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- ¿Cómo nació la banda? ¿Qué música hacen?

- La banda nació en el año 2003, con la mayoría de sus integrantes viviendo en la zona sur del gran Buenos Aires. De esa formación, actualmente soy el único sobreviviente, quien comparte esto con Iván López en bateria, Diego Buratti en bajo, Leandro Ibarra en guitarra y Lionel García en guitarra. La música que hacemos mezcla el punk y el hardcore. Practicamos un hardcore melódico diríamos.

- ¿Qué buscan transmitir en las letras o canciones?

- Principalmente transmitir pensamientos positivos, sin dejar de lado las cosas que nos parecen se están haciendo mal en el mundo. Hace un tiempo creamos una canción que se llama “Arde Grecia”. Ese tema refleja esto que te digo. Del caos económico que hubo y hay en Grecia, yo tomé la iniciativa y el poder de organización que tuvo su pueblo a la hora de manifestarse en las calles. Por eso nació ese tema. De una situación dolorosa y jodida como esa, tomé el ejemplo que nos dio la gente de Grecia.

- ¿Cómo ven a las demás bandas de su género?

- Vemos una intensa actividad a la hora de organizarse, crear fechas, tours, viajes. Cada uno con su forma de trabajo, eso está claro.

- La banda tiene como dato particular que en cada recital reparten una suerte de revista con algunas ideas o conceptos, ¿que buscan comunicar con esta acción?

- Si, a partir de mayo estamos repartiendo una publicación que se llama “La exquisita elevación”, ahí vertimos ideas, escritos que queremos compartir con la gente. Buscamos que sea un ida y vuelta, porque también dejamos un mail para quien quiera escribir algo lo haga, para ser publicado después. También los textos buscan ser una vía más de discusión, porque hablamos tanto de temas que afectan al país como a casos particulares, y también hay un poco de literatura.

- ¿Cómo surgió esa idea? ¿Tu actividad como trabajador de la comunicación tuvo que ver con esta iniciativa?

- Nació de la necesidad de devolverle al punk esa primitiva idea de las publicaciones en los recitales. Porque entendemos que esto no es sólo música. Cuando yo empecé a ir a recitales, había un montón de publicaciones para ver, comprar y hasta algunas eran gratis. Todo eso se perdió, un poco por la situación económica, otro poco porque Internet permitió llevar los contenidos a lo digital sin tener que pagar por ello, y otro poco por una falta de interés generacional en generar espacios de lectura, opinión y discusión.

Seguramente mi actividad también fue una influencia, de hecho en la última publicación, incluí un texto que no me dejaron publicar en un periódico hace unos años. En la música encontré otro canal para comunicar y hasta ahora nunca me sentí censurado ni limitado a decir lo que pienso.

- ¿La música si o si tiene que dejar un mensaje?

- La música es un lenguaje y en ese lenguaje hay miles de mensajes. Desde mi lugar, me resulta imposible pensar música sin mensaje. Pero algo es mensaje cuando el receptor logra decodificarlo de ese modo. Hay mucha música que tiene mensaje, pero hay muchos escuchas que no lo entienden de ese modo, o lo interpretan desde otro lugar. Es un tema para darle hojas y hojas de charla, jaja…

- Futuros proyectos de la banda...

- Bien, el 6 de agosto tocamos en Capital -en Club Calavera-, y el 13 en un festival de varias bandas en Gerli, en Complejo Grooveland. Además, estamos viendo si se cierran o no, dos fechas en Bahía Blanca para el mes de septiembre, y también estamos por definir con quién trabajaremos la producción de nuestro próximo disco. En el medio de todo eso, seguimos con los ensayos, componiendo temas nuevos y escribiendo para el próximo número de “La exquisita elevación”.