Héctor Simbaña es un músico popular, que ha realizado su actividad artística en la Universidad Central; estudió en la Escuela de Biología y Química de la Facultad de Filosofía, en la cual actualmente ejerce la cátedra, y, desde muy joven, se inició en la música, formando parte del grupo musical Cantores del Pueblo, del cual se separó para crear su propia organización musical que devino en el Grupo “Canto Vivo”, al que lo dirige desde hace diez años.

Su actividad artística es intensa, pues está ligado a varias organizaciones sociales con las cuales realiza una gran labor de difusión de la cultura popular, especialmente con la Unión Nacional de Artistas Populares del Ecuador (UNAPE).

OPCION ha querido recoger las opiniones de este artista popular sobre la canción social y su importancia dentro del desarrollo cultural de nuestro país.

- ¿Cómo surgió el grupo “Canto Vivo?
- “Canto Vivo” tiene su origen en las condiciones en que vive el país, en las luchas que se han desarrollado en estos últimos tiempos; en este ambiente nos reunimos algunos músicos y nos propusimos desarrollar un arte que no caiga en el folclorismo, en la comercialización de la música, sin tomar en cuenta la problemática nacional, las necesidades de nuestro pueblo. Con estas inquietudes, y pensando aportar a ese movimiento social con un mensaje latinoamericano que tenga elementos de la identidad de nuestros pueblos, nos incorporarmos a la música social, para darle perspectiva a la lucha e incrementar el anhelo popular de cambio. Nacimos en las aulas de la Universidad Central y empezamos a trabajar recuperando canciones del recordado grupo “Noviembre l5”.

- ¿Cómo está conformado “Canto Vivo”?
- “Está conformado por ocho músicos, el menor de los integrantes tiene l9 años y el mayor, que soy yo, con 38. Estos compañeros son jóvenes en edad, pero en la música han llevado una vida muy activa, se han desarrollado mucho y han aportado con madurez y con responsabilidad. Su principal motivación es poder dar un mensaje a la sociedad, encontrarse con la gente, aportar a la cultura nacional y al proceso revolucionario que se está desarrollando en nuestro país. Nuestro objetivo concreto es llevar un mensaje social, un mensaje político, a través del arte y de la cultura”.

- ¿Han tenido problemas para su desarrollo, porque es conocido que el sistema cree que “hay que hacer arte y no política”?
- “Nosotros no hemos tenido choques con instituciones o personalidades del Estado, tenemos problemas con la ofensiva que se desarrolla desde el ámbito ideológico, cultural y artístico del sistema. “Canto Vivo” realiza un trabajo de carácter social y eso molesta a muchos, porque lo que pretenden es tener música folclórica o música para que la gente baile o cante, y se olvide de lo que está pasando en el país. “Canto Vivo” hace lo contrario, intenta incluso dar a conocer el porqué de las cosas, qué es lo que está pasando, hace un canto que permita reflexionar al pueblo; por ese lado hemos tenido dificultades, pero una vez que hemos logrado empatar con la gente se han acabado los problemas. Hemos estado en Guayaquil, en Esmeraldas, en barrios populares como Carapungo y Caupicho, hemos alternado con jóvenes y con adultos y hemos establecido un diálogo artístico con ellos.”.
- ¿Además de la música con mensaje, tienen música popular en su repertorio?

- Desde luego, nosotros buscamos recuperar los elementos de carácter popular, pasando también por las tradiciones, es decir, un rescate del arte nacional porque nos preocupa el problema de la identidad de los pueblos del Ecuador. La idea de recuperar el arte popular nos trae problemas, porque ahora está de moda la industrialización del arte, la canción vaciada de mensaje, la canción alienante, la canción que promueve la prostitución, las drogas, el alcoholismo y, desde este punto de vista, “Canto Vivo” tiene dificultades, porque es más fácil hacer música comercial, vaciada de contenidos, es más fácil vender esa música, enchufarse en un baile, en una fiesta, pero esto a nosotros no nos interesa, porque tenemos como principal objetivo el desarrollar la conciencia de los pueblos del Ecuador a través del arte y recuperar la identidad, las tradiciones y costumbres populares de nuestro país”.

- ¿Hay compositores dentro del Grupo?
- “Llegar a la composición, a la creación de nuevas canciones, es un reto que nos hemos planteado, afortunadamente tenemos tres compañeros que han desarrollado mejor esta posibilidad, de hecho, todos tenemos esa capacidad, todos aportamos en ese plano, a todas las canciones las ponemos nuestro estilo, nuestra propia identidad, pero eso no será suficiente mientras no creemos nuestro propio material. En este momento tenemos cuatro canciones que están listas y que han sido escritas por nuestros compañeros, con ellas entraremos a un proceso de grabación de un CD; aspiramos que hasta el mes de diciembre de este año ya tengamos listo el material; esta será la primera producción, en ella vamos a recoger la música que ha tenido más impacto por su mensaje y que ha movilizado a los trabajadores, a los estudiantes y a los pueblos, pero también vamos a incorporar nuestras canciones. Las condiciones políticas que vive nuestro país exigen de nosotros una mayor contribución, y esa contribución tiene que ser la creación y la consolidación de este grupo y de otros grupos que deberán incorporarse al trabajo artístico, en este momento en que la tendencia de izquierda, la necesidad de cambio, están en auge”.