INTRODUCCIÓN

Asistimos a un importante desarrollo de la lucha de la clase obrera y los pueblos del mundo, que anhelan cambios y transformaciones sociales. Esto se evidencia en las cada vez más elevadas jornadas de lucha, la huelga, la toma de tierras por parte de los trabajadores, de la ciudad y el campo, la juventud, las mujeres, por mejorar sus condiciones de vida; el combate al neoliberalismo, las privatizaciones, la explotación inmisericorde de las clases dominantes; parte de esas luchas son las victorias electorales alcanzadas por la Tendencia de Cambio, en varios países, particularmente en América Latina y el Caribe; la asunción en importantes sectores de la población de la necesidad del cambio revolucionario para acabar con el sistema capitalista.

En respuesta al anhelo de cambio, han surgido varias propuestas, unas que buscan darle un rostro más humano al capitalismo y otras que pretenden mejorar dentro de normas de este sistema, todas ellas coinciden en una tesis, dejar intacta la sacrosanta propiedad privada sobre los medios de producción, continuar con la explotación de la clase dominante sobre los trabajadores y pueblos, no terminar la dependencia de nuestros países al imperialismo.

De otro lado, tenemos la propuesta de la izquierda revolucionaria, que tomando en cuenta el desarrollo de la humanidad, el papel que juegan las masas en la historia, plantea la necesidad de luchar por el Socialismo, para que los cambios y transformaciones que anhelamos los pueblos se hagan realidad; pero para que ello ocurra se requiere terminar con la dependencia de nuestros países con el imperialismo y la explotación de una minoría hacia la mayoría de la población.

En esa línea es que los revolucionarios venimos trabajando para que ese anhelo de cambio se haga realidad, luchando junto a los sectores populares que se levantan por sus aspiraciones; planteando la propuesta estratégica para la conquista del Socialismo; fortaleciendo la unidad de los trabajadores, la juventud y los pueblos; educando a la gente en la necesidad de utilizar y combinar todas las formas de lucha para alcanzar la liberación social y nacional; fortaleciendo la corriente progresista, democrática, antiimperialista y revolucionaria, que recorre América Latina, particularmente Ecuador, Venezuela, Colombia y Bolivia.

NACIMOS CON EL OBJETIVO DEL SOCIALISMO

Desde el nacimiento de nuestra organización política, el 17 de marzo de 1978, nos propusimos promover la más amplia unidad de los trabajadores y los pueblos del Ecuador, para luchar por un gobierno con propuestas revolucionarias, patrióticas, democráticas y antiimperialistas, que respete y afirme los valores nacionales y que cree las condiciones para profundizar el proceso revolucionario y avanzar al Socialismo.

Esto tiene concreción en el objetivo central del MPD, esto es, la conquista de un gobierno popular, patriótico, democrático y revolucionario que aplique resueltamente su programa y siente las bases para la conquista del Socialismo.

Han transcurrido 30 años desde la fundación de nuestra organización política, tiempo en el cual y en base a la unidad ideológica, política y organizativa, hemos dado pasos importantes en el desarrollo de la conciencia revolucionaria de los sectores populares, en la afirmación y calificación de la Tendencia democrática, progresista y de izquierda, en el enfrentamiento de la ofensiva anticomunista impulsada por el imperialismo y las clases dominantes de nuestro país.

ENFRENTAMOS LA OFENSIVA DE LA OLIGARQUÍA Y EL IMPERIALISMO

Las oligarquías y el imperialismo, utilizando todos los medios a su alcance, han sostenido y sostienen que el sistema capitalista tendrá vigencia eterna y que por lo tanto, es inútil la lucha de los trabajadores por avanzar al socialismo y peor al comunismo, y a las organizaciones revolucionarias que luchamos por un nuevo sistema nos califican de trasnochados y de no estar a tono con la historia.

Esto se intensificó a raíz de la caída del denominado “socialismo real” en la ex URSS y sus satélites, aprovecharon para gritar a los 4 vientos que se había llegado al fin de la historia, que la lucha de clases había desaparecido y por consiguiente se consagraba la superioridad del capitalismo sobre el Socialismo.

