por Guillermo Díaz Olivera; [email protected]

20-1-2012

Me sigues excluyendo como articulista del grupo que comandas con anteojeras: RED DE COMUNICADORES y ACTIVISTAS HUMANITARIOS. Sin embargo, recibo en mi cuenta de correo electrónico todo lo que allí publican. ¿Por qué lo uno y no lo otro es algo que no entiendo, ni acepto?

Con tu oscurantismo cerril, niegas que me lean los más de 10,000 miembros que dices tener, que ya me leyeron con fruición en muchas decenas de artículos que me publicaste sin conocernos. Como advertirás no sólo eres tú el que no me lee sino muchos miles, quienes no te pueden expresar su desacuerdo.

¿De ese modo turbio quieres ser paradigmático, en la política y en la acción social que motejas de “humanitaria”, cuando semejante torpeza tuya es la negación?

Ahora, por ejemplo, he recibido un mensaje tuyo plañidero. Te quejas de publicaciones repetidas, cuando deberías inventar un método de suprimirlas por pecar de exceso. En cambio, al autor de un artículo se le considera, respeta y aprecia; en mi caso, no le miento la madre ni al contrario; sólo me juzgo un libre pensador que idolatra a su país y a la honestidad en la función pública que maneja dinero de todos.

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