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Sr. Youssoufou Bamba

El Presidente Sr. Li Baodong (China) (habla en chino): De conformidad con el artículo 37 del reglamento provisional del Consejo, invito al representante de Côte d’Ivoire a participar en esta sesión.

Con arreglo al artículo 39 del reglamento provisional del Consejo, invito al Sr. Atul Khare, Subsecretario General de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, a participar en esta sesión.

El Consejo de Seguridad comenzará ahora el examen del tema que figura en el orden del día.

Tiene la palabra el Sr. Khare.

Sr. Khare (habla en inglés): La última vez que presentamos ante el Consejo de Seguridad una actualización sobre la situación en Côte d’Ivoire fue el 3 de marzo. Desde ese día a la fecha, la situación de la seguridad se ha seguido deteriorando y las fuerzas de seguridad leales al Sr. Gbagbo han utilizado armas pesadas contra los civiles en Abidjan, especialmente en los vecindarios de Abobo, Adjamé, Attécoubé, Koumassi, Treichville y Wiliamsville, que son reconocidos baluartes del Presidente Ouattara y que figuran en el mapa distribuido a los miembros del Consejo.

Permítaseme mencionar algunos de los incidentes más atroces en los que se ha hecho un uso excesivo de la fuerza contra los civiles. El 3 de marzo, en Abobo, las fuerzas de seguridad leales al Sr. Gbagbo dispararon con ametralladoras pesadas contra un grupo de mujeres que se manifestaban pacíficamente a favor del Presidente Ouattara. En el ataque resultaron muertas siete mujeres y muchas más fueron heridas.

El 7 de marzo, la comunidad étnica Ebrié en Anonkoua-Kouté, localizada en las afueras de Abidjan y que se piensa que apoya al Sr. Gbagbo, fue atacada por individuos armados que supuestamente son miembros de los llamados comandos invisibles que apoyan al Presidente Ouattara. El ataque tuvo como resultado el desplazamiento de la mayoría de los 5.000 habitantes de la comunidad. El 8 de marzo, al menos cuatro personas resultaron muertas en Treichville cuando las fuerzas de seguridad leales al Sr. Gbagbo e individuos armados simpatizantes del Presidente Ouattara se enfrentaron luego de una manifestación de mujeres que rendía homenaje a las víctimas del ataque del 3 de marzo.

El 11 de marzo, en Abobo, ocho civiles, incluidos tres niños, murieron cuando elementos de las fuerzas leales al Sr. Gbagbo les dispararon con armas pesadas, incluidas granadas propulsadas por cohetes y morteros. El 15 de marzo, personas no identificadas arrojaron una granada en una zona densamente poblada de Attécoubé, matando a una persona e hiriendo al menos a 18. El 17 de marzo, más de 25 personas murieron y más de 40 resultaron heridas cuando las fuerzas de seguridad leales al Sr. Gbagbo dispararon varias granadas de mortero contra las instalaciones de un mercado en Abobo. El 19 de marzo, en la aldea de Akeikoi cerca de Abidjan, habitada por la comunidad étnica Attié, que se cree apoya al Sr. Gbagbo, fue atacada por hombres armados que supuestamente pertenecen a los llamados comandos invisibles.

Ayer, 24 de marzo, la Operación de las Naciones Unidas en Côte d’Ivoire (ONUCI) recibió la información de que civiles habían sido bombardeados desde el Campamento Comando en Abobo-Samanké. Una patrulla de la ONUCI acudió al lugar de los hechos. Al acercarse al lugar, la patrulla observó que las fuerzas de seguridad leales al Sr. Gbagbo disparaban morteros. La ONUCI abrió fuego contra la posición de los morteros y las fuerzas de seguridad huyeron, abandonando la posición.

Numerosos incidentes de pequeña escala continúan también ocurriendo en esas zonas. Muchos de los civiles heridos están siendo llevados a la sede de la ONUCI, donde se les ha prestado atención médica. Hasta la fecha, la ONUCI —la misión autorizada por el Consejo de Seguridad— ha atendido a 254 personas heridas, de las cuales 131 tenían heridas de bala, 77 habían sido heridas por granadas y 46 presentaban heridas de machete o quemaduras. La capacidad del hospital de nivel I superior de la Operación está seriamente excediendo sus posibilidades y se precisa apoyo inmediato en términos de personal quirúrgico para ayudar a la misión a hacer frente a este desafío.

