• El editorialista del Washington Post, Jim Hoagland, hace referencia a la World Policy Conference organizada en Viena por el Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI). Hoagland finge asombro ante el consenso entre el príncipe Turki, de Arabia Saudita, y el ministro de Defensa israelí Ehud Barak en lo tocante al caso de Siria. Ambos piensan que la caída de Bachar al-Assad es inevitable porque se le ha hecho imposible seguir gobernando como antes, o sea ahogando en sangre todo movimiento de oposición.

• Charles Glass recuerda en el diario The National que, en materia de cambio de régimen, Estados Unidos ya tiene historia en Siria. En 1949, fue la CIA quien organizó el golpe de Estado militar del coronel Zaim, para que la empresa ARAMCO pudiese construir un oleoducto a través de Siria. Pero aquel golpe abrió un periodo de inestabilidad y el propio Zaim acabó siendo derrocado un mes después. La CIA intentó entonces otros dos cambios de régimen (Operation Straggle y Operation Wappen) que fracasaron sucesivamente. Aquella época llegó a su fin en 1970, con el golpe de Estado de Haffez al-Assad, quien trajo al país estabilidad a falta de libertad.

Documentos adjuntos


(PDF - 1.7 MB)