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Su objetivo era de reflexionar para encontrar la mejor manera de promover [auspiciar] al estado hebreo durante la visita del primer ministro de Israel, Netanyahu, en los Estados Unidos el mes próximo, y sobre todo, de qué manera enfrentar los rápidos cambios que están sucediendo en el paisaje político del Medio Oriente. En consenso, los miembros estaban de acuerdo que nadie había pronosticado lo que está ocurriendo en el mundo árabe y que todo esto era peligroso para Israel.

¿Pánico en el Congreso del AIPAC?

Entre los participantes encontramos a antiguos presidentes judíos [estadounidenses] de hicieron parte de importantes comisiones, por ejemplo los representantes Barney Frank (demócrata / Massachusetts), quien dirigió la Comisión de Finanzas; Henry Waxman (demócrata / California), ex-presidente de la Comisión Energía y Comercio; Howard Berman (demócrata / California), ex-presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Nita Lowey (demócrata / New-York), ex-presidente de la sub-comisión de operaciones internacionales en la Comisión de Servicios Financieros, así que Eric Cantor, líder mayor (majority leader) en la Cámara de Representantes —el cargo más alto en el Congreso ocupado por un miembro judío en la historia— haciendo lobby.

Los agentes del AIPAC habrían dicho a los congresistas que Netanyahu está una vez más furioso contra el presidente Barack Obama y escandalizado por lo que él considera ser una actitud indecisa y vacilante del gobierno de EEUU hacia los intereses y necesidades de Israel.

Se les dijo también que el primer ministro israelí considera como un verdadero peligro político para Israel [la evolución y] cambio de la opinión pública estadounidense a favor de los jóvenes árabes y musulmanes, inteligentes y con carisma, que se les puede ver cada vez más en los canales de televisión vía satélite y que recuerdan al público norteamericano sus propios ideales.

Netanyahu, —se les dijo además a los congresistas—, quiere que el Congreso muestre su fuerza y que conjuntamente con la Casa Blanca envié al presidente Obama un mensaje claro y firme que su futuro político está ligado al de Israel. Por eso podemos comprender la actual campaña lanzada por el lobby israelí: «América necesita ahora y más que nunca a Israel, idiota» que se puede escuchar en las radios locales.

Además, mientras que varios dirigentes judíos son inculpados en Israel por diversas actividades criminales a nivel nacional, y que algunos de entre estos temen que se les arreste por crímenes internacionales, 68% de la comunidad judía norteamericana —según un sondeo encargado el mes pasado por la empresa Forward— piensan que el lobby judío estadounidense está cada vez más fosilizado, compuesta por personas rencorosas y vengativas como Abe Foxman, director de la ADL (Anti-Defamation League) y sus peleas internas, y numerosas son las organizaciones más importantes del lobby judío continúan de perder miembros, sobre todo los jóvenes.

El congresista Eric Cantor lamenta que «Israel esté perdiendo [el control propagandístico y su influencia] en los campus [universitarios] norteamericanos» a pesar de las importantes inversiones financieras en estos últimos años para frenar el creciente apoyo a los estudiantes de Gaza, al Hamas, al Hezbollah y a Irán, es decir, los principales actores y fuerzas de oposición a la empresa colonial sionista del siglo XIX, fuerzas de oposición que se han convertido en un símbolo temido por el estado sionista de Israel.

«El apoyo a Palestina sube como una flecha» dice Eric Cantor. «Mientras que la Palestina no sea liberada de la ocupación sionista, ningún árabe o musulmán no estará verdaderamente libre de la hegemonía occidental», según el jefe de redacción adjunto de un boletín [informativo] de los estudiantes de la Universidad de Harvard, le Crimson.

Más de cien miembros del personal del AIPAC han reconocido que el Mossad [espionaje israelí] no vio venir las revueltas populares en Túnez y en Egipto, y que ellos no sabían como reaccionar ni comentar a los temas presentados en el debate, los cuales son:

- La insistente presión de la opinión pública egipcia que piensa necesario denunciar los Acuerdos del Campo David de 1978 y la apertura de paso fronterizo de Rafah (entre Gaza y Egipto). Esta última viene de ser anunciada mientras que la primera sería realizada a final de año.

- La caída de estos regímenes [árabes dictatoriales pro-USA] y la subida espectacular de un sentimiento anti-Israel expresado públicamente para que Israel cierre su embajada y que Egipto anule su reconocimiento al Estado sionista.