Han ocurrido numerosos enfrentamientos entre los Jóvenes Patriotas y los partidarios del Presidente Ouattara en el vecindario de Yopougon, en Abidjan. También se han producido ataques tanto por los Jóvenes Patriotas como por las fuerzas leales al Sr. Gbagbo contra ciudadanos de países de África occidental. Las instalaciones de empresas que son propiedad de ciudadanos de países miembros de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) han sido vandalizadas y saqueadas. Las fuerzas leales al Sr. Gbagbo también vandalizaron y saquearon las residencias de varios Ministros del Gobierno del Presidente Ouattara en Abidjan entre los días 3 y 5 de marzo. Como represalia grupos de jóvenes leales al Presidente Ouattara saquearon dos casas pertenecientes a altos funcionarios del partido del Sr. Gbagbo en Bouaké y Abidjan.

Mientras tanto, el enfrentamiento entre los elementos de las fuerzas de defensa y las fuerzas de seguridad, leales al Sr. Gbagbo y las Forces nouvelles, en violación del acuerdo amplio de cesación del fuego del 3 de mayo de 2003, sigue siendo motivo de grave preocupación. Se ha informado que ambas partes están utilizando armas pesadas, a la vez que continúan reclutando, entrenando y armando a sus fuerzas. El 6 de marzo, las Forces nouvelles tomaron control de Toulepleu, una importante localidad situada en la frontera con Liberia, tras un enconado combate con las fuerzas leales al Sr. Gbagbo. Allí capturaron un lanzacohetes de tubos múltiples —conocido en la jerga militar como BM-21— que fue abandonado por las fuerzas de defensa y de seguridad. A partir de ahí, las Forces nouvelles avanzaron hacia Guiglo. Se informó sobre enfrentamientos en Daloa y Bonoufla, después de los cuales, según se dice, las Forces nouvelles ocuparon las aldeas de Doke y Zaibo, así como Bloléquin, tras intensos combates el día 20 de marzo.

Si bien el Presidente Oauttara firmó un decreto el 17 de marzo por medio del cual se unificaban las Fuerzas de Defensa y de Seguridad (FDS) con las Forces nouvelles bajo un mando único llamado Forces républicanas de Côte d’Ivoire, el 19 de marzo el líder de los Jóvenes Patriotas, Sr. Charles Blé Goudé, pidió a los Jóvenes Patriotas presentarse en la sede de las Fuerzas de Defensa y Seguridad el 21 de marzo a fin de enrolarse en el ejército para “liberar” al país.

La deteriorada situación de seguridad y la intensificación del uso de armas pesadas han tenido serias repercusiones en las vidas y el bienestar del pueblo de Côte d’Ivoire. La situación de los derechos humanos es sumamente grave, ya que se ha informado de un elevado número de violaciones de esos derechos. La ONUCI informó de 462 personas muertas entre mediados de diciembre y el 23 de marzo, de ellas 72 ciudadanos de países miembros de la CEDEAO; de al menos 520 arrestos y detenciones arbitrarios, algunos de ellos con torturas; y de al menos 72 casos de desapariciones.

Estoy también sumamente preocupado por la terrible situación humanitaria imperante en Côte d’Ivoire, ya que podría agravar las cosas en el país y en la subregión, sobre todo en Liberia. Hasta la fecha, más de 93.000 personas han buscado refugio en Liberia; aproximadamente un millón han sido internamente desplazadas, de ellas unas 300.000 hacia Abidjan; en tanto muchas otras abandonan la ciudad. En este sentido, debo hacer hincapié en que el llamamiento humanitario urgente que se formuló para Côte d’Ivoire y Liberia sigue adoleciendo de una extrema carencia de fondos, lo que entorpece la capacidad de las Naciones Unidas para prestar los servicios que tanto necesitan aquellos que han sido obligados a abandonar sus hogares. El acceso a las personas afectadas por la crisis actual sigue siendo motivo de grave preocupación. Es esencial que todas las partes permitan el acceso sin obstáculos para que el personal humanitario llegue a los necesitados.

