Red Voltaire
Señal de Alerta

Tratado de Libre Comercio con Chile: vergonzosa claudicación

| Lima (Perú)
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9-2-2010

No parece inquietar al Tribunal Constitucional, al gobierno, al Establo o a gran parte de los clubes electorales que el Tratado de Libre Comercio aprobado por Diputados y luego el Senado de Chile por unanimidad, carezca de igual refrendo en Perú. ¿Es diferente el texto arrebatado al Congreso pusilánime aquí en Plaza Bolívar para que no lo discuta, como sí lo hicieron allá los legisladores? Aquí han prevalecido las mañas para cambiarle el nombre al TLC, nominarlo de manera diferente y gracias a un TC de juguete, agradar a quienes creen que el comercio, el empresariado o las finanzas tienen prevalencia sobre los conceptos de soberanía, dignidad y patriotismo.

Las taifas eleccionarias, llamadas partidos, carecen de fuerza. Sus adalides no lideran nada, apenas si balbucean protestas, hacen actos de presencia y están huérfanos de ideas constructivas, modernas, alternativas al conservadurismo a ultranza y entreguista decadente que es el gobierno del señor Alan García Pérez.

La famosa teoría de las “cuerdas separadas” es el refugio de todos los saltimbanquis que anhelan seguir haciendo dinero con el molde clásico de pescar cuanto negocio se les presente, aquí o acullá. La idea de un empresariado nacional y nacionalista les es ajena genéticamente. Nacieron de hinojos y merecen el repudio por cobardes y por ser históricamente los responsables de que Perú protagonice esta clase de abominaciones. ¡Exactamente como en 1879 cuando Mariano Ignacio Prado insistía en que su compadre, el presidente de Chile, Aníbal Pinto, jamás le haría la guerra! ¿Hay quién pueda dudar, a excepción de estos entreguistas, qué ocurrió durante la barbarie impuesta entre 1879-1883 por la pezuña invasora?

En castellano mondo y lirondo el Tribunal Constitucional que ha enriquecido su larga lista de impresentables yerros, extiende la patente de corso a pandillas que lo único que desean es seguir fabricando dinero. El gas, el agua, la ubicación estratégica del Perú, su población, su historia, importan un bledo a esta clase de mercachifles que tienen a eficientes empleados a los que gusta les llamen empresarios cuando no son sino testaferros serviles a sus amos.

En marzo Chile presentará su Contramemoria a la demanda limítrofe marina a que Perú le ha llevado ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. El canciller José García Belaunde, por razones que todos ignoran, ya celebra, por adelantado y con certidumbre de la que no hay pruebas, que los próximos cuatro años tendremos un mejor acercamiento con Chile. Sebastián Piñera, el presidente electo, ha sostenido, varias veces y de modo inflexible, que defenderá la posición de su país que, debiera saberlo Joselo, no es la de Perú.

Por razones que tienen que ver con inverosímiles taras complacientes, el oficialismo peruano ha actuado casi siempre de hinojos, premunido de falta de dignidad y de espaldas a lo que la historia debió haberle enseñado. Pueblos que no aprenden de sus yerros, vuelven a cometerlos. Y si encima de esa moraleja, hay directivos cuya mejor virtud es la estupidez contumaz, entonces, es fácil predecir cuáles serán las escasas opciones en vitrina.

No hay que buscar en otros la solución a nuestros intríngulis. Hay que efectuar severísimos y radicales exámenes a nuestra personalidad colectiva. No debe preocuparnos la competencia, sino la incompetencia propia. He allí una clave fundamental para cualquier intento regenerador.

Mientras tanto ya salieron los perros áulicos a ladrar su alegría y a rebuznar las salmodias por las que reciben miles de dólares cada mes. ¡Fenicios de genio y figura!

No hay pretexto válido para evitar el uso de nuestros ingentes recursos naturales como herramientas geopolíticas de cualquier negociación. La complementariedad con Chile exige el razonamiento de las opciones en múltiples escenarios. Lo contrario es lo que vemos gracias a los juristas de pacotilla que descienden a la náusea so pretexto de leyes que envilecen más el contrato social en Perú.

Por sus obras les conocereis.

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.voltairenet.org/es hcmujica.blogspot.com Skype: hmujica

Herbert Mujica Rojas

Herbert Mujica Rojas Autor de la columna Señal de Alerta y responsable de Páginas Libres, periodista peruano, analista político y ensayista en temas geopolíticos, ambientales, seguridad documentaria y otros vibrantes acápites de su país y Latinoamérica. Escribió en el 2007 el libro ¡Estafa al Perú! ¡Cómo robarse aeropuertos y vivir sin problemas!
Es posible conectar con él al teléfono (+51) 9-9918-0913.

 

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