por Guillermo Olivera Díaz; [email protected]

2-11-2010

1. No se dirige a ustedes el análisis político sino el sentido común, de un terrícola mortal, que constata hechos elocuentes. Desde la independencia en 1821 la izquierda peruana nunca llegó al poder presidencial en el Perú, será porque no fue ni es dueña de empresas ni canales de televisión, estaciones de radio y periódicos; no regenta colegios ni universidades particulares, ni tiene dinero para propagandizar su ideología que favorece a los más; más bien, subliminal y manifiestamente, es hecha añicos por la prensa malsana que defiende poderosos intereses no populares y cae, pues, en la lucha fratricida que sepulta a sus mejores exponentes; y, sobre todo, opera atávicamente, con resabios ciegos que trasudan apetitos personales de figuración.

En todo tiempo y lugar estos hechos son innegables; se impuso la filosofía del triunfo de ciertas personas sobre los más. El culto del nombre y apellido y el grupúsculo propio de poder se enseñoreó, pese a su condena antelada de fracaso. Cada quien casi ha querido su partido político para sí, con delebles linderos que el pueblo jamás pudo distinguir.

2. Sin embargo, con el ocasional y merecido triunfo de la hábil y carismática Susana Villarán, también movido por el remezón estridente que significó la tacha contra Alex Kouri y su expectoración del escenario electoral capitalino, pese a jueces electorales sin brío, brillo y moralmente opacos, creo que es el momento para que la izquierda deba desatarse de sus viejas ataduras que la atomizaron.

Al pueblo necesitado, con desempleo creciente, hambriento y casi famélico, ávido de cultura que venza su ignorancia y mediocridad, no se le debe defraudar una vez más.

Apelo, entonces, a los líderes y conspicuas lideresas sean capaces, al deponer cualquier amago de antagonismo, celo político, envidia recusable, torpe canibalismo y otros roles negativos escondidos en la turbiedad humana o reservorio de apetitos terribles, de construir una candidatura presidencial única; de formar para ello un frente amplio, aunque fuere de ancha base meramente programática que deje intocada su inútil identidad de grupo; o, mejor aún, de forjar, para más adelante, una amplia unidad de izquierda, con ideología, programa y mecanismos de acción política únicos, sólidos y de claro interés popular. De aquí viene el voto.

3. Las y los actuales mandamases de izquierda: Susana Villarán a la cabeza, Marco Arana, Ollanta Humala, Nilver López, Javier Diez Canseco, Rolando Breña, Mario Huamán, entre otros, deben dar el ejemplo histórico. Nunca otros lo hicieron en los tiempos de Alfonso Barrantes Lingán. Que renuncien públicamente a sus ya publicitadas candidaturas presidenciales, y que se sometan al veredicto inapelable de la democracia interna del frente de ancha base formado. Será el candidato a la presidencia quien resulte victorioso en esas históricas elecciones internas. Que lo mismo se dé en el campo parlamentario.

4. Por supuesto, estar muy atentos y precavidos del insidioso contrabando ideológico. Los Alejandro Toledo, Luis Castañeda, Mercedes Aráoz, Keiko Fujimori y otros de alma gringa y crematística como Kuczynsky, no deben ser vistos ni auto reputarse de centro izquierda siquiera. Por lo tanto, están radiados del frente; expelidos a priori, por lo que ónticamente son, ontológicamente dicen ser y lo que hicieron al ejercer el poder, con el gas al exportarlo (Toledo), con el fisco al saquearlo (Fujimori) y con la moral al pisotearla (García y Fujimori).

5. Por mi parte, desde ya inscribo mi nombre para competir en esas amplias elecciones internas en pos de una curul del Congreso. Este fue mi desiderátum cuando integré “Tierra y Libertad” que mal entendieron y motejaron de “oportunismo electoral”. Mi renuncia irrevocable al día siguiente del veto no se hizo esperar. Ese soy yo de auténtico.

Voy a citar un escrito mío que muestra y diseña mi inicial postulación al Decanato del Colegio de Abogados de Lima el año 2007, candidatura que cobra realidad o no después de un comicio electoral democrático. Esto dije: “No voy a escudarme en el recurso manido y larvadamente protervo de hacerte creer que un grupo numeroso de abogados me ha propuesto llegar al Decanato del CAL por unos supuestos méritos sesquipedales, pues la idea primigenia partió de mi ser fieramente humano, tal como sucedió cuando fui juez penal titular de Lima y casi casi representante del CAL ante el Jurado Nacional de Elecciones cuando el Dr. GASTON SOTO VALLENAS me ganó escasamente: él obtuvo 3,028 y yo 2,922 votos, en el acto eleccionario del 14 de junio del año 2000. Más bien, son mis 37 años –ahora 40- de ejercicio profesional de abogado litigante, que conoce por el haz y envés los trasiegos de nuestra raquítica justicia; mis 25 años de profesor universitario; mis múltiples estancias de post grado en las universidades de Roma, ITALIA y Cambridge, INGLATERRA (aquí fui Visiting Scholar); mi modesta pero significativa para mí experiencia como juez instructor y mi conocida autoría de libros del campo penal; amén de otros cometidos de profesión, los que me aconsejan que te proponga, sin tiquis miquis, me elijas reflexiva, libre y democráticamente tu Decano, cargo para el que es menester vocación de entrega al gremio, alto sentido de responsabilidad y acrisolada moral. La torcedura de éstas conducen al fiasco, tal como en la presente y pasada gestión del CAL. Además, no es necesario ser un sabio para ser Decano, tal como no lo han sido mis antecesoras”.

Tampoco se requiere ser sabio para optar ser congresista. Como abogado, profesor universitario y escritor se tiene lo suficiente para redactar por sí mismo un proyecto de ley. El neófito auxiliar está para otros menesteres parlamentarios.

6. De concretarse este frente amplio de auténtica izquierda el paso a la segunda vuelta está asegurado y una mayoría congresal está al alcance de la mano. Entonces así doña Susana Villarán podrá ver enriquecido el presupuesto capitalino en 10 veces más como lo pide y llegará al 6 por ciento del ingreso nacional lo que se destine a la educación. El niño, el anciano y el pobre serán los favorecidos como debe ser y no lo es. Es que nunca gobernó la izquierda; la sabotearon.