Mientras tanto, los Jóvenes Patriotas y las fuerzas de seguridad leales al Sr. Gbagbo siguen obstruyendo las operaciones de la ONUCI, llegado incluso a bloquear el acceso de las patrullas de la ONUCI a las zonas en las que han tenido lugar los enfrentamientos entre las fuerzas leales al Sr. Gbagbo y los partidarios del Presidente Ouattara. Adicionalmente a ello, se informó de varios ataques contra el personal de las Naciones Unidas. Por ejemplo, el 12 de marzo, los Jóvenes Patriotas atacaron a un miembro del personal de la ONUCI en el aparcamiento de un supermercado. Lo hirieron y lo robaron, incendiando a la vez el vehículo de las Naciones Unidas. El 15 de marzo, otro miembro fue reportado como desaparecido, supuestamente secuestrado por Jóvenes Patriotas. Todavía se desconoce su paradero. El 16 de marzo, un convoy de suministros de la ONUCI fue atacado por fuerzas leales al Sr. Gbagbo en la zona de Abobo en Abidjan. El 23 de marzo, en Guiglo, elementos armados irrumpieron en las instalaciones de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en varias ocasiones, llevándose equipos y varios vehículos. Un grupo de Jóvenes Patriotas impidieron la respuesta de las fuerzas de la ONUCI.

En la esfera política, como saben ya los miembros del Consejo, un Grupo de Alto Nivel se reunió en Addis Abeba el 9 de marzo para presentar sus recomendaciones al Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana. El Representante Especial del Secretario General Djinit estuvo presente. El 10 de marzo, el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana se reunió a nivel de Jefes de Estado para recibir las recomendaciones del Grupo, en presencia del Presidente Ouattara y los representantes del Sr. Gbagbo, y aprobó las recomendaciones del Grupo. El Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana solicitó al Presidente de la Comisión de la Unión Africana que nombrara un alto representante para facilitar la aplicación de las recomendaciones del Grupo.

En un discurso pronunciado a la nación el 15 de marzo, el Presidente Ouattara dijo que había aceptado las decisiones del Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana y presentó su visión, haciendo hincapié en la reconciliación nacional, incluida la formación de un Gobierno de unidad nacional y una comisión de la verdad y la reconciliación, así como la realización de tareas pendientes en el Acuerdo Político de Uagadugú.

Sin embargo, el “gabinete” del Sr. Gbagbo se reunió y emitió un comunicado el 17 de marzo en el que se afirmaba que la Unión Africana había adoptado su decisión sin una evaluación adecuada de las elecciones, y se agregaba que el diálogo entre los ivorenses sería la única manera de resolver la crisis. En el comunicado se exigía además que se desarmaran “los rebeldes”. Como mencioné anteriormente, esa declaración del gabinete fue seguida de inmediato por un llamamiento del dirigente de los Jóvenes Patriotas para que se movilizara la juventud para “liberar” a Côte d’Ivoire.

Permítaseme referirme ahora a las medidas que ha venido adoptando la ONUCI para proteger a los civiles, incluidas la investigación y documentación de los abusos y violaciones de los derechos humanos en circunstancias sumamente difíciles. Por ejemplo, el 12 de marzo en Attécoubé en Abidjan, las FDS bloquearon una patrulla que respondía a los llamados de propietarios de tiendas y civiles que eran atacados por los Jóvenes Patriotas. La ONUCI reforzó la patrulla, que pudo pasar las barricadas y llegó a la zona, donde ayudó a apagar el fuego en las tiendas que habían sido incendiadas y evacuó a los heridos. La ONUCI también ha aumentado el número de patrullas en comunidades o vecindarios vulnerables que eran atacados. La ONUCI ha realizado arreglos para que se mantenga una patrulla permanente las 24 horas al día en el vecindario de alto riesgo de Abobo. Consideramos que esas medidas han evitado que se produzcan más matanzas en Abobo, Attécoubé y Koumass.

Se está realizando un reconocimiento aéreo en Abidjan y en el resto del país, utilizando helicópteros armados redesplegados provisionalmente de la Misión de las Naciones Unidas en Liberia a la ONUCI para impedir la violencia. Mientras tanto, el nuevo Comandante de la Fuerza, General Béréna, asumió sus responsabilidades el 20 de marzo, y deseamos transmitir una vez más nuestro agradecimiento al anterior Comandante de la Fuerza, General Hafiz, por sus servicios prestados.

