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Condenamos los arrebatos antidemocráticos de las fuerzas conservadoras e intolerantes que pretenden la vacancia del sillón municipal de Lima, asimismo encarecemos a la alcaldesa Susana Villarán a persistir en un trabajo constructivo, científico y planificado que evite frivolidades o aventurerismos de cualquier especie.

Apenas en el pórtico del 2012 urge subrayar circunstancias abominables y, casi siempre, “pasadas por alto” por nuestros analistas profesionales. En Perú, como decía un conservador de principios del siglo XX, la gente no sabe amar ni odiar, sólo olvidar.

1.- No es secreto ni posible ocultar que el sistema de partidos existente hasta la década de los 80, hoy no funciona y esto explica lo caótico y desordenado de nuestro esquema manipulado por clubes de compadres unidos por la hermandad de apetitos personales, oportunismo y fieles servidores de los grupos de poder económico.

2.- El Partido Aprista, esperanza de multitudes durante décadas, hoy está secuestrado por politicastros y es una caricatura grotesca sin dirección ni docencia, bases organizadas, sin cuadros ni militancia y en cambio sí exhibe taifas de vividores de prebendas, individuos a quienes se ha comprado la conciencia; todos supeditados a la férula de un remedo de caudillo, multimillonario por la bondad enorme de concesiones a espaldas de los intereses genuinos del pueblo. Este émulo aplicado de Mariano Ignacio Prado, Nicolás de Piérola, Augusto B. Leguía, Alberto Fujimori, Carlos Andrés Pérez y Felipe Gonzales, unidos por el común denominador de la traición y el enriquecimiento ilícito es Alan García Pérez, el Anti-Haya.

Convertido el de marras en personaje siniestro y grotesco que impresiona solo a tontos e ignorantes, destruyó la organización y fraternidad apristas, maniobra aviesa que no pudieron lograr las fuerzas oscuras y cavernarias consiguiéndolo García de la mano y tutela de los nuevos dueños del Perú a quienes rinde pleitesía por haberle permitido entrar en sus círculos de privilegios y haber dejado atrás su pobreza juvenil llena de complejos y resentimientos.

Reencarnación del felón Eudocio Ravines y como dice el título de su obra conversa, La gran estafa, García es el robo hecho carne y espíritu viles. Ahora es el más conspicuo embajador y líder de la corrupción y entreguismo a la que parecen haberse adherido varios personajes del actual gobierno. No tuvo ministros honestos y eficaces, mandó a cómplices que actuaron de cajeros y simples secretarios.

Será tarea sempiterna e indispensable como revolucionaria, desenmascararlo y evitar que vuelva a tomar parte en la conducción de los destinos del Partido y del Perú, por el peligro, para los más necesitados, que él representa.

El pueblo peruano sabe que todos los epítetos le describen con acierto: frívolo, demagogo, engañador, burlador, huachafo, mentiroso, necio, cínico, corrupto, sinvergüenza, traidor, servil, apóstata e irresponsable; y tal vez nos quedamos cortos. Y como dirían los versos de una canción de Silvio Rodríguez, García no es otra cosa que “el servidor del pasado en copa nueva”.

Pontifica sobre economía que nunca aprendió ni entendió, convirtiéndose en vocero oficial de la derecha más cavernaria, es el Herman Cain de nuestra política criolla asociado a personajes fascistas como el cardenal Cipriani y el ladrón genocida Fujimori. Presenta libros, escritos a la carta y por mano ajena, en los cuales expresa su evolución de un pasado populista a un converso neoliberal como lo reconocen muchos, y estamos de acuerdo con quienes lo definen no como un brillante orador sino como un charlatán de plazuela poseedor de un egocentrismo enfermizo y donde la falta de litio produce comportamientos que hubiese querido estudiar Sigmund Freud.

Tarea cardinal del aprismo será expectorar a García Pérez y a toda la larga lista de sus taimados cómplices, logreros y ladrones.

2. En lo que respecta al actual gobierno que preside Ollanta Humala, su base social no es el pueblo, son las FFAA y FFPP como lo demuestran sus propios actos, y al viejo estilo de los gobiernos autoritarios usa la fuerza como forma de imponer su criterio aplaudido por el poder mediático que, a su vez y como en el pasado, representa intereses oscuros y nefastos.

La verdadera democracia, la democracia social como afirmamos los apristas genuinos, no se construye con represión y persecución, ésta se forja representando y escuchando al pueblo, a los pobres que son mayoría y en nombre de los cuales se gobierna.

El Partido Nacionalista casi vegeta, no tiene arte ni parte en las decisiones fundamentales de gobierno, sus defraudados militantes supérstites, en buena cuenta ya no son considerados ni escuchados; sus autoridades están bebiendo de la misma fuente que utilizó Alan García para gobernar dejando a un lado a quienes se fajaron en la campaña electoral y dieron la pelea por la “gran transformación”. Nosotros creemos, y como lo afirman muchos de manera alerta, que la única transformación es la que ha sucedido con el presidente Ollanta Humala que de una izquierda aparente trocó en el ámbito anodino de centro-derecha. En resumen más de lo mismo.

