• Peter Harling, del International Crisis Group, explica en el diario francés La Croix que la misión de los observadores en Siria consistía en obligar al régimen a renunciar a la represión, lo cual permitiría que la oposición pacífica pudiera expresarse y facilitaría una transición no violenta. Según esa perspectiva, la misión no ha sido satisfactoria. Pero sería un error retirarla dado que la comunidad internacional carece de otros medios de acción, ya que sería imposible emprender una guerra sin que el conflicto se extendiese a toda la región.

• El embajador de Estados Unidos en Damasco, Robert Ford, asegura que el racionamiento de combustible no es una consecuencia de las sanciones económicas sino resultado de una maniobra de gobierno, reporta el Washington Times.

• Siguiendo los pasos del ministro de Defensa de Israel Ehud Barack, un oficial superior no identificado predice en el Jerusalem Post una posible victoria rápida de la oposición siria. Pero ese aparente respaldo a su ministro constituye más bien una oportunidad para expresar su inquietud ante el despliegue en Siria de los yihadistas de Al-Qaeda, inquietud que equivale a posicionarse contra el derrocamiento de Bachar al-Assad.

• El diario libanés L’Orient-Le Jour informa sobre la exhortación del vicepresidente de la Internacional Socialista, el libanés Walid Joumblatt, a los drusos sirios para que estos favorezcan un cambio radical de régimen en Siria. El cotidiano libanés no precisa que Joumblatt, quien hace tiempo gozó de gran influencia entre los drusos libaneses, nunca ha tenido la menor autoridad sobre los drusos de Siria, que siempre preferieron el liderazgo del príncipe Talal Arslan.

• L’Orient-Le Jour confirma, por otra parte, que el portaviones ruso Almirante Kuznetzov, que transporta numerosos aviones y helicópteros de combate, debe llegar próximamente al puerto sirio de Tartus, en compañía de otros 4 navíos. Los especialistas no olvidan que estas naves pueden realizar diferentes funciones, además de escoltar al portaviones, y pueden servir incluso para el transporte y entrega de equipamiento.

• Finalmente, en el diario The National, de los Emiratos Árabes Unidos, Phil Sands se pregunta a qué se debe la poca participación de los kurdos en los movimientos de protesta. A continuación explica principalmente que el gobierno de Bachar al-Assad concedió la ciudadanía siria a 300 000 kurdos desde el comienzo de los incidentes. Este periodista evita mencionar la preferencia histórica de los kurdos hacia los nacionalistas árabes frente al proyecto del primer ministro turco Erdogan, que favorece la creación de una vasta federación turco-kurda después del desmembramiento de Irak y Siria.

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