La ONUCI ha podido ya tener acceso a algunos lugares de supuestas fosas comunes que se le había prohibido visitar anteriormente. Se están realizando esfuerzos para investigar supuestos lugares de fosas comunes. La misión recibió información sobre supuestas matanzas de 200 nacionales de la CEDEAO en aldeas de la zona de Duekoue y está preparando un equipo para enviarlo a investigar esas acusaciones. La misión sigue registrando todas las violaciones de los derechos humanos que se informan. Al mismo tiempo, la ONUCI realiza todos los esfuerzos posibles por mantener abiertos los canales de comunicación con ambas partes.

Antes de concluir, deseo expresar nuestro agradecimiento a los dirigentes de la CEDEAO, que se reunieron en los últimos dos días en Abuja y adoptaron importantes decisiones sobre Côte d’Ivoire. El Representante Especial Djinit fue invitado a participar en la Cumbre. Como saben los miembros del Consejo, en su resolución condenaron enérgicamente la actual violencia contra los civiles y deploraron los ataques contra los ciudadanos de la CEDEAO y otros extranjeros, así como contra el personal de las Naciones Unidas. Dejaron en claro que el deterioro de la situación de seguridad y la escalada de la violencia son “consecuencias directas de la negativa del Presidente saliente, Sr. Laurent Gbagbo, a ceder el poder al Sr. Alassane Ouattara, ganador internacionalmente reconocido de las elecciones del 28 de noviembre de 2010”. En la resolución se afirma que ha llegado el momento de aplicar las decisiones que garanticen el traspaso de poder al Presidente Ouattara sin mayor dilación. Con ese objetivo, la CEDEAO pidió al Consejo de Seguridad que autorice de inmediato la aplicación de las decisiones anteriores de la CEDEAO.

La Cumbre pidió también al Presidente de la Comisión de la CEDEAO que examine todas las vías para proporcionar al Gobierno del Presidente Ouattara los medios jurídicos y diplomáticos necesarios para que ejerza su autoridad. Pidió además al Consejo de Seguridad que examine la situación en Côte d’Ivoire a fin de fortalecer el mandato de la ONUCI, y apruebe sanciones internacionales más estrictas contra el Sr. Gbagbo y sus asociados. Por último, instó a la comunidad internacional a que garantice un entorno propicio para la seguridad de la población y permita que la ONUCI cumpla su mandato, incluida la protección de los civiles, e invitó a la Comisión de la Unión Africana a que aplique con carácter urgente las decisiones del Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana adoptadas el 10 de marzo.

Deseo concluir aquí y señalar una vez más que la misión está realizando todos los esfuerzos posibles, en las circunstancias difíciles en la que se encuentra, por aumentar su labor y garantizar que se apliquen sobre el terreno los mandatos que el Consejo de Seguridad le ha confiado.

El Presidente (habla en chino): Doy las gracias al Sr. Khare por su exposición informativa.

Doy ahora la palabra al representante de Côte d’Ivoire.

Sr. Bamba (Côte d’Ivoire) (habla en francés): Como esta es la primera vez que hago uso de la palabra en el Consejo de Seguridad desde que fuera nombrado Representante Permanente por el Presidente de la República de Côte d’Ivoire, Excmo. Sr. Alassane Ouattara, y desde que comenzara mi labor como tal, en esta ocasión solemne deseo transmitir el profundo y sincero agradecimiento del pueblo, el Gobierno y el Presidente de la República de Côte d’Ivoire a los miembros del Consejo de Seguridad por haber prestado una incansable atención a la crisis ivorense.

La obligación y la responsabilidad de proteger a los civiles que corren peligro inminente es una de las preocupaciones fundamentales de la opinión pública internacional, habida cuenta de la situación imperante en Côte d’Ivoire desde el 28 de noviembre de 2010 y a pesar de la presencia de la Operación de las Naciones Unidas en Côte d’Ivoire (ONUCI), a la que se la confiado el mandato, entre otras cosas, de proteger a los civiles en peligro inminente de violencia. En los últimos tres meses, las fuerzas del Sr. Gbagbo han cometido violaciones masivas de los derechos humanos y han masacrado a más de 500 civiles con sus manos atadas. En vista de ese deber y esa responsabilidad de proteger a los civiles, mi delegación pide al Consejo de Seguridad que, actuando en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, autorice el fortalecimiento del mandato y la actual postura de la ONUCI.

