Con una cena de gala, martes 6 de mayo en la ciudad de Miami (EEUU) y con 500 invitados se realizó la fiesta con motivo de celebrar los 80 años de un huésped excepcional.

El personaje en cuestión tiene a cargo un mandato de arresto internacional emitido por Venezuela. La Sub-Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Representantes, durante su audiencia del 15 de noviembre de 2007, estableció su responsabilidad en diversos actos terroristas, principalmente su participación en un atentado que costó la vida a 73 personas (cf. Documento que se puede bajar aquí). Hechos al cual el implicado no niega, al contrario reivindica esto con arrogancia.

Los amigos de este personaje, incluyendo numerosos responsables políticos de alto rango [de la administración Bush] le han festejado su cumpleaños como a un héroe. Este anciano con su rostro reparado por la cirugía estética para borrar las villanas cicatrices, recuerdos de sus tristes hazañas en 1990 en Guatemala, entró a la sala de fiestas bajo los aplausos y ovación de los participantes que se pusieron de pie, recibiendo de manera modesta estas aclamaciones y dándole a cada uno de sus admiradores unas palabras de cortesía en respuesta, pasando de mesa en mesa, sonrisa en los labios.

Cómo si nos hubiéramos olvidado que Miami se encuentra en los Estados Unidos, un país donde el presidente [Bush] afirmó: «un país que protege a un terrorista se convierte él mismo en un terrorista».
Este huésped ilustre al que hacemos referencia no es un vulgar guerrillero de un país del Tercer Mundo luchando por la libertad, se trata de Luis Posada Carriles, agente de la CIA, que bajo el gobierno de Bush padre, llevo a cabo y por todos los medios la guerra secreta y sucia del imperialismo estadounidense en América Latina.

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