente a estas evidencias, países como el Perú deberían reconsiderar su geopolítica y –manteniendo las mejores relaciones con EE.UU.- dejar de estar alineados hasta la sumisión (en muchos casos a través de Chile) y abrirse decididamente a los demás países de la cuenca Asia-Pacífico, especialmente China, generando el eje transversal Brasil-Perú-Asia. Nuestro país tiene una posición geopolítica y una riqueza biodiversa envidiable, que debe manejarse con autonomía en beneficio de todos los peruanos y sin sometimientos a ninguna potencia económica, pero con las mejores relaciones con todas ellas como fundamento de libertad.

Nota.- Datos extraídos de un artículo de Richard Wray (The Guardian - 22/03/2008) y otras fuentes.

LBV