La memoria científica, los conocimientos obtenidos por parte de los indígenas andinos, fueron borrados por las condiciones históricas que envolvieron sus saberes en una hermeticidad, en un cajón invalidado por la ciencia formalizada.

Chakana, que significa puente o escalera, permitía al hombre andino mantener latente su unión al cosmos. Pero esta acepción de cosmología no era el único elemento de la cruz cuadrada. El espacio matemático de representación matemática es un cuerpo topológico construido según una determinada figura geométrica1; este espacio es un dispositivo intelectivo, las posibilidades que abre en los campos de las matemáticas, la astronomía y la física son de gran impacto en el develamiento y solución en los campos de las ciencias exactas y sociales. Como se señala en “Los dos máximos sistemas del mundo”, el cuerpo topológico donde se estudia la realidad y los fenómenos naturales han servido para que los científicos describan los procesos de la realidad, lo que les ha sido útil para ejecutar simulaciones, realizar predicciones y efectuar aplicaciones.

Los cuerpos topológicos, entendidos como el espacio de desarrollo, se dividieron en dos; así se obtuvo un espacio matemático de occidente con la conquista de Descartes y el plano cartesiano de cuerpo puntiforme o por puntos; y en otro extremo la llamada geometría extraña o desconocida, formada por un cuerpo topológico como la cruz cuadrada, formada con el cuadrado como figura geométrica trascendental sujeto escala.

La geometría de la cruz cuadrada ha sido quebrantada en sus posibilidades de lectura del de los fenómenos que se suscitan en el campo de la ciencia.

El concepto de observatorio astronómico andino no cabe en parámetros de conciencia del pensamiento científico occidental, pero los estudios, no en cuanto a particularidades, sino en concreciones del arquitecto Carlos Milla Villena, ubicó un geoglifo que representa la Constelación de la Cruz del Sur, aparentemente asociado a las ritualidades que envolvía el simbolismo de la cruz estelar. Las pruebas de carbono revelaron que la estructura fue construida en el año 1900 ac. Mediante un análisis geométrico, reveló que se trataba un observatorio geométrico, pero construido bajo los conceptos y métodos matemáticos geométricos de la cruz cuadrada.; esta formación científica brindaba un sentido al movimiento, un orden y una orientación, además de ser un sistema operativo de medida.

Este dispositivo matemático, formado externamente de los límites de la columna científica occidental, es un instrumento científico que no es una disyuntiva al conocimiento matemático occidental, ya que es innovador en la descripción mundo-realidad.

Estas matemáticas se desenvolvieron en un espacio geográfico de una biodiversidad de características variables, con una distribución climática por diferentes metros de altura que creaba otras condiciones al momento de desarrollar la agricultura; las matemáticas geométricas de la cruz cuadrada les permitieron distribuir los pisos climáticos en cuanto a la construcción de las terrazas agrícolas y cómo se tenía que distribuir la tierra para el cultivo.

Sin duda, el trabajo de develar las llamadas geometrías exóticas es una labor que debe continuar, redescubriendo las matemáticas y sus funciones en el campo concreto, llevadas de la mano por la realidad y la naturaleza. Constituir un espacio topológico que realice las descripciones más adecuadas de la fenomenología es el gran reto de la ciencia, conjugara los conocimientos que se desarrollaron fueran de las demarcaciones occidentales va a ser fructuoso en la realidad global.

Referencias:

1. Marcos Guerrero Ureña/ Los máximos sistemas del mundo/2004