La trigésimo novena Cumbre Ordinaria de los Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO), celebrada en Abuja, Nigeria, el 23 y 24 de marzo, aprobó la resolución A/RES.1/03/11 de 24 de marzo. Entre otras cosas, en la resolución se

“solicita al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que autorice la aplicación inmediata de las decisiones adoptadas por la Autoridad en diciembre de 2010. En este contexto, solicita también al Consejo de Seguridad que fortalezca el mandato de la Operación de las Naciones Unidas en Côte d’Ivoire a fin de que la Misión pueda recurrir a todos los medios necesarios para proteger a la población y sus bienes y para facilitar el traspaso inmediato del poder al Sr. Alassane Ouattara.”

En la resolución también se recordaba:

“las decisiones de las Cumbres Extraordinarias de la Autoridad de 7 y 24 de diciembre de 2010, en particular en relación con el párrafo 10 de esta última, que indica: ‘En caso de que el Sr. Gbagbo rechazara la demanda no negociable de la CEDEAO de ceder el poder, la Comunidad no tendrá otra opción que adoptar otras medidas necesarias, incluido el uso legítimo de la fuerza para hacer realidad las aspiraciones del pueblo de Côte d’Ivoire’.”

Por lo tanto, teniendo en cuenta la profunda participación de la CEDEAO en el tratamiento de la crisis en Côte d’Ivoire, la aplicación del Capítulo VIII de la Carta en este contexto nos parece pertinente, a fin de permitir la cooperación y coordinación necesarias entre la ONUCI y la CEDEAO para una protección efectiva de la población civil que vive en Côte d’Ivoire, de la cual varios millones de personas son originarias de otros países de la CEDEAO.

En la decisión que adoptó el 10 de marzo al término de su 265ª reunión, celebrada en Addis Abeba, el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana confirmó definitivamente la legitimidad del Sr. Alassane Ouattara como Presidente de Côte d’Ivoire. También pidió por última vez al Sr. Gbagbo que cediera pacíficamente el poder en un plazo máximo de dos semanas. Se había previsto nombrar a un alto representante de la Unión Africana para llevar a la práctica dicha decisión. El plazo venció ayer y todavía no se ha nombrado a un alto representante.

El Subsecretario General Khare se ha referido a la escalada de la violencia que ahora mismo se está produciendo en Côte d’Ivoire y que es un tema que nos preocupa verdaderamente. Todos los días mueren ciudadanos de Côte d’Ivoire. Todos los días hay violaciones de los derechos humanos. Todo ciudadano de Côte d’Ivoire conoce el trauma que provoca esta situación. Quisiera sencillamente mencionar el incidente del 3 de marzo pasado, en el que unas mujeres que habían salido por la mañana para manifestarse —alegremente, con una atmósfera casi carnavalera— fueron ametralladas por las fuerzas del Sr. Gbagbo. Como los miembros del Consejo, muchas personas quedaron espeluznadas por las imágenes emitidas por todo el mundo. Cuatro días después, se disparó artillería contra el mercado del barrio de Abobo. Cayeron morteros en pleno mercado en el momento de máxima afluencia, que provocaron 40 muertos y 60 heridos.

Mi delegación está preocupada y la razón por la que ha pedido la palabra es para señalar a la atención del Consejo esta escalada incontrolada de la violencia en Côte d’Ivoire. Además, estamos asistiendo a lo que denunciamos hace un tiempo como una depuración étnica o un genocidio programado. La población víctima es, primero, los ciudadanos de Côte d’Ivoire de las etnias dioula y baoulé, a las que pertenecen, respectivamente, el Presidente Alassane Ouattara y el Presidente Henri Konan Bédié, su aliado en la Coalición de Houphouetistas para la Democracia y la Paz; segundo, ciudadanos de otros países de la CEDEAO como Burkina Faso, el Níger, el Senegal, Mauritania, Malí, Ghana, Togo y Benin, que viven en Côte d’Ivoire; y, tercero, población africana de religión musulmana.