Esa ofensiva anticomunista tuvo eco en varias organizaciones políticas, que renunciaron a continuar su lucha por el Socialismo y asumieron posiciones socialdemócratas, reformistas y oportunistas.

A las organizaciones políticas que no renunciamos a cumplir nuestro papel histórico, nos acusan de ser dinosaurios, extremistas, que no tenemos propuestas; todo esto en la línea de aislarnos de los sectores sociales que asumen nuestras propuestas, las hacen suyas y luchan por ellas.

Para enfrentar esa ofensiva, nos afirmarnos en nuestra política revolucionaria, la misma que tiene en cuenta la realidad y situación concreta de nuestro país; nos involucramos y lideramos la lucha de importantes sectores de trabajadores, de jóvenes y pueblos que habitan en nuestro Ecuador; siempre poniendo como norte la lucha contra el sistema capitalista, poniendo énfasis en que podemos alcanzar derechos y conquistas sociales, que se pueden obtener reformas en beneficio de los pueblos, pero que si sigue presente el sistema capitalista, continuará y se profundizará la explotación y la opresión de las clases dominantes; para ello realizamos una intensa acción de educación política de los sectores en donde tenemos influencia, por un lado con la experiencia concreta de su lucha y por otro con la publicación de materiales de propaganda, la realización de las escuelas de formación; esto nos ha permitido tener una importante adhesión e influencia en los sectores populares y el crecimiento de nuestra estructura.

Resistimos a esa ofensiva anticomunista y tenemos ahora en nuestro país, la elevación de la lucha social y particularmente la incorporación de importantes sectores de trabajadores, campesinos, jóvenes, hombres y mujeres a la lucha por el Socialismo.

Esta situación nos permite señalar que las fuerzas democráticas, progresistas y de izquierda, hemos alcanzado una primera victoria, esto es, arrinconar la campaña anticomunista y recuperar la iniciativa en la lucha ideológica y política por los cambios y transformaciones que anhelamos los pueblos y los revolucionarios.

EL DEBATE CON LOS SECTORES POPULARES SOBRE EL SOCIALISMO

Como organización política de izquierda revolucionaria, trabajamos por la Patria Nueva y el Socialismo, defendemos y promovemos lo que es el Socialismo Científico, sostenemos la necesidad de utilizar y combinar todas las formas de lucha para conquistar el Socialismo y de esta forma implantar el gobierno de los trabajadores, acabar con la explotación de la inmensa mayoría de la población.

En el proceso de educación de nuestro pueblo, planteamos los siguientes elementos:

• Que el Socialismo es un nuevo sistema social, es contrario al sistema capitalista; que la lucha que emprendemos los trabajadores, la juventud y los pueblos del Ecuador, se orienta a la conquista de esa nueva sociedad, en donde la base material será, la propiedad social sobre los medios de producción, esto nos llevará a que en un proceso, se creen las condiciones para que se elimine la explotación del hombre por el hombre y el establecimiento de relaciones de cooperación, de colaboración y ayuda mutua en el proceso de producción de los bienes materiales que son necesarios para la población.

• Señalamos también que el Socialismo, es la expresión de la auténtica democracia, que es diferente a la “democracia” que se vive en el Capitalismo, en donde se pone en primer lugar la voluntad e intereses de pocas familias que a más de apropiarse del trabajo, el esfuerzo de los trabajadores y de la mayoría de la población, éstos deciden qué hacer, cómo hacer, para que continúe el sistema capitalista, continúe la dictadura de las clases dominantes, continúe la explotación de la oligarquía sobre los trabajadores.

La democracia en el Socialismo, es el gobierno del pueblo, de las mayorías populares; es la participación y el protagonismo de los sectores sociales y populares en la toma de las decisiones fundamentales de la sociedad; es el sometimiento de la minoría a las decisiones de las mayorías. En el socialismo los trabajadores y los pueblos son los protagonistas y dueños de su destino, son los que organizan y dirigen la nueva sociedad, en beneficio de los trabajadores.

