Si miramos el siglo 20 y lo que va del 21, se observaron tasas mayores al 7 por ciento solamente en seis oportunidades: en 1919 (8,3%), en 1946 (9,6%), en 1949 (8,7%), en 1954 (7,2%), en 1972 (7,7) y en 1978 (8,5%) [1] . ¿Qué origina los esporádicos crecimientos excepcionales?

Una primera respuesta, que explica una buena parte de la historia de tasas de crecimiento excepcionales del PIB, es que, al menos las grandes bonanzas externas de posguerra en 1954 y 1978 y otras menores, que fueron cafeteras, claramente impulsaron la economía más allá de sus tendencias, cuando el café constituía el principal producto de exportación.

En este contexto, Colombia experimentó en 2006 y 2007 una de las mayores bonanzas de su historia por el incremento fuerte y simultáneo (antes era solo el café) de los precios internacionales del café, carbón, petróleo y níquel y, como en ocasiones anteriores, asociada con ella está la alta tasa de crecimiento del PIB. También lo han experimentado otros países, varios de ellos de América Latina, incluyendo nuestros vecinos petroleros, lo cual ha impulsado también sus compras de nuestras exportaciones. Todo ello, gracias, sobre todo, a la dinámica de la demanda China, factor más influyente en esta beneficiosa coyuntura.

¿Qué tan grande es el beneficio? Las ganancias por la mejora en los precios de las exportaciones en el 2007 se estiman en unos seis puntos del PIB [2] , del mismo orden de magnitud que las de 1977-78, pero menores que las de 1954.

¿Quién las recibe? Los “bajos” precios de los productos importados, por un dólar muy revaluado (“barato”), han permitido un goce extremo del consumo; un crecimiento inusitado y bienvenido de la inversión, – posiblemente con importante acumulación de inventarios-; un gasto público dinámico, sustentado en los mejores recaudos tributarios, utilidades de Ecopetrol y otros; incrementos de la actividad del transporte, del comercio, etc., todo ello facilitado por una expansión crediticia sin recato. Si a esto se añade la ya larga expansión de la construcción, no sorprende la tasa de crecimiento del PIB de 7.5 % en el 2007, precedida de una también alta de 6,8 en el 2006.

Solamente la agricultura se quedó por fuera de esta fiesta, que se podría empezar a aguar por la recesión de los Estados Unidos, la cual podrá impactar los precios internacionales de nuestros productos básicos de exportación, terminando así un episodio que no se da todos los días, pero que con el nuevo factor de China, podría ser ahora más duradero que en el pasado.

¿Quienes pierden? Algunos exportadores que enfrentan una tasa de cambio poco remunerativa de su esfuerzo y algunas actividades que encuentran dificultades para competir con las importaciones “baratas”.

¿Quienes no participan? Lamentablemente, los de siempre, especialmente los desempleados, pues aunque la mayor actividad del transporte, el comercio, la industria etc., crea nuevos empleos, también se pierden algunos, especialmente en algunos sectores exportadores y posiblemente algunos que no compiten con las importaciones.

[1] Fuente DANE. Datos 1905 - 1950: Banco de la República. GRECO.

[2] Nota técnica: Corresponde al valor de las importaciones posibles de comprar por los aumentos de precios de las exportaciones, frente al año anterior.