- ¿Cuál es la idea de la caravana?

- La caravana cultural de los barrios va por su quinta edición. Básicamente es una marcha de carrozas construidas por barrios vecinos y organizaciones sociales que vienen a plantear, entre otras cosas, la necesidad de construir una democracia participativa que supere las formas de la democracia formal, incorporando las demandas de los vecinos de los barrios. Este año se han sumado más de 40 organizaciones del sur del conurbano.

- En general a la gente le cuesta salir del rol de espectador.

- Lo que está muy instalado es la cultura de la delegación. La idea es que el funcionario o político debe encargarse de resolver temas centrales como la distribución de la riqueza. Nosotros creemos que eso es imposible sin la participación del conjunto del pueblo haciéndose cargo de sus potencialidades. La caravana es una gran demostración de que hay que superar la cultura de la delegación. Es comprender que si no nos hacemos cargo de nuestros sueños, es raro que se puedan cumplir.

- No pocas manifestaciones de la cultura subsisten subterráneas, ignoradas por la industria cultural, ¿por qué?

- La industria cultural argentina tiene una sola voluntad, hacer negocios. No le interesa mostrar la enorme riqueza de la producción cultural argentina. Este fin de semana terminó en Saladillo un festival de cine barrial en el que se presentaron más de 50 películas de todo el país. Todas fueron realizadas por fuera de los circuitos institucionales. Esto está hablando de que otra industria cultural es posible. El tema es que habría que brindarle un circuito cultural. De esa manera ningún barrio se quedaría sin su espectáculo de cine, música, teatro.

Hay muy pocas historias de vida de gente de verdad en los grandes medios. En ese caso la gente, sus historias, preguntas, pueden tener lugar en otros medios. No es verdad que un medio grande sea más importante que un medio barrial. Hay realidades que el medio barrial puede reflejar de una manera en que el gran medio nunca va a poder. La realidad se transforma también desde lo más chico. Los procesos de cambio se dan en todas las dimensiones de la realidad.

- Si nos atenemos a su visión de la industria cultural, ¿la caravana es un lugar de resistencia?

- A través de las murgas, la música, el teatro, de nuestra caravana, la gente va entendiendo que otra política es posible, otro barrio es posible. Se trata de salir a construir los sueños. Somos un lugar de resistencia, pero ojo, también queremos ser una propuesta.

Nota publicada por la agencia ACTA (http://www.agenciacta.org.ar/articl...).