Los periodistas acusados son Claudio Sánchez, Julio López, Roberto Araya, Vicente Pérez y Manfredo Mayol que, según Gutiérrez, encubrieron el asesinato de seis militantes de izquierda en noviembre de 1975, crimen cometido por agentes de la policía secreta de la dictadura militar, que encabezó el ya fallecido general Augusto Pinochet.

El caso conocido como “Rinconada de Maipú”, fue presentado en la prensa como un enfrentamiento armado entre opositores y agentes del Estado. Sin embargo, la Justicia comprobó que los opositores fueron torturados y asesinados en Villa Grimaldi, centro de torturas donde estuvo recluida, entre otros, la presidenta Michelle Bachelet.

Varios informes oficiales y de prensa revelaron anteriormente la participación de periodistas en los equipos de seguridad, pero es la primera vez que miembros de los medios son llevados a la Justicia.

El último mes, tras lograr procesamientos masivos de represores, abogados de DDHH dijeron que iniciarían una ofensiva para procesar y condenar a los civiles que colaboraron con la dictadura.

Los mencionados comunicadores fueron suspendidos en 2007 del Colegio de Periodistas, tras una revisión ética del caso. Uno de ellos, Mayol, fue incluso expulsado por no presentarse a declarar.

Durante la dictadura, más de 3.000 personas fueron asesinadas o desaparecidas por los servicios de inteligencia, organizados por el dictador general Augusto Pinochet. Otras 50.000 fueron torturadas, incluidos niños, según informes oficiales.

Actualmente, más de 600 ex represores están condenados o inculpados por cientos de casos. Sólo el general Contreras suma más de cien condenas, no todas ratificadas.

(*) Nota publicada en el portal de la FELAP (www.felap.info)