El notable penalista Guillermo Olivera Díaz, amplió y ratificó la tacha contra Alex Kouri Bumachar. La edición príncipe de esta acción fue interpuesta ante el Jurado Electoral Especial del JNE el 9 de los corrientes. Inexplicablemente, ante el silencio de la inmensa mayoría de medios de comunicación, la mudez mediocre de los partidos políticos y el desconocimiento cuasi absoluto de la opinión pública, la autoridad responsable, el JNE, no hace ni dice nada sobre este escandaloso asunto que muestra la pobreza desgarradora de nuestra “democracia”.

En efecto, ha demostrado con arrolladora contundencia Olivera Díaz que Cambio Radical, una agrupación sin militantes, sin comisión nacional electoral, sin comité ejecutivo nacional, sin reglamento nacional de elecciones internas, y sin asambleas distritales, provinciales, nacional ex profeso para este proceso comicial y que había conseguido de las manos amables del director del Registro de Organizaciones Políticas del JNE, Fernando Rodríguez Patrón, la autorización vital de un supuesto CEN el 24-5-2010 que, él mismo, había observado múltiples veces en los últimos años y que no podía en su calidad de especialista, pasar por alto en sus monstruosas fallas inaceptables.

¿A qué se debió la vista gorda del señor Rodríguez Patrón? O ¿es más propio preguntar a cambio de qué violó leyes y reconoció a Cambio Radical cuando todos sus principales integrantes habían renunciado desde el 2006 a lo que ahora pretenden hacer pasar como un partido correcto y estructurado? Más aún. ¿Está solo el señor del ROP en esta barbaridad que echa miasma a un proceso que nace ensuciado por estas irregularidades o cuenta también con el asentimiento tácito y explícito de los cinco integrantes del JNE? Información extensa en ¿Encubre JNE a Rodríguez Patrón –ROP-, quien dio la mano a “Cambio Radical”?

Según fuentes de alta importancia, el presidente del JNE, Hugo Sivina, habría guardado para sí las denuncias sin dar cuenta al pleno. ¿Puede hacer esto, en contravención grosera de las leyes, un funcionario público en un tema tan delicado como un comicio edil? Lo objetivo, claro y contundente es que el JNE no ha dicho esta boca es mía y los días corren y corren.

Si el resto calla, es problema de la conciencia o conveniencia con que juegan los protagonistas del contaminado intríngulis. Lo cierto es que para sanidad de un cuerpo enfermo en el que se aplica el dedo y brota pus, como admonizaba Manuel González Prada, el doctor Guillermo Olivera Díaz, ha respondido con razones, ciencia, civismo y valentía. Cualquier amenaza o agresión de que pudiera ser objeto tiene –o tendría- presuntos autores criminales conocidos en sus antecedentes delictivos y protervos. ¡Ay de los que callen sabiendo todo esto!

Lea. Opine. Enjuicie, Discrepe. ¡Pero haga algo! ¡Que no sea la modorra estulta la que contamine su voluntad de victoria y limpieza! ¡Los cacos y ladrones jamás se van por iniciativa propia. Hay que desinfectar la sociedad limpiando el cuerpo social de la Patria!

*Documentos ingresados ante el JNE.

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