El Taller y Seminario Internacional ‘Resistencia bacteriana, enfermedades infecciosas, solidaridad comunitaria y ecosistemas’ contó con el respaldo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Ministerio de Salud Pública del Ecuador (MSP), el Consejo Nacional de Educación Superior (CONESUP), el Consejo Nacional de Salud (CONASA), la Asociación Panamericana de Infectología (API) y la Asociación de Facultades Ecuatorianas de Medicina y de la Salud (AFEME).

61 delegados internacionales, en representación de 22 países, participaron activamente en este Taller- Seminario, que tuvo los siguientes objetivos básicos:

• Analizar la problemática de la resistencia bacteriana en América Latina, desde una visión holística y ecosistémica, en el contexto del derecho a la salud y las condiciones político – económicas de los pueblos del mundo; • y establecer lineamientos de acción y definir estrategias de integración entre entidades científicas, académicas, instituciones estatales, organizaciones sociales y comunitarias, para la contención de la resistencia a los antibióticos.

La resistencia a los antibióticos es el término utilizado para referirse a la habilidad de las bacterias de alterarse a sí mismas, en una variedad de ingeniosas formas, para sobrevivir a la presencia de concentraciones de antibióticos que deberían matarlas normalmente.

La problemática de la resistencia bacteriana aumenta con mucha rapidez: “La era dorada de los antibióticos se terminó hace muchos años. Hoy, en todo el mundo, el incremento de la resistencia bacterial está comprometiendo los tratamientos de las enfermedades infecciosas más comunes”, afirmó Otto Cars, coordinador general de ReAct Global.

María de la Paz Adé , representante de la OPS , coincide con Cars: “La resistencia a los medicamentos contra la tuberculosis, la malaria, el VIH SIDA, entre otros, se acelera notablemente; este problema es multifactorial; por ello, hay que coordinar acciones encaminadas a detener la resistencia bacteriana”.

Los antibióticos y la ecología microbiana

Uno de los principios que guía el espíritu de este Taller - Seminario Internacional es que “la vida es una sola, pero múltiple; que el ser humano es parte de esta vida, como lo son las bacterias, las aves o los peces; que tenemos que cuidar la vida en su conjunto, puesto que en el origen de las enfermedades infecciosas y la resistencia bacteriana está la ruptura de este delicado y fascinante equilibrio”.

En ese mismo sentido, Otto Cars señaló los beneficios que producen las bacterias que habitan en el cuerpo humano (las mismas que superan en cantidad a nuestras células): “Nos ayudan a acrecentar el desarrollo integral del organismo; a mejorar la nutrición, puesto que neutralizan las toxinas de los alimentos; colaboran en la defensa inmunológica, entre otras ventajas. Las bacterias hacen muchas cosas buenas por nosotros; por lo tanto, debemos tener una ‘amistad’ con ellas”.

Sin embargo, esta ‘amistad’ se ve destruida por el uso indiscriminado de antibióticos: “Los antibióticos son medicinas imprecisas, porque no están atacando solo a las bacterias que queremos, sino a todas ellas”, manifestó Otto Cars.

“El problema se agudiza porque existe una relación directa entre el abuso de los antibióticos y la resistencia bacteriana, a nivel de población y a nivel individual; por ejemplo, tenemos evidencia de que el neumococo se ha vuelto resistente a muchos de los tratamientos con antibióticos a los que ha sido sometido”, añadió el coordinador general de ReAct.

La existencia de miles de antibióticos, su uso y excesivo consumo (muchas veces sin la orientación adecuada) acrecientan la resistencia bacteriana y causan un peligro de equilibrio en nuestro entorno: “Esto sería lamentable, porque hay que restablecer la salud de los ecosistemas para mejorar la vida en su conjunto”, sentenció Otto Cars.

La riqueza extrema debe ser combatida

Ambiente, Salud y Resistencia Bacteriana’ fue el tema que el expositor Adolfo Maldonado, de Acción Ecológica’, expuso ante más de 200 personas en el Auditorio del Banco Central, en Cuenca.

Luego de explicar el uso de antibióticos en animales y plantas por parte de grandes empresas transnacionales, con el objetivo de consumo y mercado internacional, Adolfo Maldonado señaló que la resistencia, en sí misma, no es mala porque ayuda a los pueblos a la supervivencia. Aseveró que la resistencia es una forma natural de sobrevivencia y de pelear por lo que se valora importante.

“La salud de una persona está completamente determinada por la salud de los animales que consume, y la salud de esos animales está determinada por la salud de las plantas. Estas plantas, para ser saludables, necesitan un suelo sano, es decir, la salud de las personas depende de la calidad del suelo”, dijo Maldonado.

Según el experto, las bacterias, virus y hongos están en resistencia, y estos desequilibrios provocan varias enfermedades. Indicó que la empresa Novartis utiliza antibióticos que supuestamente han generado resistencia en varios países del primer mundo con la única finalidad de poner una especie de etiqueta de los transgénicos. El discurso de las empresas que fabrican estos manipuleos genéticos es aquel de que se tiene que acabar con el hambre, en nombre de eso “lo que están haciendo es forrarse de dinero”.