3. Un gobierno auténticamente democrático no declara estados de emergencia para resolver los seculares problemas del país, dialoga y defiende los intereses del pueblo; al parecer no se ha aprendido la lección de los luctuosos sucesos de Bagua en el régimen de García. ¿Cuántos más tienen que morir para que llegue la cordura? ¿El número de muertes del anterior gobierno (se afirma que son más de 190) no es un grito de alerta? Escuchar exclusivamente el consejo interesado de los grandes mineros como Roque Benavides (amigo de García), dueño de grandes capitales forjados en la explotación, lucro y la avaricia, es de por sí peligroso y desestabilizador. La época de los “dueños del Perú” debe terminar definitivamente, de lo contrario nos esperan años de lucha, dolor y sufrimiento.

4. Condenamos la forma cuasi secreta cómo se está negociando la concesión por largos años más a la empresa Telefónica del Perú o Movistar, para nadie es un misterio que los monopolios son negativos y si revisamos antecedentes de sus anteriores negociaciones y sobre todo cómo adquirieron la Compañía Peruana de Teléfonos, CPT, a precio regalado, es comprensible nuestra tribulación. Esta empresa española es conocida por abusos con los consumidores no sólo a nivel nacional sino también internacional y así lo explican las millonarias multas que le han sido aplicadas amén de la carcelería sufrida por sus presidentes en España. También son descaradas sus contribuciones para financiar campañas electorales en espera de cobrar la factura. Es sospechoso, por decir lo menos, cómo Osiptel le lava la cara presentando como gran cosa la reducción de tarifas en las llamadas de teléfono fijo a celular, esto sólo nos pone de manifiesto la cobranza ilegal sus servicios, haciendo grandes fortunas con la complicidad de gobiernos como el de García entre otros.

5. La lucha contra la corrupción es una quimera, y la mal llamada Megacomisión no va ni para adelante ni para atrás. La corrupción sigue campeando y no se sanciona a nadie. Todos sabemos que esta lucha requiere coraje y decisión y parece no haber ni lo uno ni lo otro. Recomendamos leer lo actuado en la comisión contra el contrabando que presidió Héctor Vargas Haya en los años 60s para que aprendan cómo se enfrenta y sanciona sin temores a los delincuentes. Han pasado 5 meses del actual gobierno y no hay resultados en esta lucha que fue una promesa electoral. Los más felices de todo esto son los corruptos y sinvergüenzas de cuello y corbata.

En consecuencia, el comando de Rescate del Aprismo cumple con poner en conocimiento de la opinión pública su posición frente al secuestrado Partido Aprista y al actual gobierno:

1. Rechazamos y condenamos categóricamente a la cúpula que tiene secuestrado al Partido Aprista y sólo su expulsión inmediata y vitalicia permitirá la reconstrucción del Partido de Haya de la Torre y así volver a los cauces de la izquierda democrática y a la verdadera defensa de los intereses del frente único de trabajadores manuales e intelectuales.

Exhortamos a los militantes auténticos y no contaminados por la secuela de la traición y corrupción del alanismo por prebendas, puestos y canonjías, a la rebelión de abajo hacia arriba. Ya no hay tiempo ni lugar para dudas ni miramientos cómplices. Los delincuentes o la decencia. La traición o la consecuencia con el ideario aprista. Recuperemos el Partido para el pueblo. Asumamos una oposición constructiva vigilante y coherente con el sacrificio de nuestros héroes y mártires en la consecución de una sociedad más justa y más libre con Pan y Libertad.

2. Exigimos que el gobierno de Ollanta Humala cumpla con sus promesas y sea consecuente con quienes votaron para evitar que la Patria sea controlada por el oprobio. Alertamos a los pueblos del Perú frente al entreguismo de sus recursos naturales y en especial a la militancia aprista consecuente a tomar sus puestos de lucha al lado del pueblo y a defender los intereses sacrosantos del país.

3. Demandamos unidad nacional en defensa de la posición peruana en el contencioso jurídico que se ventila en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, con Chile y exigimos que el gobierno del presidente Humala entere al pueblo peruano in extenso de un asunto tan delicado y que es patrimonio de los 30 millones de peruanos.

4. Condenamos los arrebatos antidemocráticos de las fuerzas conservadoras e intolerantes que pretenden la vacancia del sillón municipal de Lima, asimismo encarecemos a la alcaldesa Susana Villarán a persistir en un trabajo constructivo, científico y planificado que evite frivolidades o aventurerismos de cualquier especie. Perú no puede darse el lujo de, en plena guerra jurídica y con los peligros geopolíticos que éste implica, promover un vacío de poder y una anarquía que sólo favorece a fuerzas foráneas y eventualmente invasoras.

Contra el imperialismo, por la unidad de Indoámerica para alcanzar la justicia social.

Comando del Rescate del Aprismo