¿Qué hacía de apoderado de Domus, empresa de Eduardo Ruiz Botto, el legislador Alvaro Gutiérrez Cueva? Nótese que ambos, en Reniec y en el Congreso, eran empleados del Estado, es decir, pagados por el dinero de los contribuyentes y tampoco ninguno es o fue maestro universitario o de academia de ingreso, como para valerse de esa excepcionalidad. En Reniec, durante los últimos ocho años ¡ni un alfiler se caía sin conocimiento de Ruiz Botto! Del legiferante publicó Perú21 el 25-3 del año corriente y bajo el título: Denuncian al congresista Alvaro Gutiérrez http://peru21.pe/noticia/451811/den... una desopilante crónica que da cuenta de las múltiples fechorías de este individuo. ¿Qué clase de sociedad -¿para protegerse mutuamente?- era la que conformaban Ruiz Botto y Gutiérrez Cueva?

El pensamiento-guía de don Eduardo Ruiz Botto sigue presente en Reniec. Por ejemplo, don Mariano Cucho constituye el continuismo a rajatabla. Anuente, acrítico, vivaz para mostrar su virtual muerte en vida ¡jamás! el hoy jefe nacional provisional de la institución se atrevió a cuestionar cualquier decisión del polémico viajero don Eduardo. A Cucho parece haberlo retratado nada menos que Ricardo Palma en su famosa tradición El obispo “Chicheñó”:

“El pueblo llegó a olvidar que nuestro hombre se llamaba Ramoncito, y todo Lima lo conocía por Chicheñó, apodo que se ha generalizado después aplicándolo a las personas de carácter benévolo y complaciente que no tienen hiel para proferir una negativa rotunda. Diariamente, y aun tratándose de ministros de Estado, oímos decir en la conversación familiar: -¿Quién? ¿Fulano? ¡Si ese hombre no tiene calzones! Es un Chicheñó” (Tradiciones Peruanas, p. 206, Tomo 6).

¡Ni siquiera el ridículo que acaba de protagonizar el ministro del Interior, Hidalgo, cuando se atrevió a afirmar que Reniec iba a entregar pasaportes con mayor eficiencia que Digemin, puede atribuírsele a Cucho. ¡Hay sombras siniestras que manejan desde atrás y años pretéritos, a muñecos parlantes que dicen y hacen decir, cualquier cosa! (Para mayor información: ¿Quién engañó al ministro del Interior? http://www.voltairenet.org/article1...). Ayer mismo y en testimonio de Reniec, según consigna El Comercio en su página 10, hay un mentís rotundo a lo que anunciara y enunciara como superior el ministro Hidalgo. ¡Qué papelón!

Esto nos lleva, con hilo invisible aunque continuista sin hesitación alguna, a afirmar que el nuevo capitán de Digemin, José Eduardo Lecaros Durán, es un hombre fidelísimo a Eduardo Ruiz Botto quien le ascendió de Asesor II a Asesor I en la Reniec tal como consta en los documentos adjuntos. No sólo eso: Lecaros Durán había participado como integrante de un consorcio que vendió servicios a la Contraloría General de la República por el monto de S/ 75,000 el 2004. La repetición de nombres y circunstancias en la Reniec de los últimos 8 años es una constante sobre la cual casi nunca se ocupó la prensa radial, escrita o televisiva. Y tampoco puede dejar de observarse que la cansada ubre contratante del Estado cobija a sus hijos, años tras años ¡y con el dinero del pueblo!

El domingo el programa Cuarto Poder mostró el festín de cuantiosas indemnizaciones por supuesto despido intempestivo en Reniec. En buena cuenta, las “barriadas” (en honor a su más desvergonzado beneficiario, Fernando Barrios Ipenza, el ex de ESSALUD y también ex del ministerio del Interior), parecen constituir otra forma “ingeniosa” de robarle al Estado. Al día siguiente, La Primera, reprodujo en la nota: Jugosos despidos en el Reniec http://www.diariolaprimeraperu.com/... un resumen exacto de lo propagado por Cuarto Poder. Es decir la prensa enfoca lo que ocurre en Reniec y el análisis exhaustivo, detallista, de lo acontecido lleva inevitablemente al escrutinio de quiénes han estado allí por años de años prohijando una olla de presión que no se destapa recién hoy. ¡De ninguna manera!

Sugiero tomar en cuenta el texto ¿Pagaron utilidades a sus trabajadores? http://www.voltairenet.org/article1... por el cual se da cuenta cómo la empresa beneficiaria en contratos por más de US$ 26 millones de dólares, debió haber repartido utilidades a sus trabajadores por el orden de US$ 17 mil o algo más, asunto que no parece confirmable porque los obreros de Focodesa relatan haber recibido alguna vez la miserable suma de S/ 150 y nada más. Por contratos directos y exoneraciones esa firma llevó a cabo pingues negocios con Reniec. ¿Quién estuvo al mando de la institución estatal, por pura coincidencia sin duda, en esos años?: Eduardo Ruiz Botto. ¿Existirá la chance que alguna agrupación política haga causa común con quienes estafan a los trabajadores y guardan cierta trabazón cuestionable con el ex mandamás de Reniec?

¡Algo se pudre, no en Dinamarca, en Reniec!

Un modesto apunte personal. Denuncié irregularidades en Reniec desde 2004. Hablé con muchos colegas en diarios, radios, revistas y canales. Supongo que el tema de esa dupla controvertida: Reniec-Ruiz Botto, no les interesaba o no me creían a pesar de la documentación exhibida en múltiples artículos desde entonces. Parece que no andaba tan errado ni perdido. ¡Enhorabuena para el legítimo periodismo que investiga, apunta y denuncia con furia libertaria y ejercicio ciudadano!

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.voltairenet.org/es hcmujica.blogspot.com Skype: hmujica

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