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Los miembros del equipo de Seguridad nacional de los Estados Unidos escuchan el discurso del presidente Obama con la definición de su política en el PróximoOriente y en África del Norte.

La tendendencia general

Israel, referencia principal de la política de los Estados Unidos en el Próximo Oriente

En su discurso pronunciado el 19 de mayo el presidente de los Estados Unidos Barak Obama ha hecho prueba de un firme compromiso para preservar la seguridad de Israel y ayudarle en su reconocimeinto como Estado Judío, construido sobre la depuración étnica, la segregación racial, y la liquidción de los derechos de los Palestinos a retornar a su tierra.

El señor Obama ha sido muy sincero al reafirmar el apego de su país a su hegemonía económica en el Próximo Oriente. Aludía al control de los Estados Unidos sobre los pozos de petróleo y sobre las vías de comunicación del bruto, el cual control está en el meollo mismo de la estrategia de los EUA. Y ha sido igualmente claro al ponderar que Israel seguía siendo la referencia principal de la política de Washington. Por otra parte, ha consagrado un parte considerable de su discurso a la necesidad de reconocer a Israel como Estado judío, aludiendo al nacimiento de una entidad palestina- ¿se trataría en realidad de un Estado?- bajo tutela israelo-americana, sin real soberanía, desmilitarizado, la cual enterraría definitivamente el derecho al retorno de los refugiados, consagrado, empero, por la resolución 194 de las Naciones Unidas, y oficiliaría el concepto de intercambio de territorios. Israel es pues la referencia y prueba de ello es que 24 más tarde, cuando Barak Obama durante su reunión con Benyamin Netanyahu ha reducido el debate público suscitado por el Primer Ministro israelí sobre el discurso del presidente a divergencias linguísticas concernientes a los términos empleados. Tal retroceso significa que Washington cederá una vez más a las presiones del Estado hebreo vaciando de sentido el discurso presidencial, en particular en lo concerniente a las líneas de 1967, aun cuando Obama ha hablado claramente de intercambios de territorios con miras a colocar bajo soberanía de Israel las colonas judías que pellizcan aproximadamente el 45 por ciento de la Cisjordania.

La seguridad y hegemonía de Israel constituyen la referencia de la política de los Estados Unidos y de sus aliados árabes en el Próximo Oriente. Washington, que comanda una guerra contra Libia y orquesta una campaña internacional para aislar a Siria, quiere construir un nuevo Próximo Oriente enteramente sometido a la hegemonía israelie. Para asegurarse del éxito de este plan, ejerce presiones económicas y políticas ssobre la nueva dirigencoa egipicia a fin de encerrar al país de los faraones en la picota de los acuerdos de camp David y ha proporcionado su protección a los Estados del Golfo para que el petróleo continue de fluir autorizando a las petromonarquías a aplastar a la revolución bahreinía. En tanto que los Estados Unidos y Occidente definan sus políticas a través del prisma de Israel haciendo primar los intereses del Estado de Israel, el conflicto se reproducirá en el Próximo Oriente.

Antes de entrar en campaña electoral por un segundo mandato en el próximo otoño, Barak Obama quiere procurar todo tipo de garantías y un apoyo ilimitado a Israel. En dicho marco se perfilan las tentativas de aislamiento del presidente sirio Bachae el Assad. Pues sin el debilitamiento de Siria será dificil imponer una « paz » que liquide los derchos fundamentales de los Palestinos.

La tendencia en el mundo árabe

El derecho de retorno luego de la caida de la ilusión de los dos Estados

Israel, que quiere imponerse como Estado judío, ha socavado prácticamente los fundamentos de la solución de los dos Estados luego de haber transformado una gran parte de la Cisjordania en colonias judías devorándose casi la totalidad de Jerusalem.

El Estado palestino reclamado por Obama es rechazado por Israel cuya prioridad actual es apremiar la limpieza étnica cuyo éxito es incompatible con la existencia de un Estado palestino. E incluso si el presidente de los Estados Unidos ha querido dar la impresión en su discurso de que la opción de los dos Estados, israelí y palestino, sigue siendo una prioridad de su diplomacia, ha anunciado que su país se opondrá a toda tentativa de proclamar unilateralmente un Estado palestino que sería reconocido por las Naciones Unidas. Se trata para él de una tentativa de aislamiento « simbólico » de Israel en la ONU, a la que Washington se opondría tajantemente. Los aliados de los Estados Unidos han sido enterados de dicha decisión. Ante dichos hechos solo les queda a los Palestinos, para recuperar sus derechos espoliados, el camino de la resistencia y su adhesión al derecho al retorno de los refugidos.

L’intifada del primero de mayo que ha abierto una brecha enorme en el muro de la seguridad israelí, ha develado factores que tendrán una influencia decisiva en la lucha de los Palestinos en los tiempos venideros Primeramente la diáspora palestina ignorada y relegada durante decenios queda exhibida en la ecuación. Ella está dispuesta a consentir inmensos sacrificios para defender el derecho al retorno. La tercera generación de refugiados ha corroborado que permanece apegada a su tierra así como a las constantes de la lucha nacional de los Palestinos, 63 años después del éxodo y 20 despúes de los acuerdos de Oslo. Desde el asesinato de Yasser Arafat un toma de conciencia se ha producido entre los Palestinos que en adelante están convencidos que los lobbies sionistas controlan las tomas de decisión en los Estados Unidos y que solo la resistencia es capaz de ayudarlos a recuperar sus derechos. Además esta nueva generación de jóvenes militantes, que han nacido en los campos del exilio, ha desmostrado que está tan decidida como la generación de los fedayins de los años sesenta y setenta del siglo pasado. El joven palestino de Siria, Hassan Hijazi que ha desbaratado la vigilancia de los Israelíes para infiltrarse desde Majadal Chams hasta tel Aviv antes de ser entregado a la Cruz Roja se ha convertido en el símbolo de esta juventud decidida a regresar a la tierra de sus antepasados.

La marcha del retorno del 15 de mayo es el momento fundador de una nueva fase de la lucha de los Palestinos. Ella asienta las bases de un movimiento popular que ha fijado otra cita con la historia para una nueva marcja, el 5 de junio con motivo de la guerra de los Seis días de 1967 en el curso de la cual Israel ha ocupado la Cisjordania, Jerusalem y el Golán.

Traducción
Javier Zugarrondo
Fuente
New Orient News