El pasado mes de diciembre, el general Paco Moncayo, alcalde de Quito, reinauguró el balneario de El Tingo, ante la presencia de los turistas nacionales y medios de comunicación.

José Avadiana, presidente de la Junta Promejoras del Barrio El Tingo, mencionó que el tradicional balneario municipal dio vida a ese barrio quiteño, haciendo del turismo y el comercio las principales fuentes de empleo para la mayoría de pobladores del lugar durante décadas; pero el decaimiento de ingresos de los comerciantes, debido al deterioro de este sitio de recreación, impulsó a los dirigentes y a la población a tomar medidas de hecho para ser escuchados y obligar a las autoridades municipales a iniciar los trabajos de remodelación, pero sin privatizarlo.

Manuel Morocho fue quien inició con la oposición para que no se privatice el balneario, ya que el Municipio, siguiendo con su línea tradicional, pretendió entregar en concesión al Tingo, como ocurrió con el balneario de La Merced, que ya es un balneario privado. En todo este proceso de lucha, unidad y trabajo fue importante la participación de la mujer: Mercedes Chamorro, presidenta de la Asociación de Vendedoras del Mercado del barrio, en el año 2000, encabezó la defensa de su dignidad, de El Tingo y de la fuente de trabajo que sustenta su hogar; movilizó a su gremio, así como a las demás amas de casa, para que luchen por el desarrollo de la comunidad.

Pero El Tingo no es sólo el balneario, comentó el dirigente Avadiana, “es un barrio que ha crecido por el empuje de su gente, por el comercio y el turismo que nuevamente se está desarrollando. Este es un sector que tiene aproximadamente 7 mil habitantes y requiere de obras básicas, como es el agua potable para todos los sectores, alcantarillado y el asfaltado para las vías de acceso, así como de otras obras de infraestructura urgentes, como es la construcción del nuevo mercado.

Se conoció también que, durante seis meses, la Fundación Vida para Quito administrará el Balneario para recuperar la inversión realizada, por lo que la Junta Promejoras solicita al Municipio que el 10% de las ganancias se reinvierta en obras para el barrio.