La crisis capitalista empezó a golpear los bolsillos de los trabajadores pese a que el Presidente de la República, Rafael Correa, indicó, en el enlace sabatino Nro. 87, que el Gobierno estaba tomando medidas para evitar que la crisis la paguen solo los más débiles. Al parecer, los más ‘débiles’ son los primeros en pagar y los más ‘fuertes’ mantienen reuniones con el régimen para llegar a acuerdos. Tal como ocurrió el martes 28 de noviembre del año anterior, cuando más de 120 empresarios se reunieron con el Jefe de Estado y varios ministros, para dialogar y apoyar, según lo publicó diario El Universo, el paquete de medidas al sector productivo del país frente a la crisis financiera mundial. O la última reunión que Correa realizó, el pasado 6 de enero, con representantes del sector empresarial, donde acudió Blasco Peñaherrera Solah, que, según la web de la Presidencia de República, “agradeció por haber sido invitado y se dio cuenta de que había llegado el momento de intercambiar ideas para que no sean los 13 millones de pobres inocentes quienes paguen el costo de la crisis”. !Qué ironía!, si son ellos quienes han primido al pueblo ecuatoriano con bajos salarios y, según lo dijo el mismo Jefe de Estado, son quienes evaden impuestos. Ante esta situación, el presidente de la Unión General de Trabajadores del Ecuador (UGTE), Nelson Erazo, indicó que desde noviembre del año anterior las centrales sindicales han solicitado reuniones con el Presidente de la República pero que no han sido escuchadas. Rechazó que mantenga reuniones con los empresarios y no con los trabajadores, que son los más afectados al haber incrementado apenas 18 dólares al SMU. Agregó que lo que establece la nueva Constitución es que el incremento de sueldos y salarios debe ser general, para que permita alcanzar la canasta básica.

“Vemos con mucha preocupación que ahora los trabajadores seamos los que pagamos la crisis del capitalismo al incrementarse apenas el 9% al salario. Incremento que no llega a la mayoría de los trabajadores porque establece la fijación de un salario básico unificado, pero si un trabajador ya percibía 220 dólares, como lo establecen las tablas sectoriales, no tiene posibilidad a un incremento” dijo Erazo. El dirigente laboral agregó que la movilización que se realizó el jueves 15 de enero no solo fue por incremento salarial, sino por el respeto a la contratación colectiva, aplicación irrestricta de la eliminación de la tercerización, respeto al derecho de la jubilación patronal y de las inversiones con los recursos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

De su lado, Mesías Tatamuez, presidente del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), dijo que según el acuerdo 00219, el Salario Mínimo Unificado (SMU) se incrementa de 200 a 218 dólares mensuales para los trabajadores en general, lo que equivale al 9%. Que el aumento declarado por el Ejecutivo, de 18 dólares al salario básico mensual, "es un retroceso". "En un país tan caro como es el Ecuador, que está dolarizado", el aumento establecido "supone solamente 0.60 centavos diarios, y eso es una limosna" aseveró el dirigente sindical. Además rechazó el argumento del Jefe de Estado, Rafael Correa, que la crisis económica internacional impide subir más el salario mínimo, porque no son ellos los que tienen que pagar la economía internacional, la de los países que se dedicaron solo a hacer guerras donde sus empresas ‘cayeron’ y ahora afectan a la mayoría de los países pobres.