El “Informe final sobre la evaluación de daños en Babilonia” de la UNESCO se presentó en una rueda de prensa celebrada hoy en París. Elaborado por el Subcomité sobre Babilonia del Comité Internacional de Coordinación de la UNESCO para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural de Iraq (CIC-Iraq), este documento proporciona una evaluación técnica exhaustiva de la situación actual del célebre sitio arqueológico. Comprende una compilación de varios informes nacionales, así como las conclusiones de las dos misiones de inspección más recientes, efectuadas por miembros del Comité en 2008 y 2009. El documento finaliza con una lista de recomendaciones relativas a la protección, restauración y gestión del sitio en el futuro.

El sitio arqueológico de Babilonia fue utilizado como base militar por las fuerzas armadas de la coalición en el periodo 2003-2004. Un informe del Museo Británico, publicado en 2005, señaló que esta invasión del sitio “venía a ser como si se hubiera establecido un campamento militar en los aledaños de la Gran Pirámide de Egipto o del sitio prehistórico de Stonehenge en Gran Bretaña”. El Informe Final del CIC indica que los vestigios arqueológicos de la ciudad han sufrido graves deterioros debido a la realización de “excavaciones, cavados de zanjas, desmantelamientos y nivelaciones de terreno”, y que se han ocasionado daños considerables a algunos de sus elementos estructurales importantes, como la Puerta de Ishtar y la Vía Procesional, entre otros. El Informe Final señala también que el deterioro del sitio no sólo se ha producido en el periodo indicado, sino también antes y después de su ocupación por el ejército de coalición.

“Habida cuenta de la importancia histórica y arqueológica de Babilonia, las recientes imputaciones relativas a los deterioros causados al sitio durante su ocupación militar revisten un carácter especialmente grave”, dice Mohamed Djelid, director de la Oficina de la UNESCO para Iraq. “El informe es de esencial importancia, ya que describe una serie de daños sobre los que existe un consenso internacional. Sin que se acuse a nadie en particular, ahora disponemos de una visión clara de la situación que ha de ser el punto de partida para afrontar el importante problema de la restauración y conservación del sitio”.

Situada a unos 90 kilómetros al sur de Bagdad, la ciudad de Babilonia fue la capital de dos famosos reyes de la Antigüedad: Hamurabi (1792-1750 a.C.), a quien se debe uno de los primeros códigos legislativos de la humanidad, y Nabucodonosor (604-562 a.C.), el monarca que mandó construir los Jardines Colgantes de Babilonia, una de las Siete Maravillas del Mundo. El centro de la ciudad antigua cubre una superficie de 2,99 km2 y su recinto amurallado se extiende al este y el oeste del río Éufrates abarcando una zona de 9,56 km2. Clasificada como sitio arqueológico desde 1935, Babilonia fue objeto de excavaciones parciales a lo largo del pasado siglo, pero todavía quedan por descubrir muchos vestigios de la antigua ciudad.

El Informe Final recapitula las vicisitudes por las que ha pasado el sitio, empezando por el ambicioso Proyecto Arqueológico de Restauración de Babilonia (1978-1987) del gobierno iraquí, que reconstruyó edificaciones antiguas, implantó instalaciones modernas y emprendió una importante remodelación del paisaje “en gran detrimento del valor de los vestigios arqueológicos”, en particular para la construcción de un nuevo palacio de Saddam Hussein. Posteriormente, durante la guerra de 2003, la ciudad arqueológica fue saqueada. Se perpetraron robos y destrucciones en las colecciones de los museos dedicados a Hamurabi y Nabucodonosor, así como en la Biblioteca y los Archivos de Babilonia. Por último, después de haber servido de campamento a la Fuerza Multinacional desde abril de 2003 hasta diciembre de 2004, el sitio arqueológico de Babilonia se ha restituido al Consejo Estatal Iraquí de Antigüedades y Patrimonio Cultural.

Las evaluaciones del Informe Final, efectuadas por diferentes expertos e instituciones, comprenden: el informe del Consejo Estatal Iraquí; el informe preparado para la comisión internacional de auditoría por arqueólogos polacos adscritos a la Fuerza Multinacional; el informe de la visita efectuada por el Dr. John Curtis del Museo Británico; el documento de evaluación de los daños causados en Babilonia sobre la base de imágenes digitales captadas por satélite, elaborado por la Dra. Elizabeth Stone de la Universidad Stony Brook; el informe preparado por el profesor Roberto Parapetti para el Centro de Investigaciones Arqueológicas y Excavaciones de Turín; y el informe elaborado por el profesor John Russell para el Departamento de Estado de los Estados Unidos. También se han incluido en el Informe Final las conclusiones de las últimas visitas al sitio del profesor Russell y el Dr. Curtis, efectuadas por cuenta del CIC-Iraq en julio de 2008 y febrero de 2009 respectivamente.

En el informe de la última misión de inspección se señala que “es satisfactorio [el hecho de que] no se hayan observado indicios de daños intencionados o accidentales en el sitio desde diciembre de 2004”. Este informe agrega: “Los problemas más importantes actualmente son los que se derivan del descuido y la falta de mantenimiento de los vestigios arqueológicos. Los edificios restaurados de Babilonia se hallan en condiciones muy deficientes y necesitan una atención urgente, especialmente los templos de Ninmakh, Nabu-sha-Harre e Ishtar, las casas babilónicas y el palacio de Nabucodonosor emplazado en la parte sur del sitio”.

El texto del Informe Final concluye con una serie de recomendaciones formuladas por el CIC-Iraq de la UNESCO: las disposiciones de la legislación iraquí sobre las antigüedades deben aplicarse al sitio de Babilonia; el Consejo Estatal Iraquí de Antigüedades y Patrimonio Cultural debe investigar las repercusiones que han tenido en los vestigios arqueológicos las alteraciones ocasionadas en las zonas interesadas; sobre la base de los resultados de esa investigación, también debe preparar y aplicar un plan conservación y gestión del sitio de Babilonia en estrecha colaboración con el Subcomité sobre Babilonia del CIC-Iraq; asimismo, tiene que efectuar una serie de intervenciones urgentes –en particular las reparaciones de los templos de Ninmakh, Nabu-sha-Harre e Ishtar, y de la muralla del centro de la ciudad– e informar sobre ellas; y, por último, debe contemplar la posibilidad de una reapertura parcial del sitio al público. Todas esas actividades han de tener por finalidad la presentación de la candidatura del sitio de Babilonia para su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Fuente
Unesco

Documentos adjuntos


« Final Report on Damage Assessment in Babylon »


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