A los medios de comunicación, en el Ecuador, hace rato que se les perdió ese falso respeto que se les tenía. No solo por los calificativos, muchos de ellos bien merecidos, que el presidente de la república utiliza para referirse a algunos malos comunicadores, sino, sobre todo, por el cuestionamiento que desde los sectores populares se ha hecho a su actividad, a su manejo de la información y a su manipulación ideológica.

Estos cuestionamientos cada vez más intensos y mejor argumentados, así como las nuevas reglas del juego para los medios (tenemos una nueva Constitución), están permitiendo desarrollar aportes desde varios frentes, para conocer la realidad que envuelve a esta importante área; la historia de cómo se ha concentrado el control de las frecuencias de radio y televisión en pocas manos, y las propuestas de cómo democratizar el manejo de los medios. Uno de esos aportes es el desarrollado por el investigador Guillermo Navarro, articulista de nuestro periódico, quien en su libro “Los poderes fácticos”, editado por OPCIÓN y ediciones Zitra, presenta una radiografía detallada de las redes de poder y de propiedad de los medios de comunicación.

Ese trabajo le sirvió para ser nombrado, a través de Decreto Ejecutivo reciente, miembro de la Comisión para la Auditoría de Frecuencias del Espectro Radioeléctrico, organismo que actualmente preside, y del cual se espera que contribuya a esclarecer aún más el panorama y se encuentren los mejores caminos para una redistribución equitativa de las frecuencias.

Este es un hecho trascendente de esta última etapa de la vida política del país, y significa una importante base para el desarrollo de uno de los derechos más importantes de los seres humanos, calificado por algunos como base para los demás derechos: el derecho a la comunicación.

Ahora, la Coordinadora de Radio Popular Educativa del Ecuador (CORAPE), en conjunto con la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC), se suma a estos aportes, presentando un estudio sobre la concesión de frecuencias de radio y televisión y los indicios de irregularidades en este tema, durante los últimos tres años. Por obvias razones, no ha tenido aún mayor difusión, y por ello ahora recogemos una pequeña parte de este trabajo.

Situación actual del espectro radioeléctrico en el Ecuador

Concesionarios de radio y televisión en el Ecuador

El espectro radioeléctrico es utilizado para los servicios de radiodifusión y televisión en la banda de frecuencias de radiodifusión de onda media1 (OM) o de amplitud modulada (AM), que va de los 540 a los 1600 KHz2; de onda corta3 (OC, de 3 a 30 MHz); y de Frecuencia modulada (FM)4

Hasta la fecha, el Consejo Nacional de Radiodifusión y Televisión (Conartel) autorizó (véase Cuadro 1), a través de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Suptel), 1865 concesiones de frecuencias para los medios, sistemas o servicios de radiodifusión (65%) y televisión (35%). Seis de cada diez medios concesionados en el Ecuador son radios y 4 de esa misma proporción son canales de televisión.

De los datos mencionados, se establece que para un país de 13.892.212 habitantes,hay una estación de radiodifusión o televisión por cada 7.500 personas.

Nueve de cada diez estaciones de radiodifusión en el país (90%) son comerciales privadas y una de esa misma proporción es pública. Dentro de estas últimas, el Conartel contempla las comunitarias5.

Entre febrero y octubre del año 2008 se concesionaron 61 frecuencias de radiodifusión (ver Cuadro 4), de las cuales un tercio (34%) fueron otorgadas a la radio pública: Radio Nacional del Ecuador FM.

Otro dato llamativo es que sólo el 9 de octubre se concesionaron 16 frecuencias. Por su parte, la Suptel indica que en febrero existían 1194 estaciones de radiodifusión y que en octubre se registraron 15 más, es decir, 1209. En el caso de la televisión, el 2008 se concesionaron 104 frecuencias de televisión (ver Cuadro 4), de las cuales una cuarta parte (27%) se entregaron a la televisión pública: TV País, dos de cada diez (20%) a Canal Uno, la misma cantidad (19%) a Familia TV.

En los últimos tres años se concesionaron 131 frecuencias de radiodifusión y 150 de televisión, es decir, un total de 281 frecuencias. Seis de cada diez (59%) de ese total fueron otorgadas el 2008.

