Morlachetti realizo esta conferencia de prensa en la tarde del miércoles 24, en la sede de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) junto al padre Luis Espósito, de la Congregación Don Orione y otros miembros del Movimiento, que convocó a “a fundirnos en un gran abrazo en una Conferencia de Prensa a realizarse el próximo lunes 28 de julio, a las 12 hs, en la Parroquia de la Santa Cruz, Estados Unidos y Urquiza, Ciudad de Buenos Aires.

“Este es el límite. No vamos a cesar en nuestra denuncia de que el hambre es un crimen y que seguiremos impulsando nuestra Marcha nacional”, sostuvo.

La Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) y la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), cuyo presidente es el argentino Juan Carlos Camaño, repudiaron enérgicamente este episodio y se solidarizaron con todos los integrantes del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo, y con su coordinador nacional, Alberto Morlachetti.

“Condenamos estos gravísimos hechos delictivos que no por casualidad tienen como objetivos los colectivos y personas que luchan por una equitativa distribución de la riqueza y por un mundo más justo”, coincidieron ambas organizaciones al tiempo que reclaman un exhaustiva y rápida investigación que de y castigue a los autores materiales e intelectuales.

El cura, responsable del Hogar Juan XXlll de la localidad bonaerense de Gerli, relató lo que le sucedió a un joven de 16 años que vive junto a otros niños en dicho hogar: “Esta mañana, alrededor de las 6, mientras se dirigía a su trabajo, el muchacho fue interceptado por un hombre encapuchado que lo subió a un auto y lo llevaron a gran velocidad por las calles de la ciudad. Allí se encontró con otros dos hombres y una mujer que viajaba en el asiento delantero. “Deciles que se dejen de pelotudeces porque si no les vamos a quemar la imprenta, la panadería y la Casa del Niño”, dijo la mujer al joven mientras otro le colocaba un revolver en su boca.

“Después dieron un par de vueltas más y lo dejaron en la estación de trenes de Remedios de Escalada. Cuando pudo salir del shock reconoció que el auto era en Reanult 21 bordó y que tenía mucho miedo”, dijo el sacerdote. Además, indicó que mañana mismo se presentarán en la Fiscalía para hacer la denuncia del hecho.

Por su parte, Morlachetti recordó que este no es un hecho aislado y que no es la primera vez que reciben amenazas. “El 25 de abril un grupo comando entró en nuestra imprenta. Ocho hombres fuertemente armados rompieron todo. No fue un asalto ni un robo, fue un apriete”, indicó.

Morlachetti sostuvo que es una inmoralidad que “en un país que puede fabricar alimentos para 400 millones de personas no les de comer a los chicos hambrientos y cuando nosotros denunciamos que el hambre es un crimen molestemos a algunos que nos amenazan, aprietan e intimidan. ¿Quiénes son los que están molestos y nos castigan por decir que el hambre es un crimen?”, se preguntó.

Ante la pregunta de una periodista acerca de quienes serían los responsables del ataque, Morlachetti respondió: “Son los accionistas de los niños descalzos. No tengo dudas que lo que nosotros hacemos amenaza los intereses de los pocos que viven bien en nuestro país, pero no vamos a cesar, no vamos a parar”.

Finalmente, el secretario de Derechos Humanos de la CTA a nivel nacional, Ricardo Peidro, expresó la solidaridad de la Central y de todos los organismos de Derechos Humanos con el Movimiento de los Chicos del Pueblo e indicó: “Los hechos no son aislados. No nos olvidemos del secuestro y las amenazas al compañero Pablo Micheli, los ataques a los locales de la CTA porteña y de Río Cuarto, las amenazas a Jorge Raúl Gonzalez, de Florencio Varela y las patotas en el INDEC. Pero no van a frenarnos. Vamos a seguir juntos luchando por un país más justo”.