Por nuestros propios medios, es una experiencia que arrancó hace casi dos años, casi sin querer, impulsada por Elisa Pérez, estudiante de Trabajo Social de la Universidad Nacional de La Matanza. “Conocí a un grupo de chicos de Las Antenas en un taller de barritas de cereal y recibí de ellos una demanda de participación, de hacer algo. Y se me ocurrió proponerles crear una revista. Aceptaron de inmediato y así empezó todo para todos. Porque yo tampoco tenía mucha idea de cómo hacerla”.

Y el proyecto dio paso al hacer. Lo que comenzó como un taller de periodismo en la ESB 10 de Villa Madero donde nació la revista Página 10, al poco tiempo se extendió a la ESB 115 y a la EPB 98 de Lomas del Mirador, tres escuelas públicas a las que mayoritariamente concurren las chicas y los chicos del barrio.

“Con otros compañeros de Trabajo Social y Comunicación Social de la Universidad le dimos forma a la idea y a la revista, que inicialmente salió en la Escuela 10 pero después, por una decisión compartida por todos los chicos, pasó a ser de los talleres de las tres escuelas. Así nos fuimos organizando para trabajar las notas, de acuerdo a las potencialidades y los intereses de cada uno de los grupos”, explica Pérez.

Aunque Página 10 debe tener una frecuencia trimestral, las dificultades económicas demoraron un poco más de la cuenta la salida de alguno de sus números. Sin embargo, el recorrido de esas ediciones son una muestra del trabajo que realizan y de la seriedad con que abordan los temas que les preocupan. Así hay informes sobre Sida, Paco, contaminación, bulimia y anorexia, discriminación, derechos humanos, alcoholismo y adolescencia. También incluyen entrevistas a vecinos del barrio y a periodistas, encuestas, poesías escritas por los pibes y las pibas, secciones de entretenimientos con chistes y acertijos, además de su propia producción de fotos e ilustraciones.

El grupo tiene un decálogo que vale la pena conocer: “Las diferencias entre nosotros no son importante a la hora de crecer y desarrollarnos como personas. Somos jóvenes que vivimos en la Argentina y tenemos por delante un mundo por explorar. Lo importante es saber que si deseamos algo y trabajamos juntos lo suficiente, muy seguramente lo conseguiremos. Si nos juntamos y contagiamos nuestro entusiasmo a otros, nuestra fuerza será mayor. La victoria ya está asegurada, porque ésta consiste en el simple hecho de empezar. Nos hemos lanzado a la aventura, y este hecho nos cambiará para siempre y nos hará hombres y mujeres profundos, constructivos y solidarios. Hemos emprendido un camino que no tiene fin, pero sí un comienzo que dice claramente: Adelante, Nada es Imposible”.

Y Nada es Imposible es el título del programa radial que hacen todos los viernes de 17:00 a 18:00 por FM Emociones 105.3 (http://www.alsolnet.com/stream/fmem...), emisora de la Sociedad de Fomento y Cultura Villa Madero, que les cedió el espacio gratuitamente.

“Para ir a la radio, los chicos y las chicas se turnan. Al grupo que le toca, durante la semana trabajan en el taller preparando los temas de los que van a hablar. Esto los entusiasma mucho. Es que a ellos le gusta que todo sea rápido. Y a diferencia de la revista, que a veces tienen que esperar un mes o dos para ver la nota o la foto, la radio es ahora. Hacen el programa y lo están escuchando”, relata Elisa Pérez.

Cada edición del programa aborda un tema de interés en donde es entrevistado algún especialista o institución que pueda atender a sus inquietudes, y tiene un segmento musical en el que cuentan la historia de un cantante o un grupo. Pero también incluyen –aunque no siempre- un radioteatro cuyo guión lo escriben ellos mismos, y cuando no sale emiten un segmento con chistes y adivinanzas.

La creatividad de estos chicos y chicas, acompañados por el grupo de estudiantes de la Universidad Nacional de La Matanza, también incursionó en el video. Ya produjeron íntegramente dos cortometrajes sobre las graves consecuencias del consumo de la Pasta Básica de Cocaína (PACO). El primero es totalmente informativo, con entrevistas, encuestas y testimonios. El otro es de ficción, a partir de una historia que crearon y actuaron.

“Los cortometrajes están en proceso de edición. Los chicos hicieron absolutamente todos los pasos, desde los guiones hasta el manejo de cámaras y luces. La idea es que una vez que los tengamos, podamos difundirlos en las escuelas para originar algún tipo de debate alrededor del tema”, explica Pérez.

Para abordar ese emprendimiento el grupo de “Por nuestros propios medios” ganó una beca del Programa de Voluntariado Universitario del Ministerio de Educación de la Nación, donde hasta el momento cobró sólo la mitad del subsidio, dinero que invirtió totalmente en la compra de equipos de sonido, de DVD, proyector y otros elementos necesarios para la realización y posterior exhibición de los cortos. Además ya tienen planes para el futuro, porque el tercer video se concretará a partir de un concurso que pondrán en marchar en unos días. “La idea es que los grupos de chicos se presenten, hagan las propuestas, y el ganador lo haga”.

Además de los talleres de periodismo en las tres escuelas, también tiene un espacio dentro de Villa Las Antenas donde este año iniciaron talleres de Murales, Circo y Cerámica. De los dos primeros participan los chicos y las chicas de 6 a 15 años, en tanto que el último está dirigido a las mujeres, debido a que “ellas misma lo pidieron, señalando que es una posibilidad de capacitación para concretar un microemprendimiento”.

Elisa Pérez califica como “invalorable” la experiencia que vienen compartiendo durante este tiempo. “No nos cansamos de repetir que aprendemos más de los chicos, que ellos de nosotras. A la distancia nos damos cuenta de todo el potencial que han desarrollado. De cómo aquella demanda inicial de hacerse oír se convirtió en un aprendizaje de cómo reclamar y hacer. Todos los días hay pequeños hechos y gestos que nos sorprenden. Los que son más grandes buscan espacios de participación y cooperación por iniciativa propia. Son solidarios. Por eso cuando los estigmatizan y critican desde posiciones cómodas y sin conocer sus realidades, sentimos mucha bronca e impotencia por semejante injusticia.”

La futura trabajadora social también hizo un llamado para quienes quieran colaborar con algunas necesidades que tienen como una cocina para hacer la merienda de los chicos que participan de los talleres, un armario o estanterías para organizar muchos libros donados para una biblioteca, y pintura y pinceles para el taller de murales. Quiénes quieran comunicarse pueden hacerlo al correo electrónico [email protected], o ingresando a www.pornuestrospropiosmedios... .

Nota publicada en el portal de la Agencia 144 (www.agencia144.com.ar)