1 La Ley de Radiodifusión y Televisión (1995) establece que las estaciones de onda media, de acuerdo a su potencia y a la frecuencia, se clasifican en nacionales (potencia mínima superior a 10 kilovatios), regionales (un mínimo superior a 3 y un máximo de 10 kilovatios) y locales (3 kilovatios como máximo) (art. 28). El mínimo de potencia de las estaciones de onda media locales de capitales de provincia y de otras ciudades cuya población pase de cincuenta mil habitantes, será de un kilovatio (art. 29). El mínimo de potencia de las estaciones de ciudades cuya población no llegue a dicha cantidad, será de quinientos vatios (art. 29). 2 Las estaciones de onda corta para la zona tropical, cualquiera que sea el lugar en el que se ubiquen, tendrán una potencia mínima de un kilovatio y una máxima de diez kilovatios. Las estaciones de onda corta internacional u ondas cortas decamétricas tendrán una potencia mínima de diez kilovatios (Ley de Radiodifusión y Televisión, 1995, art. 30). 3 (de 88 a 108 MHz), por satélite y circuito cerrado; televisión VHF-Muy Altas Frecuencias (de 30 a 300 MHz) ó UHF-Ultra Altas Frecuencias (de 300 a 3000 MHz), codificada, por cable; de audio, video o datos; u otros medios, sistemas o servicios. 4 La potencia mínima de las estaciones de frecuencia modulada será, en general, de 250 vatios, con excepción de las que se ubiquen en ciudades cuya población exceda de doscientos mil habitantes, en las que será de 500 vatios (Ley de Radiodifusión y Televisión, 1995, art. 31). 5 Respecto a este último punto, apenas el 3% estén en manos de los medios con un perfil comunitario. En, El Comercio, “Este año se dieron 95 frecuencias más de radio y TV”, 15 de diciembre de 2008, pág. 8.

Estudios de caso de concesiones irregulares de frecuencias de radiodifusión y televisión entre el 2003 y el 2008

El presente estudio detectó nueve grupos de poder, en los que se registró presuntas irregularidades en la administración de la concesión de frecuencias de radiodifusión por parte de los órganos competentes: Nussbaum, Canessa, Gamboa, Andrade, Moreno, Farah, Montero, Yunda y Almeida. A continuación se analiza cada uno de esos casos tomando como principal fuente de información el informe de auditoría DA1-0034-2007, el Memorando No. Conartel-AJ-07-910 y las Resoluciones del Conartel. (Aquí presentamos como ejemplo destacable, el caso de Mario Canessa, ex Ministro de Lucio Gutiérrez)

Mario Canessa Oneto

Solicitud • El 28 de marzo del 2003, el vicepresidente de RADIO CARAVANA S.A., solicita al CONARTEL se le conceda la frecuencia del canal 44 UHF para tv abierta que estaba concesionada a favor de “Expovisión S.A.”, en vista de que Radio Caravana S.A. adquirirá los equipos de esta compañía.

• Solicitan también se les exonere de la documentación de estilo, incluyendo estudios de ingeniería.

• En la misma fecha, 28 de marzo, “Expovisión S.A.” solicita a CONARTEL autorización para realizar la promesa de compraventa a Radio Caravana S.A. a través del mecanismo devolución-concesión.

Resolución • El 19 de noviembre del 2003, en resolución 2906 del CONARTEL-03, es aprobada la solicitud. A través del mecanismo de devolución-concesión, considera como prioritario al comprador del equipo y deja de lado el resto de solicitudes que con anterioridad solicitaban una frecuencia

Solicitud • Caravana TV, solicitó dos frecuencias auxiliares de microonda para Guayaquil y Machala

Resolución • Le fue concedida mediante resolución 2668-03 del CONARTEL.

• Un mes después de concesionadas las frecuencias, el 13 de octubre del 2003, el superintendente de Telecomunicaciones, subrogante, informa al señor Canessa Oneto, que se acerque a suscribir el contrato.

Irregularidad • Se concedió la frecuencia de Machala estando obstruida la línea de vista, y por lo tanto afectada la confiabilidad.

• Al año de concesionadas las frecuencias para Machala, se suscribió el contrato, cuando la Ley de Radiodifusión y Televisión sólo da un plazo de 15 días para hacerlo. El concesionario debió presentar una justificación por su demora y no existe evidencia de que lo hizo. Se concesionaron las frecuencias a través del mecanismo devoluciónconcesión que está considerado como ilegítimo por la Constitución Política del Estado (1998)

• El 10 de julio del 2003, el CONARTEL autorizó que las repetidoras de radio Caravana FM de Guayaquil, se conviertan en repetidoras de Radio Caravana AM, situación no contemplada por la Ley de Radiodifusión y Telecomunicaciones, inobservando el artículo 119 de la Constitución Política del Estado. En derecho público sólo se puede hacer lo que expresamente ordena la Ley.

• La solicitud al CONARTEL la presentó el representante de Caravana, hermano del entonces Ministro de Gobierno de Lucio Gutiérrez, Mario Canessa Oneto.

• Al señor Mario Canessa Oneto, del sistema radial Radio Caravana S.A., se le otorgaron las frecuencias de radio durante la presidencia en el CONARTEL, del señor Fredy MorenoMora, en el año 2003, cuando el señor Canessa ostentaba el cargo de Ministro de Gobierno del entonces Presidente de la República, Lucio Gutiérrez Borbúa