Agregó que en Argentina, como ejemplo de la utilización de transgénicos, existen 20 millones de hectáreas de soya transgénica y que los pobladores argentinos, que han perdido las tierras, asaltan los trenes para poder comer esa soya. El expositor denunció además que los pilotos que fumigan estos millones de hectáreas se han dado cuenta que se intoxican y por la dilatación de las pupilas en ocasiones se estrellan con las avionetas.

Todas las propuestas son interesantes -dijo Maldonado- pero se olvidan de algo muy importante: la lucha contra la riqueza. Finalizó exponiendo que si no se combate la codicia, difícilmente se podrá combatir la resistencia bacteriana.

“El gasto en salud está privatizado”

Estas fueron las contundentes palabras del salvadoreño Eduardo Espinosa, representante de la Red de Servicios de Centroamérica.

Espinosa aseguró que el 65% del gasto en salud de su país proviene del bolsillo de los pobladores, lo que provoca un alto impacto en las economías de los hogares más pobres. Advirtió que, de esta cantidad, el 50% se destina para automedicación, lo cual acelera este ineficiente gasto y deteriora aún más la calidad de vida de los ciudadanos.

Para tratar de brindar posibles soluciones a estos problemas, dijo el expositor, se realizaron varios estudios que indicaron a los medicamentos de marca, a diferencia de lo que sucedía en otros países, como los más caros del mundo. En El Salvador se vendía el medicamento a 52 veces más que el precio referencial, mientras que los genéricos se vendían 28 veces más alto.

Un objetivo: la salud para todos

María Hamlin, representante por Movimiento de los Pueblos, convocó a todos los movimientos sociales del mundo para discutir varios temas de interés de la población: “Hoy estamos hablando de resistencia bacteriana, pero también hemos debatido la economía, la privatización de la salud, las luchas sociales y las políticas públicas que se aplican en nuestros países; eso es importante”.

Agregó que en la actualidad no podemos estar ‘desconectados’ de la realidad mundial, porque debemos integrarnos y actuar interconectados en las luchas sociales para obtener un trabajo efectivo. Indicó que, en momentos de la globalización, es necesario unir las luchas para conseguir el objetivo: la salud para todos.

“Hemos contenido la resistencia desde el 2002”

Adelaida Matus, del Ministerio de Salud de Venezuela declaró a la resistencia bacteriana como un problema de salud pública prioritaria: “Creamos un Comité Interdisciplinario donde están involucradas todas las personas, instituciones de la salud humana y animal, además se incluye a las industrias farmacéuticas, universidades, asociaciones gremiales, etc. La resistencia se realizó desde varios estudios ejecutados por los infectólogos y luego crearon una red de vigilancia de la resistencia bacteriana para compartir todas sus experiencias a las demás organizaciones que estaban interesados en combatirla. Estas charlas permitieron enriquecer más nuestros conocimientos y unir esfuerzos para realizar un solo frente de debates en todos nuestros países”.

Definición de estrategias de trabajo para contener la Resistencia Bacteriana

En la clausura del Taller – Seminario Internacional ‘Conteniendo la Resistencia Bacteriana ’, 61 delegados, en representación de 22 países, aprobaron importantes líneas de acción y estrategias para tratar de contener esta problemática.

Las principales estrategias de trabajo encaminadas a lograr este objetivo, son las siguientes:

Investigación • Mejorar el conocimiento del problema incluyendo los determinantes de la Resistencia Bacteriana (RB), según las necesidades de cada país. • Estudios de costos comunitarios y hospitalarios. • Consumo de antibióticos (ATB) en uso no humano • Ensayos clínicos y estudios operacionales locales. • Vigilancia epidemiológica. • Prevención de las enfermedades infecciosas.

Información • Crear una base de datos para intercambiar información (estudios, ensayos, análisis de RB). • Difusión apropiada RB y sus determinantes. • Continuidad de espacios de discusión: talleres, seminarios, foros de intercambio de experiencias. • Difusión masiva a través de web sites. • Posicionamiento del tema en los medios de comunicación. • Dispensación informada de medicamentos. • Validación de la información a nivel local, nacional, regional e internacional.

Educación • Inclusión en currícula pregrado de Uso Racional de Medicamentos y ATB. • Postgrado en Uso Racional de Anibióticos, URA. • Cooperación Inter- Universitaria permanente: Modalidad Itinerante. • Educación en la comunidad, con énfasis en los niños(as).

Acción Social • Instauración del “Día del uso racional de antibióticos”. • Concertación de acciones con organismos de gobierno y la sociedad civil. • Promoción de la salud y acceso a medicamentos. • Incidencia en políticas públicas. • Exigencia del control de calidad de los medicamentos. • Mercadeo social con enfoque intercultural. • Veedurías sociales; enfoque intercultural.

Políticas a seguir • Exigir la calidad de los medicamentos. • Demandar la regulación del Uso Racional de Antibióticos. • “NO AL USO DE ATB COMO FACTORES DE CRECIMIENTO”. • Exigencia de normativas de prescripción racional.

Alianzas estratégicas • Articulación entre instituciones, redes y organizaciones de la sociedad civil. • Socios estratégicos: Red Andina de Laboratorios, Universidades, Facultades de Medicinas, Sociedades Científicas, links media, APUA, Happy Audit, ORAS, CONASA, OPS, entre otros. • Autoridades locales y nacionales en salud.