La población civil que vive en Côte d’Ivoire es víctima de un régimen de terror a causa de la dictadura del Sr. Gbagbo. A sus atrocidades hay que agregar la propensión de sus milicias a profanar las mezquitas y a asesinar a los miembros del clérigo musulmán con la esperanza de provocar una reacción similar de parte de la comunidad musulmana y desencadenar así un conflicto interétnico con consecuencias incalculables. Por fortuna, los dirigentes de la comunidad musulmana, con gran sabiduría, han reiterado sus llamamientos a la calma y a la moderación, que sus fieles han acatado.

En total, desde el inicio de la crisis postelectoral hasta la fecha de 18 de marzo de 2011, el balance de las atrocidades es el siguiente: 859 asesinados con armas de fuego; 1.886 heridos, 542 de ellos graves; 100 desaparecidos; y 876 detenidos, con 45 personas todavía retenidas.

Como era de prever, esta situación ha desatado una catástrofe humanitaria sin precedentes en Côte d’Ivoire, con consecuencias regionales agravantes. El Subsecretario General de Operaciones de Mantenimiento de la Paz ya ha dado las estadísticas, por lo que no las voy a repetir.

Ante esta situación que se deteriora cada día más, y ante el drama y la tragedia que vive nuestra población, así como los riesgos de que se intensifiquen los crímenes de lesa humanidad, mi delegación pide solemnemente al Consejo de Seguridad que adopte de inmediato medidas enérgicas contra el ex Presidente Gbagbo y todos aquellos que lo apoyan. Esas medidas deberían incluir, primero, el establecimiento inmediato por la ONUCI y la fuerza Licorne de un plan global para proporcionar seguridad a la población civil en situación de peligro inminente en todo el territorio, en particular en Abobo y Anyama, mediante la creación de un cordón de seguridad; segundo, la destrucción de armas de guerra utilizadas por las fuerzas del Sr. Gbagbo para masacrar a la población civil; tercero, el aislamiento diplomático total del Sr. Gbagbo a base de no reconocer a sus representantes, sobre todo en África; cuarto, la prohibición de la expedición de visados al Sr. Gbagbo y a los miembros de su familia y personas cercanas; quinto, el fortalecimiento de la supervisión del embargo de armas y la imposición de sanciones contra los países que contribuyen a la violación del embargo; sexto, la congelación de los activos en el extranjero del Sr. Gbagbo, de los miembros de su familia y de personas cercanas; séptimo, la remisión a la Corte Penal Internacional de las violaciones graves de los derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad; y, por último, la autorización urgente del uso legítimo de la fuerza para salvar a la población y proteger la democracia y la paz en Côte d’Ivoire, así como para instaurar en plenas funciones al Presidente de la República de Côte d’Ivoire, Excmo. Sr. Alassane Ouattara.

Hace poco recibimos información según la cual los militares del Sr. Gbagbo han adquirido armas de destrucción en masa, como lanzacohetes múltiples BM-21 y un helicóptero Mi-24, que se disponen a utilizar contra la población civil. Además, se nos ha informado de la presencia de armamento pesado apuntando contra el Hotel Golf, residencia provisional del Presidente de la República de Côte d’Ivoire. Esas armas suponen una amenaza real y permanente para la seguridad personal del Presidente del país, de su Gobierno y de todos los residentes del Hotel Golf.

La pregunta que se plantea es: ¿puede permitirse el Consejo de Seguridad quedarse de brazos cruzados ante la exterminación planificada de varios miles de personas que viven en Côte d’Ivoire?

En su último mensaje a la nación, el Presidente Ouattara expresó su voluntad de aunar a todos los ciudadanos de Côte d’Ivoire sin ninguna distinción. Para ello, pondrá en marcha un programa concreto de reconciliación nacional y de reunificación del ejército y de todo el país. Para el Presidente Ouattara, hay que pasar la página de la violencia y la guerra civil. Côte d’Ivoire debe volver a ser la tierra de paz y de hospitalidad que siempre fue y recuperar su vocación primordial que, como dice su himno nacional, es de un país hospitalario.

El Presidente (habla en chino): Invito a los miembros del Consejo a celebrar consultas oficiosas a fin de proseguir nuestro examen del tema.

Se levanta la sesión a las 10.40 horas.