Con Álvarez, y el licenciado Víctor Manuel González Albear –jefe de Departamento de Relaciones Internacionales- compartimos un café y la satisfacción de poder recorrer, mediante las preguntas y respuestas, qué se hace en el CIREN, por qué se lo hace y quiénes son sus protagonistas.

“Claro que no es sencillo, imagínese que nos enfrentamos muchas veces a un mercantilismo feroz y eso entorpece que haya una mejor difusión de lo que aquí se realiza”, dice Álvarez, quien inmediatamente agrega que “nada nos detiene, esto que hacemos pertenece a nuestras convicciones, a la gran obra de la Revolución”.

En alguno de sus materiales informativos se explica que la institución se distingue “por la dedicación” de sus especialistas, técnicos y auxiliares, “consagrados por entero a la humana tarea de restituir capacidades y hacer renacer esperanzas”. Esto último, tanto como lo anterior, se verifica en las charlas mantenidas con pacientes y familiares de muchas personas que “volvieron a vivir” gracias a una labor científica monumental, enfrentada a bloqueos y a los muchos intentos hechos desde afuera de Cuba por quienes sólo se dedican a informar-desinformando

A pesar de todo, el CIREN cuenta con Servicios de excelencia y de última tecnología y, como máximo aliento, sus especialistas -en neurocirugía, medicina interna, pediatría, sicología, geriatría, enfermería, kinesiología, terapia ocupacional, fonoaudiología, ozonoterapia, procederes terapéuticos de la medicina tradicional china, homeopatía y terapia florales-, reciben de manera permanente el reconocimiento de hombres y mujeres que, en algunos casos desahuciados fuera de Cuba, encontraron en este Centro modelo, cómo mejorar su calidad de vida.

En el caso del CIREN, se trata de conocer la experiencia desde adentro, ya como paciente, familiar, periodista o analista del sistema de salud mundial, para hablar con conocimiento de causa. Y es cuestión de remitirnos a los hechos. Hoy lo avanzado de su tarea quirúrgica da respuesta a tratamientos del Parkinson; resección de tumores del Sistema Nervioso, malformaciones vasculares intercraneales, epilepsia y otras.

El gran desarrollo en la materia posibilita que “se realice con carácter de innovación mundial la subtalamotomía dorsolateral selectiva para el tratamiento más efectivo de de la Enfermedad del Parkinson, la que ha demostrado ser superior a los procedimientos quirúrgicos convencionales”, asegura el doctos Julián Álvarez.

El Programa de Restauración, dirigida a pacientes neurológicos crónicos, afectados por secuelas de lesiones agudas, o portadores de enfermedades crónicas invalidantes del Sistema Nervioso, se aplica a quienes sufren de Hemiplejías y paraplejías; epilepsias, parálisis cerebral infantil, demencias, enfermedad de Parkinson, polineuropatías, esclerosis múltiple, tumores del Sistema Nervioso, etc. Para todos los casos existen modos de aplicación del Programa que contempla una evaluación multidisciplinaria integral que, a su vez, comporta “tratamientos con fármacos, para proteger neuronas dañadas; abordaje quirúrgico, para corregir o compensar alteraciones o desequilibrios de los circuitos implicados y Rehabilitación Neurológica multifactorial e intensiva para readiestrar al individuo e incrementar su capacidad funcional y autovalidismo, estimulando simultáneamente la generación de procesos plásticos en el sistema nervioso”, explican médicos, enfermeras y asistentes en general.

La pregunta obligada, obtiene una respuesta contundente, incluso sostenida en datos precisos: “cerca de 18.000 pacientes, de 82 países” demuestran la eficiencia y seguridad, con mejoría funcional y neurológica en la mayoría de quienes fueron atendidos en su salud en este Centro Internacional de Restauración Neurológica.

La medicina cubana, reconocida como piedra basal de la lucha por una sociedad mejor, y tomada por la propia Organización Mundial de la Salud como referente de calidad en el mejoramiento de la vida de los pueblos, tiene en el CIREN otro de los tantos ejemplos de cuánto se puede hacer, poniendo a los hombres, mujeres y niños, en el centro de la escena. Por encima del concepto mercantilista de la vida. A la altura, nada más y nada menos, de la dignidad humana.

Presidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP).