La juventud de América Latina ha generado grandes reivindicaciones estudiantiles, que garantizan el bienestar y el desarrollo de una educación progresista, democrática y científia, que permita garantizar las condiciones necesarias para transformar a nuestros países. Es importante entender a la educación como un derecho humano que está garantizado en organismos internacionales como la ONU y la OEA, y en las propias Constituciones de los países, en las cuales se expresa que no debe existir discriminación para educarse por factores económicos, sociales o étnicos; es decir, la educación es un derecho consagrado por la humanidad y que incluso es parte de uno de los fines sociales del Estado.

En ese sentido, la lucha del movimiento estudiantil es válida desde las grandes propuestas que hemos llevado al debate y que se han cristalizado; una de ellas fue la Reforma de Córdova en Argentina, la cual generó grandes cambios al interior de la Universidad Latinoamericana, y expresó el sentido de compromiso que tenemos los jóvenes para con nuestras instituciones. Ahora, cuando existen procesos de cambio y transformación encaminados hacia la democracia y progreso del país, los estudiantes también estamos comprometidos con este proyecto liderado por la tendencia de izquierda, patriótica, que lo lleva adelante Rafael Correa; creemos que es urgente plantear la GRATUIDAD DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR, como un derecho y una necesidad del desarrollo de los pueblos del Ecuador. Sin embargo, los anteriores gobiernos siempre mantuvieron una gran deuda con las universidades públicas; no invirtieron en investigación y tecnología, y menos aún se preocuparon por mejorar las condiciones académicas de los universitarios; únicamente y aplicaron las concepciones neoliberales.

¿Cómo promover la gratuidad de la educación superior? Actualmente, el Estado ecuatoriano cofinancia a 19 universidades particulares de distintas maneras: 1. De ingresos directos del FOPEDEUPO y asignaciones estatales a las Universidades Católicas. 2. Mediante las donaciones del 25% del Impuesto a la Renta, que se entregan a diferentes universidades privadas, como la San Francisco. 3. A través de donaciones que hacen los gobiernos seccionales; por citar otro ejemplo, la Universidad Autónoma de Quito recibe aportes de la Cámara de Comercio.

Estas son algunas formas de cofinanciamiento a las universidades privadas; esta ‘ayuda’ suma alrededor de 44 millones de dólares, que el Estado entrega a estos centros de Educación Superior.

Es necesario comprender un elemento básico: las universidades públicas son las únicas que pueden garantizar a la educación como un derecho, debido a que no persiguen un fin de lucro; se persigue la igualdad de condiciones entre todos los universitarios; componente fundamental es que de toda la población universitaria del país, el 75% se encuentra en las universidades públicas, lo cual demuestra que a pesar de los ataques y agresiones que ha recibido la universidad Estatal, el pueblo confía en éstas instituciones (obviamente, ello también es producto de los costos populares, a los que pueden acceder los estudiantes).

Por este motivo, la propuesta de la FEUE es:

• La eliminación de los aportes económicos que entrega el Estado a estas 19 universidades particulares; este dinero debe ser totalmente invertido en las universidades estatales. • Aumento del presupuesto para la educación, en un 2.5% anualmente, según el crecimiento del PIB. • Garantizar constitucionalmente la preasignación del FOPEDEUPO. • Distribución de los índices del FOPEDEUPO hacia las universidades.

¿Qué significa la gratuidad de la educación para la U. Central?

El presupuesto anual de la ‘U’ Central bordea los 70 millones de dólares; el 75% se distribuye en sueldos y salarios de autoridades, profesores, trabajadores y empleados.

Los estudiantes aportamos por concepto de matrículas y aranceles, 4.5 millones de dólares, que equivale más o menos al rol de pagos de un mes de sueldos de toda la planta docente, empleados y trabajadores. Es decir, el problema del presupuesto no se resuelve con el alza de matrículas como algunos sectores plantean, ya que no es un porcentaje elevado dentro del propio índice económico del Alma Mater; es más, garantizando que el Estado entregue los 4.5 millones de dólares, esto permitiría que la inversión que hacen nuestras familias en matrículas sea destinada para mejoras académicas y otras necesidades que tenemos los estudiantes.

Por eso es tan importante luchar para que el actual gobierno escuche la voz del movimiento estudiantil y contemple dentro de la Constitución el derecho a educarnos en igualdad de condiciones: la gratuidad permitirá que los sectores de bajos recursos económicos puedan acceder a la educación de una manera equitativa.

La Asamblea Nacional Constituyente aprobó el DERECHO A LA EDUCACIÓN

Art. 2.- Principios de la Educación.- La educación pública es universal y laica en todos sus niveles, gratuita hasta el tercer nivel de la educación superior. Se garantiza la igualdad de oportunidades en el acceso, permanencia y egreso sin discriminación alguna y la obligatoriedad en el nivel inicial, básico y bachillerato o su equivalente.

La educación debe garantizar el desarrollo holístico de las personas, el respeto a los derechos humanos, a un medio ambiente sustentable y a la democracia; se inspira en criterios de interculturalidad , multietnicidad, diversidad, género, justicia, solidaridad y paz; es indispensable para el conocimiento y el ejercicio de los derechos.

Respaldamos a la Asamblea

Lorena Araujo, Representante de la Coordinadora de Aso. Escuelas de Filosofía

En realidad, los artículos aprobados por la Mesa No. 1 recogen parte de lo que nosotros a nivel de los estudiantes hemos venido proponiendo durante estos años; hemos luchado por la gratuidad de la educación en todos sus niveles, incluida la educación universitaria, eso quiere decir hasta el tercer nivel.

Bajo la presión realizada en la marcha que efectuamos el 8 de mayo por la gratuidad de la educación, en la que nos movilizamos más de setenta mil personas, se logró presionar para que este artículo sea incluido en la Mesa No. 1 en la Asamblea Ñacional Constituyente. Ahora nuestra presión se enfoca en el Referéndum y la aprobación del SÍ, en cada uno de los artículos. Nosotros lucharemos y nos movilizaremos para que la gratuidad de la educación no quede simplemente en el papel.”

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