Durante el actual proceso de campaña electoral, se han producido intentos de deslegitimar el mecanismo de asignación de recursos para las franjas publicitarias implementado por el Consejo Nacional Electoral (CNE); varios candidatos, en medios locales, se han pronunciado al respecto.

Tanto las franjas publicitarias, como la igualdad y equidad para los partidos y movimientos políticos, son disposiciones de la nueva Constitución. El CNE, acatando los nuevos principios constitucionales, realizó la distribución del presupuesto asignado por el Estado, que fue de $53 millones.

Para la promoción electoral, que abarca la presentación de candidatos, ideas y propuestas en medios de comunicación y vallas publicitarias, se destinaron alrededor de 40 millones; el monitoreo y gastos administrativos costarán 3 millones, mientras que 10 millones se utilizan para los informes del proceso que realiza el CNE.

A los candidatos presidenciales se les asignó el monto de $ 650 000; los aspirantes a asambleístas nacionales recibieron $ 390 000, y para las dignidades provinciales y cantonales, como alcaldes, concejales, prefectos y asambleístas, se fijaron recursos según el número de electores de cada provincia.

Cada medio y organización política recibieron una clave, a través de la cual los partidos y movimientos pueden realizar la contratación de publicidad según los recursos que les hayan sido acreditados; los medios cobran directamente al CNE, pues ningún tesorero recibe dinero en efectivo.

La candidata a la presidencia por la Red Ética y Democrática, RED, Martha Roldós, denunció en varios medios locales no haber iniciado la campaña el 10 de marzo como se tenía previsto. Pero esta situación pasó con todos los candidatos, pues la elaboración de la normativa de la promoción electoral tuvo que ser discutida y perfeccionada en un mayor tiempo que el plazo fijado.

Además, el plazo para que los medios y agencias se inscriban en el Instituto Nacional de Compras Públicas -como se debe actuar cuando se trata de dinero del Estado- no se cumplió; no todos los partidos inscribieron a su tesorero a tiempo, por lo que el CNE tuvo que dar 8 días más para que se inscriban y poder de esta manera entregar las claves.

Para el 10 de marzo, fecha en que se tenía que iniciar la difusión, recién se tuvo la lista completa de los medios y de los tesoreros únicos de campaña; en ese momento se procedió a la entrega de las claves para la asignación de recursos. Otros partidos, como el Partido de Renovación Institucional, PRIAN, a través de Vicente Taiano, han protestado por no poder utilizar sus propios recursos para la promoción electoral. Sin embargo, esto lo hacen porque poseen los suficientes recursos para copar todos los espacios en los medios, como lo han hecho en otros procesos electorales.

El CNE se ha preocupado de proporcionar equidad en los recursos, para que todos tengan las mismas posibilidades de presentar sus propuestas. El manejo de los fondos, la elección de medios y horarios que hagan para promocionarse, dependen de la disposición de cada organización política.

El gasto electoral contempla todos los recursos que están al margen de la promoción electoral y, por lo tanto, aquí no se utiliza el dinero del Estado. En este gasto se incluyen volantes, banderas, afiches y gigantografías, que es controlado por la Dirección de Fiscalización del CNE, organismo que hace un seguimiento para cuantificar el gasto electoral, el cual tiene límites y exige una justificación de cada partido y movimiento.

Existen sanciones impuestas para los partidos y para los medios que no cumplan con las normativas impuestas por el CNE. Un ejemplo es el retiro de vallas publicitarias, como se hizo con una de Antonio Ricaurte del Movimiento Vive, de Augusto Barrera de PAIS y otra de Macarena Valarezo de UNO, en un operativo del 25 de marzo. Se seguirán realizando estos operativos de control, tanto de la promoción electoral como del gasto electoral.

Según datos oficiales, hasta el 25 de marzo se utilizaron alrededor de $12 millones; se han entregado 363 claves a los tesoreros de los partidos y movimientos, y 705 claves a los medios de comunicación.

A pesar de las constantes críticas que ha recibido este mecanismo de asignación de recursos, se han tomado todas las medidas para realizar un proceso en el que se asignen los recursos de forma equitativa y que se hagan todos los intentos de poner en práctica las normas constitucionales, por ser este uno de los procesos más complejos, no solo porque se eligen 5.964 dignidades de elección popular en todo el país, sino porque hay nuevas reglas de juego. Sin embargo, se conoce que hay irregularidades, como candidatos dueños de medios de comunicación que usan todos sus recursos solo en sus respectivos medios, o de otros que ofrecen parte de lo acordado a fin de que los sujetos políticos compren más espacios en sus medios. Controlar estos fenómenos, según la fuente del CNE, resulta casi imposible.