por Guillermo Olivera Díaz; [email protected]

8-5-2011

1. Sin aviso al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) De Soto, por sí solo, cambió el Plan de Gobierno de Fuerza 2011 que propuso Keiko, al inscribirse como candidata presidencial.

Pese a tamaña impostura electoral critican acremente los cambios que contempla la nueva propuesta de Ollanta Humala en su documento firmado Compromiso con el pueblo peruano, donde explica sus acciones de gobierno en caso de ser elegido Presidente. Keiko hace lo propio, pero con idealismo superlativo.

Como un bólido supersónico, ultraveloz como el rayo, emergió el gurú Hernando De Soto, en la vida política de Keiko, modificó a solas y radicalmente el Plan inscrito en el JNE y sus repentinas utopías de cambio profundo, sin que se haya reunido una sola vez con el equipo técnico de dicho partido, se publicaron en El Comercio, el 1-5-2011, a página entera de altísimo costo.

Un Plan de Gobierno por ley debe inscribirse en el JNE, estar publicado en su web, por ser requisito de admisibilidad de la candidatura. Sin embargo, la nueva propuesta hasta el día de hoy no aparece publicada; no ha sido presentada siquiera. No está en el oficial ciberespacio.

2. Me pregunto ab initio: ¿Cuál plan propuesto materializaría si llega al gobierno: el inscrito en el JNE con el nombre “Plan de Gobierno 2011-2016, Fuerza 2011: Los compromisos que hace con todos los peruanos” o el publicado en el periódico como: “Keiko propone: Luchar contra la pobreza en Libertad y Democracia”, que precisamente coincide en su denominación con el Instituto Libertad y Democracia (IDL), que tiene al sabihondo De Soto como Presidente único y vitalicio, conocido asesor de tiranos: Suharto (Indonesia), Gaddafi (Libia), Mubarak (Egipto) y el apenas golpista Alberto Fujimori el año 1992, entre otros.

Se trata de dos documentos públicos. El inscrito y admitido en el JNE llamado “Compromisos de Fuerza 2011”; y el de El Comercio “Keiko propone”. Uno genérico y el otro específico; en cuanto a la lucha contra la pobreza diferentes y opuestos con nitidez.

¿Cuál rige, es decir, cuál de los dos se llevaría a cabo? ¿Por cuál de ellos se decidiría el elector al emitir su voto y el JNE fiscalizaría su cumplimiento o el mismo pueblo peruano que eligió?.

3. Relación de utopías.- Veamos las propuestas en concreto que figuran en el aviso periodístico, que no están en el Plan de Gobierno que Fuerza 2011 inscribió en el JNE.

a) “Modelo de crecimiento que empodere a todos los peruanos”.- En primer lugar, el verbo “empoderar” no aparece ni siquiera una vez en las 58 páginas del plan oficial; pueden constatarlo en la web del JNE. Menos, la curiosa elasticidad semántica dada a la pregunta “¿Qué significa empoderar?”.

El uso del verbo empoderar por De Soto es frecuente en sus escritos. Ahora, Keiko lo usa en sus discursos de campaña, pues el “empoderamiento de todos los peruanos”, sí, de todos, la cogió con la fuerza inusitada de un lavado cerebral.

b) “Conocer el contenido de las normas que entren en vigencia”.- Esta ambiciosa expresión helénica, propia de la democracia directa, está concebida como “derecho de todos los peruanos”.

Se refiere a todas las normas que van a entrar en vigencia; deberán ser conocidas en la costa, sierra y selva, en todos los confines. Solo faltó que consideren verificar vía examen ese supuesto conocimiento.

c) “Conocer los objetivos y fines, fundamentos técnicos y económicos de las normas antes de ser promulgadas”.- Como se advierte se trata de una utopía mayor. El pueblo como conjunto debe diferenciar entre “objetivos” y “fines” de toda norma y sus “fundamentos”. Si se logra, a un altísimo costo, el pueblo peruano será muy difícil de ser gobernado por los alimañas keikistas. A mayor conocimiento menor sujeción.

Las normas que se expiden en un período de gobierno se cuentan por miles y de diverso tipo. Son la ley, el decreto legislativo, decreto de urgencia, reglamento del congreso, resoluciones legislativas, decreto supremo, resolución suprema y ministerial, ordenanzas municipales y decretos de alcaldía, entre otras. Todas ellas serán conocidas antes de su promulgación.

Únicamente faltó decir cómo, cuándo y dónde, pensando en nuestra geografía, cultura e inmensa retahíla de normas. La propuesta no distingue entre ellas; por ende, todas deben ser conocidas “antes de su promulgación”. Unas sí y otras no sería un despropósito.

d) “Opinar sobre cada proyecto mediante comentarios escritos o la participación en audiencias públicas”.- No aclara la propuesta el alcance de la palabra “proyecto”, pues a las normas antes tratadas también se las proyecta.

Pensemos en el proyecto de transporte subterráneo en Lima de más de 8 millones de habitantes. Entonces, Keiko 2011-2016 superará a su encarcelado padre en democracia directa. En “audiencia pública” de los pobladores de cada distrito capitalino opinaremos al respecto. Previamente tendrá que darse una norma, conocida y discutida antes de promulgada, que establezca el mecanismo de estos cabildos abiertos. El pueblo mismo habrá llegado al poder.

e) “Cuestionar de manera rápida, mediante procedimientos administrativos y judiciales, las normas y decisiones arbitrarias”.- Pese a que el pueblo “opina”, “comenta” y “participa” en audiencias públicas sobre los proyectos y normas, todavía puede “cuestionar” ex post facto.

Se cuestionarían hasta en juicio rápido las normas y decisiones “arbitrarias”. Me imagino este derecho de cuestionar de aquellos que no asistieron al cabildo abierto o de los que se opusieron en las multitudinarias audiencias públicas.

f) “Identificar a funcionarios que elaboran normas y exigirles rendición de cuentas”.- Este propósito tiene que ver con un posible linchamiento público en una próxima audiencia pública del funcionario identificado y que rindió cuentas negativamente –no dice ante que ágora pública-.

Los primeros que caerán serán entonces los de Fuerza 2011, que el año 1990 propusieron “Honradez, Tecnología y Trabajo”, y que ahora pueblan las cárceles, el padre de Keiko a la cabeza.

g) (Siguen los despropósitos).- Con esto y mucho más se “empoderará a todos los peruanos”. Lo extraño es que este aviso pagado en El Comercio se denomina “Keiko Propone: Luchar contra la pobreza en Libertad y Democracia”. ¿Desde el Instituto De Soto?.

Ni una letra de toda esta utopía irrealizable y solo demagógica se encuentra en el Plan de Gobierno inscrito en el JNE. Una y otra propuesta difieren. Tampoco entiendo que el conocimiento previo de la norma aleje de la pobreza al realmente pobre. ¡El Perú será como Grecia en sus inicios, gracias a Keiko, sin su madre desde siempre!