Por qué los gringos aman tanto el dinero? Es un interrogante ante el descalabro de Wall Street que ha rebasado las fronteras de los Estados Unidos y que provocará recesión mundial y millones de desempleados.

El escritor español Fernando Díaz Plaja, en su libro: “Los siete pecados capitales de USA”, en el capítulo donde aborda la avaricia, afirma: “Desde niño el americano piensa en el dinero como un elemento vital al alcance de todos lo que le busquen y capaz de ennoblecer toda una vida...Todavía está nevando y ya está en la puerta el chico que se ofrece a retirar la nieve de vuestra escalera por un módico precio. Y si no, será la oferta de segar la hierba. Los bancos animan al muchacho a tener libretas de ahorros y aun cuentas corrientes desde que saben poner su firma en el cheque. Un juego de salón, el Monopoly (Monopolio), enseña a los niños de siete u ocho años a saber comprar y vender acciones al tiempo justo. Las expresiones diarias corresponden a este concepto. Cuando un español se encuentra bien, “se siente como un rey”. Cuando lo mismo le pasa a un americano se siente “como un millón de dólares”. Cuando alguien admira a un político, un cuadro o un crepúsculo dice For my money is the best, es lo mejor que puede conseguirse con mi dinero, aunque no tenga ninguna posibilidad de adquirirlo. “Lo compro” (I`ll buy it) puede ser tanto como una oferta comercial como la afirmación de que está uno totalmente de acuerdo con la declaración sobre cualquier tema. “La idea de ese tratado con el Japón... La compro”. El sentido del dinero, tanto en la vida normal como quien está ganando mucho en su vida profesional, se describe como He is doing well, “Va muy bien”; exactamente con la misma frase que si convalece de una operación quirúrgica. En caso contrario, un hombre arruinado está roto, he is broken. Cuando alguien quiere saber lo que uno piensa se declara dispuesto a darle A penny for your Thoughts, “un penique si me dices lo que piensas.

“Si una persona quiere congraciarse con otra, no le dice “te invito a una copa”, sino “te compro una copa”, I´llbuy you a drink. Si le gusta una idea por lírica que esta sea dice: I am sold on flat. “Estoy adquirido, vendido” (Hasta aquí la cita de Fernando Díaz).

Psicoanalíticamente hablando, en mi apreciación, bien podría afirmarse parafraseando a Sigmund Freud, que ese amor desmedido por el dinero, esa especie de capitalismo infantil que muestran los gringos a lo largo de toda su vida, se remonta a la etapa infantil, en donde aprende a controlar los esfínteres. Controlar los esfínteres para el norteamericano es como controlar una fábrica, una empresa o un banco, estos es, sus “intereses personales”, los mismos que le asegurarán el éxito, la estabilidad económica, el status social, etc.

Según estadísticas recientes, cada gringo posee al menos 10 tarjetas de crédito. El dinero plástico le permite diferir el costo de lo que consume con sus correspondientes intereses.

La mentalidad gringa es anticiparse al futuro, por eso no es de extrañar que las empresas que más poder económico han adquirido en los Estados Unidos sean precisamente las Compañías de Seguros. Los gringos aseguran todo, incluso la muerte. No comprar un seguro significaría estar rotundamente quebrado y expuesto al pánico. Para evitarlo, nada mejor que invertir en la bolsa.

Siguiendo a Díaz Plaja: “Poseer una gran cantidad de dinero no implica en los Estados Unidos un mayor desprecio hacia él”.

Es de prever en el corto y mediano plazo la perdida de capacidad adquisitiva del dólar, lo cual atacará la cultura de consumo. Cantidades de nuevos gringos pobres serán los que paguen las extravagancias de los voraces políticos y ganstersbanks de Walls Street. y tendrán que conformarse con sus antiguos picnics o viajar al interior de los Estados Unidos. ¿Porqué los gringos aman tanto el dinero? Por creer en un sistema capitalista guerrerista, soberbio, avaro, especulador y arrogante. Por creer en el fin de la Historia y que la Globalización y el todopoderosos Dios mercado lo regularía todo. Hoy, poco a poco ven como el Capitalismo salvaje y política neoliberal se va cayendo en pedazos y que la Historia de la humanidad ha dado un giro irreversible... hacia el Socialismo.