- El acercamiento aparente entre el Fatah y el Hamas, exigido con fuerza por los palestinos bajo ocupación y en la diáspora palestina [viviendo en el extranjero].

- El hecho que el nuevo régimen en el Cairo busque a revalorizar sus lazos con los dirigentes del Hamas de Gaza así que con Irán.

- En lo que respecta al posible acercamiento entre la Autoridad Palestina-Hamas, Tommy Vietor, portavoz del Consejo de la Seguridad Nacional Norteamericana, trata de tranquilizar a Israel antes de la llegada de Netanyahu anunciando esta semana que “Los EE.UU apoyan la reconciliación palestina a condición que ella promueva una causa por la paz, pero para jugar un rol constructivo para llegar a la paz, y para ello, cual fuera el gobierno palestino, este debe renunciar a la violencia, respetar los acuerdos pasados y reconocer el derecho a existir a Israel”

El AIPAC choca frecuentemente con la misma embajada de Israel en Washington por el control de las visitas de los Primer Ministros israelíes, una importante programación gubernamental ya ha sido concebida [agenda] y controlará al detalle todo lo que va decir y hacer Netanyahu.
El director ejecutivo del AIPAC, Howard Kohr, ha dicho recientemente a un grupo de estudiantes judíos militantes de California, que «algunas veces, hay confusión en esta ciudad sobre la [exacta] localización de la embajada israelí, pero déjenme confírmales que ésta no está a más de 300 metros del Capitolio, en North Capitol Street, NW».

Será el AIPAC y no la embajada israelí quien escribirá y modulará el tono de los discursos de Netanyahu, incluidos los temas candentes donde pondrá toda su énfasis. Según una fuente del Congreso ligada al AIPAC, la visita de Netanyahu se concentrará en los siguientes puntos:

- Ser agresivos con Irán para satisfacción a la Casa Blanca. Sin embargo, esta letanía deberá rivalizar con las revoluciones democráticas que sacuden el mundo árabe y que espanta no solamente a Netanyahu, sino también al AIPAC y a sus mercenarios en el Congreso.

- Advertir de los peligros del « proceso de paz » proveniente de cualquier gobierno de unidad [nacional] de la Autoridad palestina con el Hamas.

- Advertir las amenazas viniendo de Egipto y los llamados populares que denuncian los Acuerdos del Campo David en 1978, el corte del 40% del aprovisionamiento en gas natural que recibe Israel de Egipto, el cierre de la embajada israelí, los peligros ligados a una apertura permanente del paso fronterizo de Rafah (entre Egipto y Palestina) y el riesgo que construyan una «peligrosa máquina de guerra» en el norte del Sinaí, informaciones de un responsable israelí hablando bajo cobertura de anonimato dadas al diario Washington Post.

- El pretexto que será utilizado para esta ocasión será el mismo viejo «remedio» que ya ha sido aplicado y mostrado su eficacidad, clamar que «Israel no tiene [un] socio serio para negociar», pero esta jugarreta ya ha perdido su fuerza desde que los Documentos Palestina demostraron que la AP [Autoridad Palestina] ha, durante cinco años, cedido ante las exigencias de Israel y que los responsables [políticos] de la AP son considerados [con razón] como colaboradores de Israel por haber preservado el statu quo [de injusticia y apartheid aplicado por Israel en detrimento del pueblo palestino], ¿entonces que se puede esperar de bueno de ellos?
La verdad es que Mahmoud Abbas y Salam Fayyad [dirigentes palestinos] son los «socios de paz» preferidos de Netanyahu, Lieberman y Barak

- Netanyahu recurrirá al sentimiento –y el AIPAC intentará ahondar la cosa– que la administración Obama ha sido muy dura y severa con Israel.

La semana pasada Netanyahu declaró que: «Tendré la ocasión de expresar los principales elementos de la política diplomática y de defensa de Israel durante mi próxima visita en los EE.UU»., pero por otro lado él ha comunicado a ciertas fuentes que el objetivo principal de su visita es la de hacer sabotear una iniciativa –sobre la cual dice el rumor–, el equipo del presidente Obama estaría trabajando.

