Ante la crisis que atraviesa, al igual que en otras partes del mundo, los diarios estadounidenses, sólo el 35 por ciento de los consultados manifestaron su absoluto favoritismo sobre la prensa escrita respecto de cualquier otra forma de información, según el Informe Rasmussen (www.rasmussenreports.com)

En la encuesta sobre nuevas fuentes en Internet realizada telefónicamente a una muestra de mil personas, el 30 por ciento dijo estar "muy seguro" de que otros medios que no sean periódicos les proveerán las noticias que les interesa y tan solo un 8 por ciento manifestó lo contrario.

Hace un mes, en una encuesta de similares características sobre diarios locales, el 58 por ciento de los adultos consultados consideró de mucha importancia que cada comunidad tenga un diario impreso, mientras que para el 29 por ciento es algo importante y para el dos por ciento, nada importante.

"Es frustrante que los periodistas sean ahora vistos como poco más que una referencia de Wikipedia, una fuente de información potencialmente interesante que requiere verificación", señaló Rasmussen, fundador y editor de los Informes Rasmussen.

En cuanto a los planes para conservar la industria periodística, el 43 por ciento opinó que lo mejor es que dejen de existir, en tanto que el 37 por ciento se manifestó a favor de que sean subvencionados.

Por otra parte, el 65 por ciento se opone a un rescate de la industria periodística, como los propuestos por el Gobierno para el sector financiero y la industria del automóvil.

Las personas con unos ingresos anuales superiores a los 60.000 dólares se mostraron más seguros de que otras fuentes de noticias ocuparán el lugar de los periódicos que los que ganan menos.

Por edades, los adultos de entre 30 y 49 años son los que más confían en las nuevas fuentes frente a los jóvenes y mayores.

Los diarios también han desarrollado sus propias web para atraer a los más jóvenes y el 30 por ciento dice que lee una versión impresa de su periódico local todos o casi todos los días, un porcentaje que se reduce a la mitad entre los mayores de 40 años.