La campaña “un día sin televisión” fue propuesta por la Sociedad Italiana de Pediatría, y su objetivo fundamental es reemplazar esa actividad por otras muchos más saludables y comunicativas como son las de compartir diálogos juegos entre padres e hijos.

"Sabemos que con 24 horas de moratoria no se resuelve el problema, pero nuestro objetivo es sensibilizar a los padres y a los chicos sobre que la televisión no tiene que ser una necesidad y un día se puede estar sin ella", explicó el presidente de SIP, Pasquale Di Pietro, según un cable de la agencia de noticias EFE.

El pediatra advirtió de que pasar muchas horas delante de la televisión implica "menos actividad deportiva, menos socialización, menos estímulos culturales y menos tiempo pasado con los padres".

La SIP denunció además que la publicidad en la televisión aumenta en los horarios dedicados a la programación infantil, a pesar de que éstos tendrían que estar tutelados.

La campaña responde también al último informe publicado por la SIP sobre el estilo de vida de los niños entre 12 y 14 años, que muestra claramente que "la sobredosis" de televisión influye negativamente en el comportamiento social y alimentario de los adolescentes.

El estudio desvela que el 20 por ciento de los adolescentes pasan más de 3 horas sentados ante la televisión, lo que resta tiempo para otras actividades o la relación con los padres.

Asimismo, según los últimos datos del Ministerio de Trabajo y Bienestar Social, 24 de cada 100 niños de ocho años sufren problemas de sobrepeso y 12 son obesos, mientras que hay un millón, entre los 6 y los 11 años, con problemas derivados del peso excesivo.