• Otro elemento que planteamos es que no hay Socialismo sin que exista el poder popular, esto es, la dictadura de los trabajadores y los pueblos, de las mayorías sobre las clases dominantes minoritarias que hicieron lo que quisieron durante la vigencia del capitalismo. En otras palabras, el poder popular representa el ejercicio del poder por parte de la clase obrera y las capas trabajadoras de la sociedad sobre la oligarquía para emprender la construcción de la sociedad socialista.

• Planteamos que en el Socialismo se establece como ley económica fundamental, la satisfacción cada vez más completa de las necesidades materiales y espirituales del pueblo, mediante el desarrollo y perfeccionamiento ininterrumpidos de la producción social, esto se basa en un principio fundamental: DE CADA CUAL SEGÚN SU CAPACIDAD, A CADA CUAL SEGÚN SU TRABAJO, esto significa que los trabajadores que generamos la riqueza del país tendremos derecho a una vida digna, mientras que los explotadores que se han beneficiado del trabajo de otros, tendrán que trabajar para poder vivir.

• Insistimos en que el paso de una sociedad a otra de tipo superior, esto es, de una sociedad decadente, en crisis, a una nueva, diferente, del capitalismo al Socialismo, se cumple a través de la revolución social de los trabajadores y los pueblos, para lo cual es necesario e indispensable que se utilicen y combinen todas las formas de lucha que sean necesarias para alcanzar la liberación social y nacional, y, de esta forma derrotar de manera definitiva a las clases dominantes.

• Una cuestión importante para llevar adelante la lucha por el Socialismo, establece la necesidad de que todo este proceso sea dirigido por un partido que represente los anhelos e intereses de los explotados, un partido que sea el jefe político de los trabajadores y pueblos, que organice, luche, eduque y conduzca a los pueblos a la conquista de una nueva sociedad.

• En medio de esto se tendrá que aplicar un programa revolucionario, en donde se deberá expropiar los grandes medios de producción que pasarán a ser la base material del Socialismo, además el Estado tendrá que controlar directamente, los aspectos fundamentales de la economía, en la esfera de la circulación, esto es, los bancos, el comercio exterior, el comercio interno al por mayor, etc.

Se tendrá en un primer momento, que entregar la tierra a quien la trabaja, esta medida de por sí no es socialista, pero es una tarea democrática que deberá cumplir la revolución, para avanzar en la creación de cooperativas para la producción agrícola, buscando demostrar el hecho de que siempre es superior la producción colectiva, sobre la de tipo individual y dispersa; adicionalmente, mediante la ofensiva cultural y otras medidas se buscará persuadir y convencer al campesinado para su pronta integración a la socialización plena de los medios de producción.

En definitiva trabajamos para decirle a nuestro pueblo que el Socialismo Científico, por el cual luchamos es la democracia autentica; es el gobierno de los trabajadores y los pueblos, es la sociedad de los pobres, de los explotados, de los de abajo; es el gobierno de los trabajadores y pobres contra las oligarquías; es el gobierno de los ecuatorianos y no de los gringos.

Que el Socialismo por el cual luchamos es la socialización de los medios de producción, es la planificación de la economía en función de las necesidades de los trabajadores y los pueblos, es la eliminación gradual de todo tipo de diferencias, es un paso previo a la sociedad comunista, a la eliminación de las clases y del Estado.

Que el Socialismo es el desarrollo histórico e inevitable de la sociedad, es la derrota de lo viejo y el surgimiento de lo nuevo, es la sociedad del trabajo, del bienestar, del progreso y la felicidad de las masas populares, en donde se garantizarán las libertades colectivas e individuales y la propiedad personal.

Compañeros y compañeras, asistentes al XII Seminario Internacional, “Problemas de la Revolución en América Latina, sabemos que esta tarea que impulsamos los revolucionarios, no es fácil, pero tampoco es imposible. Por ello es que ratificamos nuestro compromiso y honor revolucionario de seguir dando las batallas necesarias, para alcanzar el triunfo con los trabajadores, la juventud y los pueblos del Ecuador, y, hacer realidad el grito de la inmensa mayoría de los ecuatorianos, Patria Nueva y Socialismo.

Julio de 2.008

DIRECTIVA NACIONAL DEL MOVIMIENTO POPULAR DEMOCRÁTICO