COMUNICADO

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Presidente Humala no debe ceder a chantajes delincuenciales y tampoco defraudar la esperanza popular manifestada el 5 de junio.

Los apristas del Perú y del extranjero, agrupados en El rescate del aprismo, se dirigen al pueblo aprista y a la opinión pública en general frente a los acontecimientos internos o partidarios y a la vida política de nuestro pueblo, transcurridos ya los primeros 100 días de la administración del gobierno del presidente Ollanta Humala.

1. Nuestra actuación ha sido siempre transparente y sin medias tintas en defensa de los principios y valores fundamentales que emergen del contenido ideológico, filosófico e histórico del movimiento que creara, animara y condujera hasta la muerte su fundador Víctor Raúl Haya de la Torre.

2. En esa orientación rectilínea contribuimos a condenar, denunciar y enfrentar a los traidores y corruptos que, a pesar de la respuesta de castigo del pueblo, en el último comicio electoral, todavía se aferran a los cargos directivos del Apra que nadie les entregó y que utilizan como una mafia o camorra para blindarse de futuras acusaciones sobre hechos punibles cometidos durante el régimen de Alan García.

3. El gobierno de Alan García Pérez no sólo no fue aprista en lo más mínimo, sino que con claudicación desvergonzada, se puso al servicio de los dueños del Perú vale decir de los grandes empresarios rapaces y antipatriotas y por ende del imperio y de sus operadores como son el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial; en suma, ese gobierno se confabuló y sostuvo los intereses de la derecha más retrógrada de nuestro país.

4. Hasta García Pérez nunca un aprista fue llamado ladrón, mentiroso, apóstata y asesino de los que protestaron contra el orden de injusticia que él estableció, y de lo afirmado dan fe los 100 muertos por la represión a los movimientos populares en su gestión como lo son emblemáticamente los sucesos de Bagua y la lista interminable de concesiones y contratos contra el Perú y su soberanía. Y como si esto fuera poco la relación, también interminable, de corruptelas que todos los días difunden los medios de comunicación.

5. Consta, además, que El rescate del aprismo apoyó sin condiciones al candidato de Gana Perú no sólo por su propuesta nacionalista y de lucha contra la corrupción, sino fundamentalmente por el peligro que significaba el triunfo de los fujimoristas, vendepatria e inmorales, que la derecha apoyaba con la ayuda descarada de serviles agentes del poder foráneo y la de alanistas traidores.

Por lo expuesto:

Denunciamos el congreso nacional fraudulento que está convocando la espuria dirigencia del Apra. No sólo llevaron al Partido a la ruina electoral y moral sino que procuran seguir en las riendas a pesar que el pueblo les vapuleó con la ridícula cifra de 4 parlamentarios. A estos pusilánimes hay que expulsarlos por felonía y corrupción. La única convocatoria que reconocemos es la de las bases que deben desconocer a la cúpula actual de pseudo dirigentes y tomar la conducción del Partido sin ningún personaje desacreditado.

1. Estamos juntos con todos los que estén limpios y no revueltos con los inmorales y oportunistas que hipotecaron sus conciencias. Frente a la farsa que se quiere consumar, alertamos a la militancia a no prestarse al juego de los corruptos que, aprovechándose de la ignorancia de algunos y la ambición de otros, hablan de una supuesta unidad para combatir la ignominia y reconstruir el Partido, el mismo que han reducido a la mínima expresión. ¡Cuidado con los que toman partido por el alanismo o el jorgismo, degeneraciones ambas de una misma voluntad fraudulenta e inmoral!

2. Nuestra lucha continuará hasta que el último traidor o inmoral sea desalojado del Partido, convencidos que la verdadera reconstrucción o regeneración de nuestro movimiento pasa por una acción de hombres y mujeres probos con biografías que, como dijera el maestro Gonzáles Prada, puedan leerse completas, es decir sin Alan García (el anti-Haya) y sus compinches.

3. Nos preocupa, además, que luego de haberse cumplido 100 días del actual gobierno no se pueda implementar una política anticorrupción más allá de la retórica y el sólo hecho de no poder poner en funcionamiento la llamada megacomisión hace que el único que obtenga rédito sea el principal acusado es decir Alan García. ¿Se reeditará nuevamente la vieja política de borrón y cuenta nueva que inaugurara Manuel Prado en 1956?

4. Demandamos, frente a los hechos de tráfico de influencias que todo el Perú advierte a muy altos niveles, una definición categórica, moral y absolutamente meridiana del presidente Ollanta Humala. No puede ceder ni a chantajes delincuenciales y tampoco a maniobras que atentan contra la esperanza popular depositada el 5 de junio en las urnas.

5. En el plano económico y social no hemos advertido ninguna transformación como las que se prometieron durante la campaña electoral y sólo hemos asistido a la dación de algunas medidas paliativas como el impuesto a la sobreganancia minera y el aumento del salario mínimo.

6. Exigimos que el gobierno democrático del presidente Humala, actúe con energía frente a la negativa de Telefónica del Perú-Movistar de honrar los impuestos que debe al Estado peruano. Y que antes de cualquier prolongación o contrato con la empresa aludida, ésta pague lo que debe al Perú. Lo mismo planteamos con respecto al Lote 88 de Camisea que debe estar exclusivamente al servicio del Perú, su desarrollo energético y con miras a llevar el gas a los precios prometidos durante la campaña.

7. El andamiaje que representan los últimos gobiernos desde 1990 sigue intacto y observamos la ausencia del Partido Nacionalista en su papel de aportar cuadros fiscalizadores de los gobernantes. La ciencia política y la experiencia misma nos recuerdan que las grandes reformas se hacen en los primeros momentos después ya es difícil o las vallas tornan infranqueables.

8. El rescate del aprismo se mantiene en “serena y vigilante expectativa” como lo expresara el maestro Luis Heysen en la primavera democrática de 1933 y renueva su sempiterno compromiso de lucha por la justicia social desde la trinchera de izquierda democrática.

9. Finalmente expresamos, en concordancia con el 5º punto de nuestro programa máximo, nuestra solidaridad y apoyo total a las luchas de los estudiantes y trabajadores chilenos por la educación gratuita y deploramos, asimismo, la violencia ejercida por el gobierno de Colombia y que ha causado la irreparable pérdida de vidas y una erosión criminal al proceso de pacificación en el país hermano. Asimismo nos ponemos al lado de los movimientos que en la eurozona y los EEUU se hacen llamar “los indignados”, el 15M de España y los que protestan tanto en Wall Street, como en Grecia y Cannes contra los que pretenden resolver la crisis económica salvando a los bancos, principales culpables de la misma, y no al pueblo que nada tuvo que ver.