Netanyahu, según el AIPAC, también tiene previsto de atacar el proyecto de la ONU de reconocer la Palestina y sus oficinas están preparando una guerra mediática para intentar sabotear este reconocimiento bajo el pretexto que una decisión de ese tipo por parte de la Asamblea General de la ONU, no significaría en realidad la soberanía palestina en Cisjordania y Jerusalén Este por el hecho que Israel controla ya actualmente estos territorios.

El AIPAC hace saber que un tal reconocimiento de la Palestina por la ONU no haría más que reiterar el principio, ya reconocido por la ONU, que niega legitimidad a la reivindicación de Israel sobre los territorios conquistados por la fuerza durante la guerra de junio de 1967.

En realidad, el AIPAC lo sabe muy bien, el reconocimiento de la Palestina por la ONU tendría un efecto devastador respecto a la legitimidad de Israel [a ocupar esos territorios] y alimentaria una campaña internacional para obligar a todos esos colonos [judíos] a abandonar la Cisjordania.

Compartiendo los mismos sentimientos la casi totalidad de los pueblos del Medio Oriente y de África del Norte hacia Israel, esto podría afectar considerablemente al actual estado de apartheid [que aplica Israel al pueblo palestino]. El AIPAC y los agentes de Israel en el Congreso ignoran también el hecho que las Naciones Unidas es el único órgano internacional que haya admitido a Israel [en la organización] como Estado miembro y esto desde mayo de 1949. A pesar que la resolución [de la ONU] haya anotado un lazo entre el reconocimiento de Israel y la creación de la resolución 181 de noviembre de 1947, que hacia un llamado para que se reparta [el territorio] de lo que había sido la Palestina bajo mandato británico, entre dos estados separados, uno judío y el otro árabe.

La razón de la intensa angustia e incluso el miedo que ha surgido en las dos Cámaras del Congreso [de los EE.UU.] y del AIPAC, es que Netanyahu recuerda a sus huéspedes [estadounidenses] en estos próximos días, que en el lugar en donde Israel se ha considerado siempre como estando «en su casa», que algunos oficiales [funcionarios] norteamericanos comiencen a expresar pensamientos traidores que guardarían en sí mismos y desde hace tiempo.

Otra declaración muy chocante fue dicha a la delegación del Oregón durante una visita reciente en las oficinas del Congreso por un congresista poco acostumbrado de las críticas públicas de Israel [hacia su país, los EE.UU.]. Como ésta comentada por e-mail: Él ha dicho que los acontecimientos recientes sugerirían que incluso si [las revoluciones que se expanden a través del Medio Oriente] no significarían el fin inmediato del estado de Israel, él piensa que estas son los signos premonitorios y dan la señal que «el comienzo del fin del estado de Israel tal que nosotros lo hemos conocido. Y que todo esto será bueno para América [los EE.UU.] y la humanidad».

«Parece que le ha perturbado sobre todo — y él lo ha mencionado al grupo —, la publicación de un artículo reciente que cuenta acerca de una conferencia de rabinos en Israel que exigen la expulsión de los no-judíos, en particular de los palestinos, de la Palestina ocupada para mantener “la pureza étnica y religiosa del pueblo de Israel”»

Él ha citado el nombre de Dov Lior, el rabino de Kiryat Arba, una colonia ilegal cerca de Al-Khalil (Hebrón), que, según los algunos reportajes, donde ha tenido lugar una conferencia organizada para discutir la manera de llegar a que los no-judíos en Palestina [bajo su mandato] sean expulsados del país para que se beneficien [puedan venir en su lugar] inmigrantes judíos no originarios de Palestina: «Hoy en día, hay mucha tierra [libre] en Arabia Saudita y en Libia también. También hay mucha tierra vacía en otros sitios. Enviémoslos a todos allá».

Como nos lo recuerda el especialista Khalid Amayreh, fue el rabino Dov Lior de Kiryat Arba quien en 1994, bendijo y aplaudió las hazañas del terrorista judío Baruch Goldstein cuando éste masacró a 29 personas árabes que oraban en la mezquita Ibrahim, en el centro de Hebrón, ha declarado también que no se puede discutir de paz en Tierra Santa porque los árabes no dejarían a los judíos de usurpar la tierra.

Entre tanto, una amplia coalición de organizaciones para la paz y pro-palestinas reagrupadas bajo el nombre de Move Over AIPAC (AIPAC quítate), está preparando una recepción americana, nueva y diferente al primer ministro israelí.