por Guillermo Olivera Díaz, [email protected]

31-3-2011

A Pedro Pablo Kuczynski Godard (PPK); A la Embajada USA en Lima; Al U. S. Department of State;

1) He tenido conocimiento que PPK no ha cumplido el primer paso de Renuncia, BAJO JURAMENTO, a la nacionalidad norteamericana, sino otro muy distinto donde meramente reconoce que está informado de los derechos y privilegios que pierde al renunciar;

2) Que la Immigration & Nationality Act vigente en USA señala en forma clara y simple: “B. Elements of Renunciation (Requisitos para renunciar) Una persona que desea renunciar a su ciudadanía estadounidense debe (must) voluntariamente y con intención (decisión) de abandonar (dejar) dicha ciudadanía: a) Comparecer personalmente ante el funcionario encargado del Consulado o Embajada de USA; b) Normalmente ante una Embajada o Consulado de EE UU en un país extranjero; y c) Firmar el juramento de renuncia (que contiene el formulario)”.

3) Que el presuntamente renunciante ha hecho público y publicitado el acto de "comparecer personalmente" a la embajada norteamericana, a presentar el Formulario debidamente firmado que contiene el Juramento de Renuncia, lo cual en realidad el interesado no ha cumplido sino otro muy diferente.

4) En tal virtud, en mi calidad de ciudadano con derecho a elegir y para que el voto de mis conciudadanos sea auténticamente INFORMADO emplazo a mis destinatarios hagan público el verdadero documento firmado y presentado al Consulado o Embajada USA;

5) A los emplazados y a quienes me leen en copia: Ojalá puedan alcanzarme el Formulario DS-4080, que, se sabe, es el que contiene el Juramento de Renuncia a la nacionalidad norteamericana, auténtico primer paso de la renuncia misma.

6) Se me ha informado que PPK ha cometido un fraude más: no ha firmado el documento que corresponde, sino uno diferente, donde reconoce estar informado o consciente de lo que pierde al renunciar, en materia de derechos y privilegios.

7) Se trataría, entonces, de una reprochable trastada mayúscula, un engaño más e inmensa burla al electorado peruano, que la embajada norteamericana en Lima y el mismo Departamento de Estado no deben permitir con su silencio.

Una cosa es firmar que sabe o está demasiado consciente de lo que pierde al renunciar ; y un acto diametralmente distinto es suscribir la solicitud de renuncia bajo juramento.

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